Dionisio Espejo Paredes / La “cancelación” a la luz del pensamiento crítico

Filosofía, Política

1. La confusión canceladora y el fetiche

Tenemos la extraña sensación de que la historia, las facticidades, transcurre a un ritmo que no coincide con el de los discursos, de que nuestros debates tienen una vida paralela y van muy atrás respecto a la praxis; los polemizadores nos agotan sin que nos demos cuenta de donde se perpetran las nuevas catástrofes. La batalla cultural parece se uno de esos campos de batalla convertido en espectáculo de masas. Algunos consideran que es un escenario decisivo, otros que en cambio es un desvío de la atención. Muchas figuras del marxismo actual consideran que la reivindicación de las diversidades son solo entretenimientos que no tocan al poder económico ni a la explotación material1. Aunque hay algo de verdad, quizá no han percibido que el poder no solo se ejerce en la infraestructura sino que, incluso antes de su ejercicio, hay un discurso que legitima su poder, ganar la batalla discursiva es decisiva para ejercer el mando. Benjamin o Gramsci nos advirtieron de ello. En cualquier caso esos cuestionamientos ayudan a no perder la brújula de la crítica. Cuando nos apuntamos a la reividicación de los derechos de las minorías o de las diferencias no reducimos nuestro arsenal crítico a la pretensión de consolidar ciertas identidades o empoderar a ciertos sectores por razón de sexo, género, religión o nacionalidad. Debemos ser conscientes de nos dirigimos a un poder que, indiferente a esas razones, continua devorando a cuantos somete. Los marxistas ortodoxos nos ayudan a confrontarnos con una pregunta ineludible: ¿desafían nuestras luchas la lógica del beneficio y la desigualdad material, o reclaman un asiento más diverso en la mesa de los explotadores? La diversidad en la cúspide, sin alterar la pirámide, ¿es el sueño publicitario del capitalismo tardío?. Moralizar su lenguaje o derribar estatuas no es malo per se, pero ¿no se vuelve regresivo cuando suplanta la batalla por redistribuir riqueza, poder y tiempo?. Reconocer esta trampa es el primer acto de una crítica que aspire a no dejarse seducir por espejismos multicolores.

Willy Thayer / ¿En qué lengua se escribe la revuelta? Un texto, y dos notas suplementarias sobre performatividad y performance

Filosofía, Política

«Butler introducirá una torsión, un cambio de camino a la hora de describir la teoría de los actos de habla. Más que eficiencia performativa, Butler apostará por el fracaso del performativo». Alejandra Castillo, «Fracaso del performativo», en el circuito que sea, es a lo que aquí llamaremos «performance».

PAISAJE

1.- La revuelta de octubre, la inmediatez mítica de sus consignas, imágenes y ritmos, heráldicas y banderas, su iconoclastia, sus manadas y gentíos, sus jornadas y marchas, asambleas y concentraciones, adoquines y humaredas, sus agrupaciones, colectivos, coordinadoras y vocerías, sugiere erigirse y ejercitarse desde sus propios fueros y antagónicamente a la traza neoliberal chilena, como si volando desde fuera se dejara caer sobre ella defraudando la performatividad de sus instituciones.

Al mismo tiempo, la declaración de guerra a la revuelta de parte de la gubernamentalidad neoliberal el día mismo de su estallido, tildándola de enemigo exterior e interior, vendría a confirmar este registro comprensivo, inmediato mítico, de la revuelta y del neoliberalismo chileno, como fuerzas que chocan desde sus respectivas autonomías.

Remedios Bravo Reyes / Cuerpo y poder. Una conversación entre Foucault y Butler

Filosofía, Política

El modelo disciplinario de Foucault establece una nueva relación entre el poder y el cuerpo. Nuestro objetivo en este artículo será, en primer lugar, preguntarnos de qué manera particular actúa esta nueva forma de poder sobre nuestros cuerpos. Lo que nos permitirá, en segundo lugar, ver cómo podemos aplicar el modelo disciplinario a la construcción del sistema sexo-género. Por último, veremos en qué sentido se constituye ahora el cuerpo como un espacio de disidencia.

Donovan Hernández Castellanos / Políticas de la experiencia colectiva poscolonial

Filosofía

El presente ensayo, dividido en tres partes, defiende un argumento de conjunto: es necesario formular una crítica de la experiencia poscolonial desde sus dispositivos políticos. Por ello, mediante un procedimiento genealógico, se estudian las formas de la conmemoración vigentes en la cultura de la memoria transnacional, aunque sus efectos sean siempre locales, donde se insiste en el duelo tras el pasado traumático de la colectividad. En segundo lugar, se estudian las prácticas de la memoria vinculadas a los monumentos del colonialismo que constituyen una idea excluyente de la nación, haciendo su rastreo desde Centroeuropa. Finalmente, se analiza el discurso sobre la museística contemporánea, sobre sus fuerzas de representación y efectos políticos. Se concluye con una evaluación de la situación pos-colonial en África tomando como ejemplo Sudáfrica y sus políticas de reconciliación tras el apartheid. En todo el texto se propone una teoría performativa de la nación como narratividad.