Paso, deslizando los dedos, una imagen tras otra. Primero un niño quemado con fósforo blanco, no, perdón, primero unos hombres desnudos caminando por un campo abierto, conducidos por soldados. Aunque esta imagen se superpone a la de estos mismos hombres en un camión militar, nuevamente desnudos. Siento angustia, porque no se donde los llevarán. Segundos después alguien dice que conoce a uno de ellos, es un periodista. Quiero saber más, pero el algoritmo parece que me quiere atrapar en otro camino y me aparecen unos bebés muertos en brazos de sus padres. Alguien comenta “eso es Palliwood”, otro “ese bebé es falso”. Se produce una lista interminable de comentarios que habría que desmentir, porque ya algún medio que creo más serio dijo que el bebé en realidad era real. ¿Convencer? ¿A quién? Salgo del posteo e intento volver a los hombres detenidos desnudos, pero me asalta una imagen de Naciones Unidas votando una resolución sobre el Cese al fuego. Leo que ya fue vetada por Estados Unidos. La imagen es de un hombre negro levantando la mano. Cuando lo leo ya otros me han hecho ver que no es el primer negro que Estados Unidos usa para tal gesto terrible. Su mano se levanta como saludando a Netanhayu. Heil Netanyahu.
Genocidio
Aldo Bombardiere Castro / Gaza: las imágenes contra el cliché
Filosofía, PolíticaDesde el 7 de octubre, con ocasión de la intensificación genocida del proceso de colonial israelí contra el pueblo palestino, hemos recibido un irrefrenable caudal de imágenes, vibraciones y espantos a través de las redes sociales. Esos registros, tomados de primera fuente por periodistas palestinos y afines a la resistencia, han debido surcar un doble cerco mediático: tanto el de la censura propia de las pautas editoriales de los grandes medios de comunicación, como el de la intervención sobre los algoritmos de redes sociales.
Mauricio Amar / Gaza. Representación, imaginación y poder
Filosofía, Política¿Qué significa representar? Probablemente, cuando hablamos de representación, es necesario también traer a primer lugar a la imaginación. Esa capacidad individual y colectiva, a partir de la cual construimos relaciones entre imágenes, desde donde podemos crear, reformar y reordenar el mundo. Es a través de la imaginación que los otros se nos aparecen de una determinada manera y, por tanto, somos capaces de interpretarlos. Pero la misma imaginación no es una facultad aislada, sino que más bien está inserta en relaciones de poder que condicionan sus posibilidades. No se trata simplemente de que el poder delimite absolutamente las posibilidades de la imaginación, sino más bien condiciona los recursos a partir de los cuales la imaginación actúa.
Ian Alan Paul / Entre el mar y la valla de seguridad
Filosofía, PolíticaA través del fragmentado collage de arquitecturas y ruinas de Gaza, la abstracción de la vida rivaliza con la vida misma. Subsumidas por tecnologías sociales que cubren y codifican densamente el territorio sin pausa, las vidas son representadas y reconocidas de forma tan exhaustiva como este o aquel tipo de vida que lo más fácil del mundo es olvidar que en realidad algo continúa viviendo debajo de las densas olas de identificación y clasificación. Refugiado, militante, civil, rehén, prisionero, soldado y víctima: estas son las coordenadas abstractas que posicionan las vidas en varias estrategias militares, maniobras políticas y programas económicos, formas particulares de identidad que están, cada una, emparejadas con sus propios matices e intensidades de violencia, códigos circulantes que establecen qué es una vida con cada vez más detalle, solo para establecer aún más lo que se le puede hacer. Vivir y morir como una abstracción: este es el destino impuesto a todos los que habitan el espacio entre el mar y la valla de seguridad.
Franco “Bifo” Berardi / ¿Se puede frenar el contagio psíquico?
Filosofía, Política“Los excesos cometidos en nombre del deber de la memoria sugerirían adoptar un deber del olvido: la formula puede disgustar a alguien, pero se impone. Si piensas en el desafortunado héroe de Borges que no podía olvidar y vivía por esto en un infierno incapaz de borrar cualquier cosa del caos que invadía su pobre cabeza. Lo mismo vale para un grupo humano: al no querer olvidar nada se nos expone al peligro de confundir el presente vivo con un falso presente alucinatorio que parasita al primero en nombre de las ofensas no reparadas del pasado”. Daniel Lindenberg: Figures d’Israel, Hachette, 1997, página 17
Vi el documental Born in Gaza de Hernan Zin (se puede encontrar en Netflix): cuenta la historia de diez niños de entre seis y catorce años, durante la guerra de 2014, una de las tantas guerras que Israel ha dirigido contra los palestinos, y los palestinos han dirigido contra Israel. Estos niños hablan de los bombardeos, de las heridas que han recibido, del terror que viven cotidianamente, del hambre que sufren. Dicen que la suya no es vida, que sería mejor morir.
Aldo Bombardiere Castro / Visibilización: cinco notas sobre Palestina
Filosofía, PolíticaSiempre pensé que Israel controlaba Gaza-Palestina, pero en realidad Israel controla a todos los países excepto Gaza-Palestina. Motaz Azaiza, reportero de UNRWAD
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¿Qué es Gaza? ¿Una cárcel cercada por la figura de una franja? No. Gaza es peor que una cárcel. En las cárceles los prisioneros poseen un estatuto jurídico mínimo, lo cual significa que, de algún modo, son reconocidos en cuanto sujetos de derecho. Gaza, en cambio, constituye un campo de concentración a tajo abierto: el modo de regulación jurídica que impera sobre sus habitantes se determina, en última instancia, a partir del arbitrio del Estado de Israel. En una palabra, Gaza se trata de una tierra donde el pueblo palestino desarrolla su vida bajo un sistema colonial caracterizado por un estado de excepción hecho regla. Gaza es peor que una cárcel: lo que sucede en Gaza no tiene nombre.
