Aldo Bombardiere Castro / Memes por Boric: la esperanza transformadora

Filosofía, Política

Casi inmediatamente después de que Kast se impusiera en la primera vuelta de las presidenciales, una ola irrefrenable de imágenes cómicas, denominadas “memes”, inundaron las redes sociales en apoyo a Gabriel Boric. Dicho fenómeno, de ningún modo ha sido parte de una estrategia comunicacional dictada desde algunas dirigencias sociales o vanguardias intelectuales, ni tampoco responde a una planificación explícita de campaña partidista. Más bien, ha florecido de manera, si se quiere, “espontánea”. O, al menos así se presenta al imaginario social y comunicacional que considera a la conciencia subjetiva y a la voluntad del sujeto como los agentes claves en los procesos electorales. Visto de tal manera, efectivamente el fenómeno no es, con propiedad, un fenómeno (un objeto que aparece ante, en y gracias a la conciencia subjetiva), sino una especie de gestualidad o telón de fondo, un animus o tonalidad atmosférica capaz de abrazar y encender, de expandirse, desplegarse y marcar el ritmo, tanto de la campaña como, sobre todo, de la intensidad y esperanza con que se vive el presente.

Rodrigo Karmy Bolton / Libertad

Filosofía, Política

El 30 de septiembre de 1975 tres fascistas del barrio de Parioli matan a una chica, María del Rosario López y hieren a otra, Donatella Colasanti. En este momento Pier Paolo Pasolini interviene en una entrevista crucial: “En realidad –dice- la criminalidad de los neofascistas del Parioli y de los hampones subproletarios tiene el mismo origen: la destrucción de los valores tradicionales debida no a un revolución intelectual y obrera sino a la revolución derechista del consumismo.” En esta misma órbita el propio Pasolini había subrayado la existencia de una mutación antropológica de los italianos que condicionaba un período de homogeneización y docilización brutal de las poblaciones y que, siendo diferente a las formas de ejercicio tradicional del poder, Pasolini denomina el “Poder” –con mayúscula para situar la dimensión nueva e impersonal de la nueva realidad. Pero sin vacilar, esa mutación antropológica devenida por la “revolución derechista del consumismo”, Pasolini calificó de “fascismo”. No porque dicha realidad sea igual a los años 20 o 30, sino porque, a pesar de su diferencia, se resuelve bajo un poderoso aparato de homogeneización capaz de reducir la existencia humana al consumo. Pasolini escribe durante la primera mitad de los años 70.

Mauro Salazar / Hegemonías del desfonde ¿Lirismo de la revuelta o desvaríos de la izquierda institucional?

Filosofía, Política

a Amapola, con la sonrisa de las plantas.

Despojados de los silogismos del orden, métricas modernizantes, épicas del consenso y mitos realistas. Librados de las narrativas representacionales de la gobernanza, pero absorbidos por el «teatro del absurdo», nos hemos enfrentado a la kastización (satanización) del campo popular. Los últimos sucesos ameritan aforismos para entender la fascistización de la revuelta como «multitud desbordante» respecto a los identitarismos del ‘Chile jungla’. Hoy se requieren algunos nomadismos para surfear clasismos mediáticos, oportunismos conceptuales (‘mainstream‘) y las amenazas de un conservadurismo securitario que dibuja un ‘paisaje de la lepra’ para avanzar en la criminalización del campo político. Ante cualquier diseño gubernamental, las derivas del campo popular han abrazado la sensación de caos, percepciones de pánico e inseguridad. Todo bajo la colonización restauradora de la amenaza caos/emergencia que el catolicismo integrista ha movilizado, qua gramscismo de ultraderechas, en las últimas semanas como traza de esperanza y orden moral.

Karen Glavic / Pañuelos, ojos

Estética, Filosofía, Política

Vamos de 8 de marzo a 8 de marzo, el de 2020 con millones en la calle, una marcha cuerpo a cuerpo, a pleno sol, sin todavía la noticia de un caso confirmado de Covid 19 en Chile. Ahora es 2021, el llamado es a reunirse en los territorios, a una concentración en el centro de Santiago, a llenar la Alameda a un pañuelo de distancia. Entre nosotras nos cuidamos. No nos cuida la policía, nos cuidan nuestras amigas. Con todas las prevenciones salimos a la calle, no por tanto tiempo, no tan lejos, no se trata tanto de desafiar la existencia del virus o la domesticación de la revuelta que hemos ido observando de manera paulatina desde noviembre de 2019, como seguir la trenza que hemos hilado durante décadas y, en este momento feminista, en el de “ahora que estamos juntas, ahora que sin nos ven”, salir a decir que el cuerpo que se vuelve pregunta cada vez que los feminismos ocupan la calle, que vienen y van a intervenir las murallas, a gritar consignas y a ser una potencia heterogénea, han de salir nuevamente a hacer visibles los problemas “privados”, a ocupar el espacio público por tanto tiempo negado. No es solo una cuestión de cuarentenas.

Gerardo Muñoz / La época y lo invisible. Una conversación con Asedios al fascismo (DobleAEditores, 2020), de Sergio Villalobos-Ruminott

Filosofía, Política

El más reciente libro de Sergio Vilallobos-Rumunott está escrito desde la urgencia, y por esta razón es una intervención que constituye un esfuerzo de primer orden por localizar la organización contemporánea de la dominación. Esto pareciera ser algo menor, resuelto y axiomático, pero en realidad es uno de los problemas que más tristeza genera en algunos. La incapacidad de desarrollar una analítica a la altura de los tiempos paga el alto precio de compensaciones morales. En primer lugar, Asedios al fascismo (DobleAEditores, 2020) es una contribución que dibuja lo que pudiéramos llamar la geometría de la crítica-metafísica de los dispositivos del poder. En segundo lugar, es una intervención eminentemente política, ya que no busca enmendar o sustituir categorías o conceptos, sino afectar la densidad misma de lo que entendemos por política. Como no hay necesidad de desglosar el libro, voy a aprovechar su gesto para discutir dos de sus vectores. Como sabemos, la grandeza de los libros no se encuentra en el rigorismo neutral de sus argumentos, sino en la manera en que perfora el sentido común. Ese es el estilo: una fuerza que libera procesos de verdad contra el absolutismo de la realidad que nos acecha.

Daniel Tanuro / Una crisis global, sistémica y sin precedentes

Filosofía, Política

La naturaleza sistémica de este extraordinario acontecimiento es evidente por el origen del virus, su modo de propagación y sus efectos sociales.

En los últimos decenios se ha descubierto que los virus rompen la barrera de las especies, se adaptan y contaminan al Homo sapiens, causando zoonosis. El SARS-CoV2 no es una excepción: además del VIH, se han conocido el Ébola, el Chikunguniya, el Zika, el SARS1, el MERS, la gripe aviar y algunos otros. Sin embargo, existe un amplio consenso entre los especialistas en que el salto de especies es atribuible a la deforestación, a la industria cárnica, a los monocultivos agroindustriales, al comercio de fauna silvestre, al lavado de oro, etc. Es decir, en términos generales, la destrucción de los entornos naturales por el extractivismo y el productivismo capitalista. Por lo tanto, COVID-19 no es una maldición que nos lleva de vuelta a la Peste Negra y a otros flagelos de la salud de la antigüedad; por el contrario, nos proyecta hacia las pandemias del futuro. Aunque el virus desaparezca, aunque se desarrolle una vacuna (¡no hay certeza al respecto, el VIH y la hepatitis C lo prueban!), otras pandemias ocurrirán mientras no se hayan erradicado los mecanismos responsables de las mismas.