Mauro Salazar J. / Derechas y progresismo. La pasión silogista por el odio

Filosofía, Política

La ciudad escribe Santiago. Escribe sobre los cuerpos, en los rieles. Y los cuerpos -los que descienden- responden escribiendo con su ausencia, con esa inscripción que nadie podrá jamás leer completamente.

Hay una obsesión donde la academia centrista se ha obsesionado por lo inasible. La pasión por el «votante colérico»: ayer Milei, hoy Kast, mañana Kayser, pero siempre igual. Bajo un temblor de la identidad, ello ha capturado a los académicos del centro progresista. Como si, precisamente, lo inasible fuera aquello que demanda (exige y reclama) ser capturado, nombrado, domesticado en la palabra. Esa palabra mesurada, controlada, que se presume racional, palabra capaz de contener, cuando gira en la tautología.

A falta de análisis materialistas de la subjetividad, que aborden de manera situada el problema, y esto es decisivo, abundan imputaciones que funcionan como cierres de sentido. Imputaciones que se rehúsan a un gesto fundamental: interrogar la sociogénesis del «malestar» —siempre malaise— que dicen estudiar. Como si el malestar fuera privado, como si no fuese producido socialmente, como si bastara con nombrarlo elitalmente. Se dice «resentimiento», «sufrimiento social» u «otrocidio» (sin preguntarse, y esto es lo problemático, de quién), como si existiera una única fenomenología del sufrir, un sufrir transparente, idéntico a sí mismo. Se dice —una y otra vez— «agresividad constitutiva».

Colapso y Desvío / El 18 de octubre: fractura de la relación social capitalista

Filosofía, Política

Este texto es un fragmento corregido del libro Tratado para las Juventudes en Sublevación, publicado en 2024 por la editorial chilena «Sapos y Culebras».

«Adiós aquí, no importa adónde. Reclutas de

buena voluntad, nuestra filosofía será feroz;

ignorantes por la ciencia, pillos por el bienestar;

que reviente el mundo que avanza. Ésta es la

verdadera marcha.

Vamos, ¡adelante!».

Arthur Rimbaud, Democracia.

La necesidad por comprender las causas del octubre del 2019 y que sumó a Chile a un ciclo de luchas globales que ocurrían paralelamente no se debe únicamente a una reivindicación izquierdista de la revuelta, sino que es esclarecer la naturaleza del levantamiento y su escala real, incluyendo el rol que tuvieron las juventudes dentro de esta crisis generalizada. Así también, entender el proceso de restauración de fuerzas del capitalismo, relacionado con el desenlace de la revuelta y la respuesta inmediata que se tuvo a esta desde sectores que conforman el macabro cuerpo político defensor del orden “público”.

Nos enfrentamos con la mitificación de ciertos momentos concretos de lo que fue la revuelta chilena, como también a sus protagonistas, otorgándoles una comprensión irreal y a ratos sobredimensionada. Sin querer con ello opacar el hito histórico que representó, consideramos que, con el paso del tiempo, se ha dado una interpretación a los hechos del 18O que tiende a darle un carácter más revolucionario de lo que realmente fue. Así, ocurre comúnmente a la hora de hablar de la evasión del metro, hito que rápidamente generaría una reacción ambivalente entre los “profesionales del espectáculo”, muchos de ellxs haciendo uso de manoseados conceptos como “delincuencia” y “desobediencia civil” para su capturarlo, o bien, para criminalizarlo.

Rodrigo Alarcón Muñoz / El manto del pasado y la inmunización del cuerpo social. Notas sobre el porvenir de chile

Filosofía, Política

En “Los patios interiores de la democracia”, páginas decisivas del debate transicional chileno, queda consignado que la posibilidad de la experiencia democrática supone la elaboración colectiva del tiempo (1985). Es decir, este acontecimiento ocurriría en la extraordinaria situación donde la fisonomía del pasado y la proyección del futuro surgen de las condiciones de producción del cuerpo popular y no de la representación político-institucional del Estado. Aquí, claramente Lechner parece conectar con la perspectiva negriana del poder constituyente, cuyas estrategias conceptuales desbaratan la raíz autoritaria de la soberanía. No obstante, cuando la perspectiva del alemán se enmarca, en una concepción que comprende el momento más decisivo de la república, el golpe de 1973, como fenómeno excepcional y acotado, queda completamente desactivada, en tanto hace directamente sistema con la inmunización del Estado y el “cuerpo social” que ejecuta la elite nacional, sobre todo potencial transformador activo o latente en el cuerpo social, relegando tácita y definitivamente los avances democráticos a un pasado ambiguo e imposible de ser referido (Villalobos-Ruminot, 2013).

Alejandra Castillo / Me creas una ventana. Una nota sobre Marciano de Nona Fernández

Filosofía, Literatura, Política

“En mi celda de Brasil aprendí a jugar ajedrez mentalmente. Cerraba los ojos y dibujaba un tablero imaginario en mi cabeza. Un gran cuadrado trazado por ángulos rectos, que a la vez se conformaba de sesenta y cuatro cuadrados pequeños que hospedarían a una pieza, también imaginaria, en algún momento del juego”. (Nona Fernández, Marciano)

Contar una historia como quien vuelve a una partida de ajedrez que ha quedado congelada en el tiempo. Repasar los movimientos de memoria, una y otra vez, avanzar por las mismas casillas advirtiendo salidas donde se pensaba un fin de camino. O, quizás, contar una historia solo para trazar cuatro ángulos rectos que en su unión abren una ventana para mirar el mar y desde ese lugar ver a Mauricio Hernández Norambuena, el comandante Ramiro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Nona Fernández crea esa ventana en su novela Marciano1.

Rudy Iván Pradenas / Fiat ars – pereat mundus: el fascismo en las alturas (fragmento 1)

Estética, Filosofía, Política

“Decían de él que era el más inteligente de su promoción, también el más impulsivo. Podía pilotar sin problemas un Hawker Hunter o un helicóptero de combate, pero lo que más le gustaba era recoger el viejo avión cargado de humo, remontar los cielos vacíos de la patria y escribir con letras enormes sus pesadillas, que también eran nuestras pesadillas, hasta que el viento las deshacía. (…) Cuando los periodistas le preguntaron, a su regreso, cuál había sido el mayor (peligro), contestó que atravesar el silencio. (…) El silencio es como el canto de las sirenas de Ulises, dijo, pero si lo atraviesas como un hombre ya nada malo puede ocurrir” (196). Roberto Bolaño, sin duda uno de los mejores retratistas del fascismo chileno, narra la historia del poeta nazi vanguardista Ramírez Hoffman. En la narración que cierra su libro La literatura nazi en América, este poeta y aviador adepto a la dictadura escribe poemas en el cielo utilizando los nombres de las poetas de izquierda que ha asesinado.

Javier Agüero Águila / Una calle como cualquier otra

Filosofía

Hay una calle que es como cualquier otra, una que conozco bien y que también me conoce bien. La he caminado tantas veces que sé cuantos son los pasos exactos que hay entre ella y la siguiente; lo que me demoro en atravesarla según sea el apuro, el lugar hacia donde voy, lo que debo hacer, en fin. En ella se repiten una tras otra casas pareadas, antiguas pero no tanto y que, según cuentan los vecinos, fue en principio una calle que le pertenecía al obispado (por eso, ahora entiendo, el barrio en el que está se llama “Seminario”). Al día de hoy esas casas forman un mosaico algo vintage que le dan un aire pequeño burgués. También hay una inmensa mansión estilo Art decó de principios del siglo XX que resalta por su arquitectura tan típica a la vez que impredecible. Altillos largos, ventanas sobresalientes, enormes y redondas. Es verde. Un poco más allá hay un zapatero y más acá una modista.