Los días 28 y 29 de marzo de 2013 tuvo lugar, por iniciativa del CNRS, en un auditorio del arrondisement XIV de París, uno de esos coloquios sin objeto, a través de los cuales el aburrimiento académico intenta distraerse entre dos bostezos. Su título, en una resolución salvaje –“La policía entre ficción y no-ficción”- sonaba como una garantía de que se haría lo posible por no formular la más mínima idea, y que se mantendría educadamente en ese intervalo del discurso donde la neutralidad disputa con la nada. Para darle un poco más de picante al largo túnel de banalidades que se anunciaba, los organizadores habían sazonado el programa con una tarde de proyección-debate “entorno al caso de Tarnac”, que en la época daba de qué hablar en las crónicas, y cuya instrucción aún estaba lejos de cerrarse. Debían intervenir allí David Dufresne, Éric de Barahir, comisario de policía y co-guionista de la serie Engrenages y el juez antiterrorista Gilbert Thiel, que se volvió en esos momentos actor y consultante para la misma serie.
Filosofía política
Enric Fernández Gel / Recuperar el cuerpo: de Nietzsche a Butler
Filosofía, PolíticaEn este trabajo repaso la concepción del cuerpo de Nietzsche y de Butler, intentando mostrar cómo cada una nos ayuda a superar un error de la modernidad. Nietzsche nos permite recuperar el cuerpo y contrarrestar el dualismo cartesiano, que lo valora tan poco, convirtiéndolo en una mera máquina. La obra de Judith Butler, por otro lado, especialmente Precarious Life y Frames of War, nos sirve para hacer frente al individualismo, al poner sobre la mesa la socialidad del cuerpo, el modo en que nuestro cuerpo habla de los otros y está expuesto a los otros.
Karla Yudit Castillo / Política de la Imaginación: Ficción, Disenso y el Tiempo de la Emancipación en Jacques Rancière
Estética, Filosofía, PolíticaEl presente artículo tiene como objetivo abordar el tópico de la política de la imaginación en la filosofía de Jacques Rancière. La hipótesis que pretendemos esbozar en este trabajo sostiene que la política de la imaginación está cargada de potencial subversivo, mismo que permite pensar en la posibilidad de la emancipación como proyecto político. A tal fin, analizamos la definición que Rancière proporciona sobre la política de la imaginación, tomando como punto de partida su cualidad estética. Por otra parte, también analizamos el papel que desempeñan el trabajo de la ficción y el disenso en el desarrollo de la tesis sobre el tiempo de la emancipación. Por último, presentamos una breve reflexión sobre el potencial político de la imaginación en el contexto de las investigaciones sobre filosofía política contemporánea.
Xavier Brito-Alvarado y José Capito Álvarez / Neoliberalismo como necropolítica zombi
Filosofía, PolíticaLas condiciones socioeconómicas que atraviesa la mayoría de la población mundial han sido propiciadas por la implementación de políticas neoliberales, que han conducido a que lo sujetos vivan un mundo desbocado, con trabajos y salarios mínimos para sobrevivir. En este panorama se consolidan nuevas miradas críticas que aportan formas de reflexión del mundo como es el caso de la necropolítica, un concepto más cercano a las condiciones particulares de los países llamados en “vías de desarrollo”. La figura del zombi se ha convertido en una metáfora para estos tiempos, para describir aquellos sujetos devenidos en cosas, que al igual que el zombi actúan de forma de irracional, que consume sin cesar cuando pueden, aunque no necesitan nada. Este ensayo explora desde la mirada de las ciencias sociales el cambio de paradigma de la biopolítica y biopoder a la necropolítica, dentro de un sistema neoliberal. Para esto se ha adoptado una escritura basada en aportes de autores como: Marina Gržinić y Šefik Tatlić, 2014; Achille Mbembe, 2011; Sayak Valencia, 2010; Clara Valverde, 2016. Hoy el capitalismo neoliberal funciona como empresa zombi que devora todo lo que encuentra, destruyendo la naturaleza y las sociedades.
Emilio Chacón / Anti-filosofía como anti-melancolía
Filosofía, PolíticaLa melancolía del sujeto capitalístico (“los que se han ido por el escape chico, la casita en las afueras, la especialización literaria o científica, el turismo” [Cortázar, Morelliana]) es el recobro de una mismidad perdida en el investimento de lo real que procede por carencias; eso es, en el grado cero del espectro de lo real, investido durante el Gran Reinado de la contra-crueldad occidental, y el nacimiento imposible de la topología pensable del multiverso contra-catexizado, Leibniz, Hegel, Hitler y Hora de Aventura. Al sentirnos “crecidos como plantas aerícolas”, como escribiría El Santísimo Juan Goytisolo, procedemos por carencias (cosa que él no hizo, gracias a Dios y a la tremenda erección de Lakhdar), y producimos realidad en grado uno. Proceder por carencias es la actividad vital primera del individuo parido desde el siglo XI para acá, desde la Paz de Dios (antes del XI no se nacía por vaginas-mamitas, sino por vaginas-portales universales, desde el útero no personológico). Es la anterior una de las múltiples formas en que “los hombres se hacen víctimas de los males que ellos mismos se imponen” (Pitágoras), tristeza infinita, sacerdocio de la empresa funeraria que es el vivir deseante capitalístico-productor de sí (Nietzsche). Hay, sin embargo, una anti-nostalgia que sigue siendo nostalgia, irreductible contemporánea del límite inmanente al capitalismo posterior a Friedman (permítanme decir que lo realmente relevante del neoliberalismo es que tiene sus propias formas de redireccionar la redistribución de la libido hacia la restauración de la mismidad-emprendedora-identitaria-totalitaria) (sí, anti-melancolía, tal como toda filosofía es anti-filosofía, definida como el pensamiento de la anti-mediación, o sea el pensamiento de lo no pensable). Esto está en Cortázar, Fernando Vallejo, Goytisolo, Kafka; la melancolía de lo no representable o de lo no extrañable introducido en la nostalgia de lo metaestable.
Sergio Villalobos-Ruminott / Mito, destrucción y revuelta: notas sobre Furio Jesi
Filosofía, PolíticaLa revolución socialista se alimenta de una dialéctica histórica con el mundo burgués; contestándolo de manera concreta, hoy y mañana, pero sin superarlo. La revuelta es la hipérbole del mundo burgués, llevado al punto de su propia superación.
Furio Jesi[1]
Colectividad significa comunidad de hombres que se reconocen en su respeto del hombre, no en sus enfermedades morales y en sus culpas.
Furio Jesi[2]
I
El nombre de Furio Jesi ha irrumpido en los últimos años gracias a las referencias a sus ensayos realizadas por Giorgio Agamben, al trabajo de edición de sus monografías llevado a cabo por Andrea Cavalletti, y a la traducción de algunas de sus libros al inglés y al español, junto a la edición de números monográficos en portugués e italiano dedicados a él.[3] A pesar de todo esto, sería prematuro tratar de producir una imagen acabada de la serie de preocupaciones que caracterizaron sus intervenciones, pues lejos de una escritura sistemáticamente organizada y enfocada en una problemática específica, Jesi fue un escritor vertiginoso que mudaba sus objetos y énfasis según el ritmo de sus propios descubrimientos. Mitólogo, novelista, ensayista, crítico, comentarista, traductor, editor, etc., estamos ante una escritura no convencional, que lejos de ceñirse al formato universitario, aquel que renueva permanentemente el negocio trasnacional de la teoría, lo interrumpe a partir de inscribir en su circulación de materiales, preocupaciones y problemas no fácilmente atendibles para una sensibilidad de época.
