Aldo Bombardiere Castro / Tercera divagación en torno a la muerte: lo definitivo y la indecisión

Filosofía

Lo hemos dicho y lo sabemos. Ya lo hemos dicho y desde antes, desde siempre, lo sabemos. Se trata, eso sí, de un saber extraño, de un incontrastable e irrefutable único saber: el saber de muerte. En efecto, lo sabemos a ciencia cierta, sabemos que moriremos, con absoluta necesidad, e ignorando en qué consista, ignorando la esencia quiditativa de la muerte, sabemos que vamos a morir.

La muerte, así, resulta un objeto incognoscible dentro de los marcos teóricos de cualquier epistemología, ya sea desde la ingenua tiranía de los hechos enarbolada por el positivismo hasta, por contraparte, el intimismo ideativo de una consciencia constituyente, pilar inamovible de la fenomenología. En ambos casos, y en cualquier otra epistemología, el contenido de la muerte es inaccesible. Y, sin embargo, sabemos que su advenimiento es inminente e ineludible. Lo sabemos gracias a un tipo de certidumbre aún más radical que aquellas derivadas del principio de falsación que estructura a la región de la cientificidad: la vivencia de nuestra muerte no ha de ser sometida a comprobación alguna; más bien, se reafirma cada vez que lloramos a nuestros muertos, envueltos por un hálito cuyo aura declina entre la noche.

Luis Periáñez Llorente / Máquina mitológica y cultura de derechas en la propuesta epistemológica de Furio Jesi

Filosofía, Política


El presente artículo estudia el desarrollo y el sentido teórico de la posición epistemológica de Furio Jesi respecto al problema del mito y de la ciencia del mito. La comprensión de esta posición epistemológica requerirá un análisis breve de su relación con la ciencia del mito precedente y de la configuración del modelo gnoseológico de la “máquina mitológica”, así como de su potencia crítica y política. Finalmente, el artículo analizará la aplicación que Jesi diese a su modelo teórico para el estudio de los neofascismos en Cultura di destra.

Mauro Salazar J. / Fuera de código. Piazzolla. Pantaleón

Estética, Filosofía, Música

Astor.

a esa dulce amistad,

F.C

Piazzolla. Entre Mar del Plata y New York. La Calle 8 de St. Mark ‘s’ Place. Camorra. Vicente Nonino junto a Nicola Scabutiello. Un inmigrante ‘tano’. Juegos de billar, relaciones obliteradas con la mafia. Rubatos, barroquismos y urbanidades. La cadena siciliana y el Pizzicato. Modernidad esquizofrénica. La Octava Avenida, Nueva York, Elia Kazan, Al Johnson, Gershwin, Sophie Tucker que cantaba en el ‘Orpheum’, «un teatro que estaba a dos pasos de nuestra casa. Todo esto, junto con la violencia y el aspecto oscuro e impresionante que caracteriza a Nueva York, todo esto está en mi música, en mi vida, en mi forma de ser, en mis reacciones. Crecí dando golpes y defendiéndome. ¡Todavía es así hoy en día! » le dice a [su hija] Diana Piazzolla (Astor, 2002, 32).

Javier Agüero Águila / Decir izquierda

Filosofía, Política

1. Marguerite Duras, en un texto de 1980 titulado Los ojos verdes describía –con su laconismo tan propio y genial– el discurrir de su tiempo, o al menos de lo que ella experienciaba como su pasar por el mundo:

El enrarecimiento de la actualidad y de la simultaneidad de uno mismo y del mundo se hace sentir cada vez más… ¿Y qué puedes hacer tú? Todo es distinto y, sin embargo, el truco está ahí. Tú sólo tienes que mirar, ¿entiendes?”.

El pasaje es desestabilizante a la luz de un individuo perplejo que no es capaz de definir su experiencia; la realidad rara, bizarra a los ojos verdes de quien la resiente como pura extrañeza, al tiempo que se concibe a sí mismo como una individualidad simultánea que se coordina con las variaciones también ingentes de una mundanidad revuelta. En breve, Duras nos habla de un individuo disuelto en una multiplicidad de roles exigidos por una existencia subordinada a la indefinición, atonal y sin rasgos; a no ser esto o aquello, sino, más bien, a quedar vacío en el tinglado infinito de posibilidades que se desparraman en el tartamudeo de las indecisiones, de lo indecible, de lo que no dispone de una secuencia básica que entregue una forma de habitar la vida; de existir más allá de solo vivir como resorte biológico natural.

Miguel Ángel Hermosilla / Contra todo dispositivo un arte-facto

Filosofía, Política

Ironía del dispositivo: nos hace creer que en ello reside nuestra “liberación”. Michel Foucault. Historia de la sexualidad. La voluntad de saber.

Si las sociedades de control caracterizadas por Foucault y Deleuze como dispositivos abiertos del ejercicio del poder, propios de los modos biopoliticos de producción de subjetividad en las sociedades neoliberales contemporáneas, son también variaciones de la soberanía del capital, como fórmulas de adaptación de las transformaciones de los patrones de acumulación en la fase expansiva y flexible del capitalismo tecno planetario, entonces habría que trazar una interrogación radical respecto de las formas modernas de organización del poder y sus efectos inmediatamente políticos y materiales de apropiación del sentido como algo dado e incuestionable. El arte- facto como contra- dispositivo, que interrumpe las narrativas lineales de la dominación mercantil y las formas del mando social, tendríamos que entenderlo como un “acontecimiento” que irrumpe y pone en cuestión la razón cronológica del tiempo de la explotación, o como “gesto “que suspende las lógicas productivas del orden establecido por los consensos del capital sobre nuestras vidas.

Miguel Valderrama / La banda de Félix Guattari

Estética, Filosofía, Política

1.- Deseo, insistencias

Habría que leer conjuntamente los textos de Félix Guattari en Chile, leerlos a partir de cierta insistencia que se enseña ya en la edición de los libros que documentan su visita al país. Leer con insistencia el modo en que insiste Guattari en inscripción, en un tipo de presentación que encuentra en el libro, en el volumen, en la composición, un modo de registro, de archivación, de consignación, que se identifica con el deseo, que insiste en el deseo como cifra de una autoría, de un contexto, de una recepción, de una apropiación, acaso de un desencuentro.

En efecto, los encuentros de Guattari en Chile han sido objeto de cuatro publicaciones, de cuatro libros “máquina-de-acción”, el término es de su primer editor, Francisco Zegers.1 Publicaciones que tienen por objeto “preparar” su venida al país, así como registrar las intervenciones y alocuciones proferidas durante su estancia. Presentadas en orden cronológico los volúmenes publicados son: Cartografías del deseo (Francisco Zegers editor, 1989), El devenir de la subjetividad (Dolmen ediciones, 1998), Las luchas del deseo (Pólvora editorial, 2020) y Desear la diferencia (Frontera interior, 2024). Más allá de la insistencia en la palabra “deseo” como un descriptor de encabezamiento común de una determinada operación de lectura, más allá de hacer del “deseo” la palabra-pasaje a una lectura de Guattari en Chile que se organiza contra el “libro-perspectiva”, contra el “libro máquina de Estado”, habría que observar en esta insistencia, en esta especie de puntuación rítmica del pensamiento de Guattari, el (auto)descubrimiento de una política, de una posicionalidad que acaso se fue abriendo paso en el mismo trabajo de composición, montaje y edición de una serie cerrada y abierta de textos y operaciones.