¿Qué es una lengua que no comunica nada? Diremos que hay, a menos dos opciones, muy en boga hoy. Una sería el vaciamiento de la lengua, que nos hace decir palabras que ya no significan, porque no se sostienen en ninguna apelación a la verdad. Declararse demócrata, republicano, pacifista o «consciente del problema» ya no implica ni relación con una ética ni con una intención, por más que se redacte en 280 caracteres pareciendo muy importante el anuncio. Un gran influjo de vaciamiento se desplaza así por la lengua, las lenguas. Pero hay una segunda fuerza de vaciamiento que recibe tributo, por cierto de todas las «redes sociales», al tiempo que las hace posible. Se trata de una enorme episteme que ha convertido al mundo en información. Las estrellas son información, mis movimientos son información, mis likes por supuesto, la música que escucho, las transacciones bancarias, los pobres en mi ciudad, los niños aniquilados en Gaza, pura información, es decir, vaciamiento de cualidades para alcanzar la mínima expresión en vistas a su utilidad.
IA
Alberto Toscano / Diseñado para dominar
PolíticaUna nueva campaña de reclutamiento apareció en los campus universitarios de élite de Estados Unidos este abril. En escuelas como Cornell y UPenn, carteles en paradas de autobús con un fondo negro severo comenzaban con una advertencia ominosa: «Ha llegado un momento decisivo para Occidente» — antes de acusar que la mayoría de las empresas tecnológicas fallan en considerar el «propósito nacional» al decidir «qué debería construirse.»
Por el contrario, Palantir, el contratista de defensa de análisis de datos detrás de los carteles, declaró que no solo construye productos tecnológicos «para asegurar el futuro de América,» sino «para dominar.»
El mensaje implícito de los anuncios hace eco de la convicción del liderazgo de Palantir, incluyendo al fundador Peter Thiel y al CEO Alex Karp, de que el verdadero mandato de Silicon Valley es cimentar la supremacía militar de Estados Unidos y Occidente — una nostalgia reaccionaria por la fusión de la Guerra Fría entre estado, ingeniería y capital.
Marco Andreacchio / La verdadera pintura y el problema de la imitación
Arte, EstéticaExiste una ruptura categórica entre la pintura clásica y la moderna (progresista o vanguardista), ya que la pintura moderna como tal deja de ser «imitación de la naturaleza» en el sentido clásico de la expresión, al escindir mecánicamente dos polos complementarios: nuestra sensación (o experiencia subjetiva) de las cosas y el concepto (objetivo) que nos forjamos de las cosas. A partir de estos dos polos cartesianos, o basados en la distinción moderna-maquiavélica valor/hecho, se despliega una dialéctica histórica.
Francesco D’Isa / El ordenador no lo hace todo: el regreso de viejas perplejidades en el arte digital
Arte, Estética, FilosofíaYa es un tópico decir que la aparición de las tecnologías de conversión de texto en imagen (TTI), que permiten crear imágenes a través de comandos de texto, es una revolución tecnológica igual a la de la fotografía; yo mismo lo he repetido a menudo, en artículos recientes sobre los aspectos filosóficos y estéticos de estas herramientas. La reacción del mundo del arte ante esta novedad también ha sido previsible: entusiasmo por un lado y rechazo por otro. Recientemente, un dibujante al que respeto, Lorenzo Ceccotti, escribió un largo texto en el que expresaba dudas y críticas bastante generalizadas, tanto aquí como en el extranjero, contra las que toman partido otros tantos «entusiastas» de la TTI, de los que soy miembro, aunque no quiero ignorar sus evidentes críticas. Acostumbrado a las lecturas filosóficas, soy muy consciente de que se puede encontrar un texto valioso e interesante aunque no se esté de acuerdo con muchas de las tesis básicas; los temas abordados por Ceccotti son importantes y vale la pena leerlos, pero quiero argumentar las razones de mi acuerdo y desacuerdo, considerando que las tesis sostenidas por el dibujante se encuentran a menudo en otros lugares.
