Miguel Ángel Hermosilla / De lo ominoso y la imaginación en la escritura de Leyla Selman

Filosofía, Poesía

«Tal vez, un poema quiera ser entendido/extendido como oscuridad, como oscuridad del poema, vale decir, como la puesta en duda de cualquier posibilidad de existencia»1

Cuando el movimiento de las palabras retumba hacia el afuera de la lengua y todo lo familiar resulta una angustia radical, desconocida e “inquietante”, entonces el “lugar” de la escritura podría ser pensada topológicamente, es decir como “lugar” que “no tiene lugar” en la representación cartográfica que el poder define según la racionalidad antropologizante de la lengua imperial.

Hai-Dang Phan / Canto para el charlatán orejicastaño

Poesía


Y luego se precipitó al abrazo de las montañas
de la meseta de Kontum, surcando el paso de Lo Xo,
Voló más allá de Măng Đen, mareado entre curvas cerradas,
flotando en la exuberancia a 1.200 m sobre el nivel del mar,
En medio de un mosaico de árboles de hoja perenne de primera, jadeando.
Y allá arriba vimos: estratos de formas esmeralda,
De haya, laurel, magnolia, brezo y mirto.
Bajo un follaje ininterrumpido, en el sotobosque…
De ese bosque húmedo montano superior rico en especies,
Oculto en algún lugar de ese misterio debe estar
nuestro propio zorzal de orejas castañas.
Garrulax konkakinhensis fue nuestro viaje del día…

Guillermo Enrique Fernández / Notas e impresiones sobre La corona de versos de Francisca Bustos Baeza

Poesía

Nuestra tradición racionalista nos obliga a clasificar todo, en este caso deberíamos clasificar este libro. He ahí nuestra primera dificultad, un libro que transita entre la poesía y la historia. Esta historia es la de los conquistadores (y su representación) que arribaron a este territorio. Podríamos elucubrar, entonces, que este libro puede ser una contraparte de la Araucana, poema épico de Alonso de Ercilla y Zúñiga, cuyo primer volumen fue publicado en Madrid en 1569. Hoy nos reunimos en torno a La corona de versos de Francisca Bustos Baeza, en Santiago de Chile en 2023, en la sala “Ercilla” de la Biblioteca Nacional. ¿Hacer presente esto es forzar una simbología? o es un espacio que condensa simbólicamente este cruce que abre la escritura, como en este caso, entre historia y poesía, uniendo territorios, confrontando territorios.

Debra Allbery / Sidereal

Poesía

Considera esto una elegía con silo y fiebre.
Llámalo granero y grava y se ha ido. Obediencia de hierba

en la estela de un pick-up, el sol abrasando las hojas
verde a oro en el lapso de tiempo de la temporada.

¿A dónde va, el ángulo dominical de la luz del sol
que una vez fue sólo tuyo, amplio y abierto como una ventana?

Esto es lo que recuerdo: el mural descascarillado
en la pared de ladrillo del almacén del barrio, que dice

Alimentos para la Revolución durante veinticinco años.
Paisajes apilados en mi retrovisor, en blanco como un calendario

Aldo Bombardiere Castro / Lenguaje: red, palabrerías, poesía

Filosofía, Política

Una red. Así de simple. Una red, eso sí, compleja y extensa, tan infinita como confusa. Eso es el lenguaje. Una red que remite a la misma red; una red de cuerdas entrelazadas, cuyos hilos se sujetan, tensan y vibran, se tocan y trastocan, se relacionan y co-constituyen unos a otros, pero siempre de modo pasajero y, a la vez, infinitamente pasajero: en viaje permanente hacia ninguna parte. El lenguaje, concebido en cuanto red, transparenta su guturalidad: los infinitos modos de modular, significar y exorcizar un grito que flota sobre la nada. Modos de mentirnos y modos de convencernos de que se hace imposible cualquier otra alternativa; modos de culparnos y de sobrevivir. Pero también infinitos modos de decir esa única verdad: que no dejamos de ser el lenguaje en el que estamos.