Sofía Esther Brito / Reír, arder resistir: notas en torno a Stasiología/Guerra civil, formas-de-vida y capitalismo de Rodrigo Karmy

Filosofía, Política

Reír, arder, resistir. Con estos tres verbos, los ensayos que componen Stasiología/Guerra civil, formas-de-vida y capitalismo, conjugan su gestualidad. Las notas, interrogan en la escritura de Rodrigo Karmy desde un impulso. Las leo como movimiento de pequeñas piedritas a la ventana, quizás desde un patio donde se ve una lámpara encendida; quizás porque se espera que, al otro lado, el castigo no impida salir a jugar. Hay una especie de señal de ‘alerta’ o llamado de atención ante el tradicional léxico de las izquierdas, arraigado en nuestro modo de imaginar. Un pensamiento -como diría el escritor argentino Damián Tabarovsky- que se opone a la idea de transición, a la lógica de la política avanzando por etapas, con puntos de partida y puntos de llegada; [más bien] apela al fantasma en la grieta, en el terremoto, en la tormenta, en el remolino que todo lo cambia de un instante a otro1”.

Jana Irmert / Time Piece

Música, Sonido

Viernes de sonidos. En Ficción de la razón presentamos la pieza Time Piece de la Compositora y artista sonora alemana Jana Irmert. El agua, los entornos acuáticos aparecen aquí para fluir en capas sonoras entremezcladas con la composición musical. Es el océano como objeto sonoro que nos permite abrir nuevos mundos, reimaginados, precisamente cuando no sólo hemos dejado de escuchar, sino que por todos los medios intentamos borrar sus sonidos con la muerte de sus habitantes. Con esta pieza abrimos la urgencia de escuchar.

Hugo Sir / Y la guerra, apenas ha comenzado…. Imaginación y organización, un comentario sobre la indicación de stasiología de Rodrigo Karmy

Filosofía, Política

Este artefacto que Rodrigo nos entrega y que él ha dudado en llamar libro y prefiere llamarlo, por ejemplo, pasquín de lucha, se muestra contra toda expectativa habitado o, quizás, invadido por voces disímiles, momentos de duda, elecciones al calor de ciertos acontecimientos y revisitadas bajo el impulso de otros. Rodrigo, en los tres textos y medio que componen la materialidad del libro, abraza distintas intensidades, se deja llevar por ritmos que lo conducen a afirmar territorios hasta cierto punto contrapuestos. Y qué bueno que así sea. Al igual que en los últimos años en Chile, uno puede viajar desde una frenética o al menos afirmativa perspectiva del momento de las fuerzas políticas “radicales” (como cuando nos dice que las “sublevaciones no son la excepción, sino la regla” – en la cuarta de las 22 tesis sobre la devastación mundial) a la sensación, bastante corporal, de que la clausura y la derrota final se extiende sobre nosotros (como cuando nos enteramos que el “reino de las pasiones tristes se ha consumado, uniéndose al proceso de neofascistización global o, lo que es igual, la ‘americanización’ del mundo”, respecto a la muerte del proceso constitucional chileno en la apostilla 15). Ciertamente, este vaivén afectivo nos embarga no solo al leer, sino al seguir de más o menos cerca los acontecimientos políticos nacionales y globales. Y, sin embargo, entre medio de estas diferencias, desfases, titubeos, ensayos, aparecen unas líneas, unas fuerzas que le dan justamente por ello, un ritmo. Yo agruparía estas fuerzas alrededor de tres campos problemáticos: comunismo, revolución y forma-de-vida. Quisiera abordar brevemente los tres, a partir de lo que stasiología invita a discutir.

Mauro Salazar J. / Allende en las escrituras de Placilla. El Golpe entre nosotros

Filosofía, Política

a Daniel Mansuy, a las condiciones de posibilidad, al cómo y porqué, es posible que enuncie su propio mito, el mito de la necesidad del golpe. A ese afán de objetividad mitificante que distribuye culpas tras 50 años. Y cuya obsesividad final -mediaciones mediante- recae en un solo nombre, Salvador Allende. Tarde de Julio, 20231*.

Placilla, 28 de agosto de 1891. Dos mil muertos. He aquí el escenario ensangrentado donde capituló la fuerza hegemónica del Balmacedismo (1886-1891)2 con su oscilante potencia entre modernismo (estéticas plebeyas y artes cultas) y modernización (técnica, obras públicas, progreso). La guerra civil dictaminó el trágico desenlace del texto liberal cifrado en múltiples potencias. Prosas, poesías populares, crónicas, epístolas de la tempestad y emplazamientos al púlpito de la Iglesia. En suma, aquí se desplegaron intensidades semióticas, imágenes de prensa, exaltaciones imaginativas y construcción de Estado Laico. La banca privada se sintió amenazada por el proyecto gubernamental de crear un banco público, que buscaba mitigar la prevalente oligárquica, las ambiciones de banqueros y elencos del mundo crediticio-feudatario. Entre enciclopedismos, furias patrióticas y diccionarios nacionalistas, quedaba pulverizada la posibilidad de fortalecer un incipiente programa industrial perpetrando una herida al régimen hacendal que inviste la «oligarquía revolucionaria-reaccionaria» afincada en el Congreso, en los astilleros de Iquique y el monopolio extranjero. El “presidente [personaje proverbial] se ha colocado fuera del régimen Constitucional” -dice Waldo Silva el 07 de enero de 1891, invocando el significante libertad secuestrado por el ensayismo oligárquico (Ismael Valdez, nota 1891). El preciado oro blanco ha depravado la época. Aquel obrerismo lumínico quedaba siniestrado, pese al vigor comprometido contra el extractivismo salitrero, la preocupación por el pueblo, antes que por los círculos aristocráticos financieros, locales e internacionales.

Juan Manuel Rivas / Los muertos no escriben, pero sí accionan portales. Comentario literario sobre “Los muertos no escriben” de Emilio Ramón

Literatura

En el panorama actual de la novela nacional se pueden encontrar propuestas que avanzan por diferentes derroteros e inquietudes, muchas de las cuales son difíciles de ser adscritas a un estilo definido. No obstante, la escena independiente ofrece discursos pletóricos de creatividad y exentos de límites estéticos. En este caso la apuesta de Emilio Ramón con su novela “Los Muertos no escriben” brinda aire fresco y nos traslada irrevocablemente a los autores de fines del siglo pasado, con sus discursos embadurnados de impresionantes bandas sonoras, drogas y postmodernismo muy en la senda de autores como Irving Welsh, Nick Hornby o Thomas Pynchon.

Gobi Drab y Margarethe Maierhofer-Lischka / Zwei

Música

En Ficción de la razón, presentamos el disco Zwei de las compositoras austriacas Gobi Drab y Margarethe Maierhofer-Lischka. Un juego de formas sonoras que van desde la simpleza de un contrabajo rompiendo el aire a la complejidad de una improvisación que tiene al oyente siempre a la espera. Una joya para escuchar en día viernes.