Ramzy Baroud / Intifada estadounidense por Gaza: ¿Qué podemos esperar?

Política

Las protestas masivas en docenas de universidades estadounidenses no pueden reducirse a una conversación sofocante y engañosa sobre el antisemitismo.

Miles de estudiantes estadounidenses de todo el país no están protestando, arriesgando su propio futuro y su propia seguridad, por algún odio patológico hacia el pueblo judío. Lo están haciendo por un rechazo total y una indignación justificable ante la matanza masiva llevada a cabo por el Estado de Israel contra palestinos indefensos en Gaza.

Tariq Rimawi / Missing

Cine

En Ficción de la razón presentamos el corto Missing del director jordano Tariq Rimawi. Un breve relato animado de la pérdida de vidas y sueños en medio de la guerra. Realizado en 2010, el film está dedicado a la infancia perdida en medio de la guerra. Hoy, lo dedicamos a las niñas y niños de Gaza que sufren el genocidio sionista.

Aldo Bombardiere Castro / Apuntes sobre geopolítica y extrañamiento

Filosofía, Política

Geopolítica

La noche del 14 de Abril, la República Islámica de Irán dirigió un ataque, directo y limitado, contra objetivos militares del Estado de Israel. Dicha acción fue ejecutada como represalia al atentado que, el 1 de abril, la entidad sionista había efectuado contra el consulado iraní en Damasco, cuyo resultado arrojó el asesinato de 13 personas. Este último hecho perpetrado por Israel, e independientemente de una serie de asesinatos selectivos, principalmente enfocados en militares ligados a los Guardianes de la Revolución, así como contra científicos iraníes vinculados al programa de desarrollo de energía nuclear del país persa, pareciera constituir, al menos en primera instancia, razón suficiente para que Irán haya materializado su represalia. Así, lejos de la narrativa mediática que le confiere motivaciones religiosas, el contraataque iraní debe ser entendido, a primera vista, como una respuesta ante este hecho puntual. Por lo mismo, tal respuesta ya había sido anunciada públicamente en conferencia de Ebrain Raisi, presidente de Irán, lo cual determinó el nombre de la operación: Promesa Verdadera.

Aldo Bombardiere Castro / Participar en Palestina. Reflexiones a partir de “Desgarro”, instalación artística de Janet Toro

Arte, Estética, Filosofía, Política

Un desierto de devastación. Una cruz peregrina y carente de promesa. Las raíces de los olivos expuestas como huesos. Agonizando en medio del genocidio perpetrado por el Estado de Israel en Gaza, los únicos elementos plenamente distinguibles en Desgarro, instalación visual creada por Janet Toro, son los jirones de gasa adheridos -casi accidentalmente- a los espinos.

Las pieles rasgadas, el crujido de las articulaciones infantiles tan prontamente desarticuladas y el hedor de los residuos corpóreos separados de la vida, son llevados y traídos a merced del viento, y, como si se tratase de un indeseado rito de despedida, sólo encuentran pasajero reposo en la trémula aspereza de los arbustos. Se trata de una organicidad fragmentada, dislocada en su propia angustia, pero la cual, así y todo, persevera en su asombrosa gestualidad: las imágenes nos dicen algo -incluso el grito siempre dice algo que nos es más difícil escuchar que el mismo grito-. Desgarro atestigua la catástrofe que Israel desata sobre Gaza; atestigua el desgarro mismo del dolor en el decir, incluso allí, donde han explotado todas las palabras; incluso ahora, cuando ya no hay palabras.

Javier Agüero Águila / El Estado de Israel y el racismo metafísico

Filosofía, Política

Escribir sobre un genocidio, pensarlo a distancia y asumir que se trata de dolores indescriptibles que no podemos siquiera alucinar (delirar), implica tomar un vuelo ciego al fondo de un abismo que nos es extraño; es saber que se ingresa desde lejos a las pasiones humanas más deformadas, monstruosas; apostar por sumergirse en la grieta por donde se filtra el dar la muerte sin reparar jamás en el rostro de quién recibirá la bala, la bomba, la tortura; es asumir también que en la extensiva crueldad de los victimarios se reproduce la iterabilidad del espacio de realización para que la consumación del holocausto, del quema-todo (del incendio el incienso dirá Derrida), siga teniendo su espectacular, infausto y necrótico horizonte. Porque siempre se puede ir más lejos en el impulso tanático; impulso al que el afán colonizador devenido en una suerte de producción fordista de cadáveres no se le transparentará su omega, su fin, hasta que todas las huellas de un pueblo hayan sido borradas.