Los estados de insurgencia, intifada y revuelta nos demandan una nueva categorización que busca trastocar las complacencias habermasianas del malaise, como así mismo, la conflictividad “anestesiante” de los Think Tank. Ello también se extiende a los agonismos crítico-liberales que hoy ficcionan disputas entre adversarios. Tal necesidad, se funda en un agotamiento categorial del programa moderno y el tiempo histórico concebido como sustancia o fuerza teleológica. De allí, la necesidad de revisar los silogismos del orden y reubicar el mal-estar, más allá de su vocación pedagogizante, donde destacan las fisuras de la modernización chilena y su extensión regional (1990-2019). El malaise, y su impronta elital, se asemeja a una democracia para “domesticar cuerpos” y producir dispositivos biomédicos. En cambio, el momento actual, reclama otros utillajes, aquellos que deben responder a los “trastornos geopolíticos del Antropoceno” que implica descifrar un cúmulo de nuevas incertezas socio-epistémicas en medio de destructividades primarias, sedimentaciones, o potenciales guerras como figuras constitutivas de todo conflicto.
Gubernamentalidad
Mauro Salazar J. / ¿Tiene sexo la hegemonía? Zonas de combate
Filosofía, Políticaal Chile del Rechazo, a la imposibilidad de definir los modos de producir el sentido del presente.
Si asumimos la imagen de las palabras, cuál sería el corpus sexual de un término “celebrado” y “manido” como hegemonía al interior del binarismo masculino-paterno, o bien, bajo la dicotomización entre lo privado-doméstico y lo público/político. Invocamos la trayectoria inestable de un «término» (barítono-relacional) que muchas veces ha inspirado la consciencia crítica de los subalternos (desbandes transformadores de Rosa Luxemburgo y su “Huelga de masas”) y, otras tantas, ha quedado enfangado en la «soberanía estatal» (orden adultocéntrico). Ya sabemos gracias a Beasy-Murray que la teoría de la hegemonía concibe al Estado como una instancia incuestionada. Tal sería un poder constituido que antecede cualquier formación de demandas y que goza de una supremacía de «lo nacional» sobre otras posibilidades de concebir el territorio.
Giorgio Agamben / La técnica y el gobierno
Filosofía, PolíticaAlgunas de las mentes más agudas del siglo XX coincidieron en identificar el reto político de nuestro tiempo con la capacidad de gobernar el desarrollo tecnológico. «La cuestión decisiva», se ha escrito, «es hoy cómo un sistema político, cualquiera que sea, puede adaptarse a la era de la tecnología. No conozco la respuesta a esta pregunta. No estoy convencido de que sea la democracia». Otros han comparado el control de la tecnología con la empresa de un nuevo Hércules: «quienes consigan someter la tecnología que ha escapado a todo control y ponerla en un orden concreto habrán respondido a los problemas del presente mucho más que quienes intenten alunizar o aterrizar en Marte con los medios de la técnica».
Ivan Torres Apablaza / Inflexiones foucaulteanas sobre la sociedad de control
Filosofía, PolíticaEn este artículo, se examina la noción de sociedad de control en su potencial hermenéutico de las transformaciones en el diagrama de poder contemporáneo. La ruta de problematización escogida propone una lectura foucaulteana que transita por el gesto crítico de una ontología crítica del presentecentrándose en el diagnóstico que configura aquella noción y su contraste con las formas contemporáneas de gubernamentalidad. Se concluye, que la propuesta de Deleuze y sus receptores se encuentra inacabada, de modo que es necesario vincularla con una escala estratégica de análisis que considere las prácticas neoliberales de gobierno más allá de sus disposiciones técnicas, observando criterios diferenciales de control que determinan las formas contemporáneas de gestión de la vida en nuestras sociedades.
Andrés Maximiliano Tello / Tecnologías de la propaganda. Contribuciones para una genealogía sobre el gobierno del público
Filosofía, PolíticaEste artículo busca plantear un nuevo enfoque de análisis del fenómeno de la propaganda a partir de la genealogía de las “racionalidades de gobierno” o de la gubernamentalidad, desarrollado por Michel Foucault. Con ese objetivo, en primer lugar se revisan algunos de los principales abordajes tradicionales sobre la propaganda (Lasswell, Ellul, Chomsky), y se plantea que esta última no es solo una forma de persuasión, un recurso ideológico o una técnica de manipulación de masas, sino más bien una “tecnología de gobierno” que tiene como objetivo la gestión del público, en el marco del desarrollo de la gubernamentalidad (neo)liberal. De ese modo, se muestra cómo el despliegue de las prácticas y los discursos de las tecnologías de la propaganda, pueden rastrearse más allá de los conflictos armados y los totalitarismos del siglo XX, teniendo plena vigencia en las democracias (neo)liberales contemporáneas.
Flavia Costa / Omnes et singulatim en el nuevo orden informacional. Gubernamentalidad algorítmica y vigilancia genética
Filosofía, PolíticaEn las últimas décadas, una parte relevante de los esfuerzos gubernamentales públicos y privados se han abocado a desarrollar tecnologías para la recolección, el almacenamiento y el análisis de datos acerca de los vivientes. Por un lado, datos sobre sus dotaciones biológicas, como en la biometría o en los bancos de datos genéticos. Por otro, los datos sobre sus «formas de vida»: sus hábitos de consumo, sus ideas, sus opiniones e incluso sus emociones, como en el datamining y en las diferentes operaciones de gestión de las conductas de poblaciones y públicos. Propondré aquí que entre la «gubernamentalidad algorítmica» y la «vigilancia biológica» se tiende una de las grandes líneas de fuerza de la que pende, hoy, la grilla de inteligibilidad gubernamental acerca de qué somos y qué podemos ser y hacer los vivientes.
