Chiara Mammarella / Tenemos de pensamiento sólo lo que hemos imaginado y amado. Una perspectiva sobre el concepto de «imagen» entre Cavalcanti y Agamben

Estética, Filosofía

Dondequiera que se dirija la mirada hoy en día, el dominio de las imágenes parece imponerse.

Es a ellos a quienes uno mira para orientarse, para entender las cosas de un modo más inmediato y sencillo, para rescatar lugares y rostros del agujero negro del olvido, para encontrar un reflejo en el que espejarse, cristalización final de un yo que, altivo, desea verse tanto como ser visto.

La gente recurre a las imágenes hasta tal punto que acaba por adorarlas, a veces hasta el punto de confundirlas con la realidad -la pesadilla de la sociedad del espectáculo actual- o, en sentido contrario, odiarlas, encontrando en ellas la contrapartida figurada de las palabras «engaño» y «ficción».

Javier Agüero Águila / Badiou lee a Beckett (todo lo demás es divino)

Estética, Filosofía

La intención sería no es solo dar cuenta de lo que Alain Badiou piensa y escribe sobre Samuel Beckett, sino que intuir, ahí donde sea posible, la singularidad de la reflexión del filósofo francés que se desliza desde la lectura que hace y la admiración que profesa por la obra del escritor irlandés. Esa singularidad revela lo que un filósofo-escritor (novelista, dramaturgo, poeta) como Badiou, desde el momento en que descubre la obra de Samuel Beckett, puede advertir sobre la belleza y el amor, por ejemplo.

Mauricio Amar / Asombro

Estética, Filosofía, Política

En un increíble libro sobre la poética en el mundo árabe clásico, Lara Harb introduce un concepto estético que no está cartografiado por la distinción entre lo bello o lo sublime. Se trata de lo asombroso. Si lo bello, desde Kant, por supuesto, remite a una experiencia que se produce al apreciar la armonía y proporción en una forma o una obra de arte, y lo sublime, en cambio, a la experiencia de encontrarse frente a la inmensidad y la majestad de algo, como una montaña o un océano; lo asombroso refiere a una experiencia de extrañeza que, sin embargo, nos inunda y mueve el alma. Extraño e inquietante es aquello que proviene de fuera, como una palabra de una lengua que no es la nuestra o una asociación, relación, entre ideas que la disposición de la trama de la comunicación no habría podido predecir. El asombro en la poesía árabe se revela como una posibilidad inscrita en todo discurso, pero especialmente en aquellos que se excluyen de participar de una relación entre lo verdadero y lo falso. En una zona de desactivación de esos dos polos, surge la variación, el desplazamiento originario –un clinamen – de la palabra que nos recuerda constantemente el gesto poético. En el límite de la lengua una inoperosidad acecha a toda fórmula comunicativa. Pero es un límite constitutivo que la comunicación lucha constantemente por clausurar. La poesía no se pone en búsqueda de ese límite, sino que lo manifiesta en la lengua, asombrando. 

Edilberto Afanador y Sandra Edgar / Los tres cuerpos en “La fotografía y el otro” de Diego Lizarazo

Estética, Filosofía, Política

De tanto en tanto la fotografía inspira un conocimiento que aporta paradigmas nuevos para entender la imagen y su repercusión en la cultura y la sociedad. No es difícil inscribir el ensayo de Diego Lizarazo “La fotografía y el otro” (Lizarazo, 2022) en una serie en la que estarían el clásico libro de Roland Barthes “La cámara lúcida” (1980), el libro de Susan Sontag “Sobre la fotografía”, y “Para una filosofía de la fotografía” (1983) de Vilém Flusser. El hecho de que la obra de Lizarazo, en esta serie tan conspicua, sea de un latinoamericano, no es algo que deba pasarse por alto. Más allá de los varios diálogos que el autor haya establecido con las autoridades que forman esta lista; además de que la semiótica, la filosofía y la estética sean campos de referencia para el autor, Lizarazo se diferencia de las perspectivas previas, en que la fotografía de la que habla surge de los contextos de violencia propios de sociedades colonizadas (o poscoloniales, pero con marcas coloniales), asoladas por el capitalismo salvaje y por la guerra. Ni siquiera Susan Sontag, con su especial sensibilidad por las luchas del tercer mundo, podría hablar con la claridad, la solvencia y el sentido que Lizarazo expone al respecto. Con gran agudeza, en el texto de Lizarazo, la fotografía exhibe sus posibilidades éticas y políticas. Al igual que fuese planteado por Butler en “Marcos de Guerra” Lizarazo muestra que en la fotografía hay una condición política, pero a diferencia de ella, en “La fotografía y el otro” no solo estamos ante la política de los aparatos visuales de la guerra que extienden, clasifican y encuadran a sus enemigos según las voluntades del poder, sino ante la posibilidad de contra-aparatos de liberación. Butler tiene presentes las fotografías de Abu Ghraib, en las que el personal militar y paramilitar norteamericano realizó actos de tortura sobre los prisioneros, planteando que tales imágenes expresaban la visión del Departamento de Defensa sobre sus enemigos. Es decir, que la política de guerra norteamericana consideraba que sus enemigos no eran humanos y por ello justificaba dicho trato, y que sus cuerpos, minorizados, no eran merecedores de llanto. Las fotografías de Abu Ghraib encarnaban, con su encuadre, la visión norteamericana sobre el mundo árabe. Butler señaló de esta forma que la imagen funcionaba como una herramienta para definir y calificar a los otros, y para justificar la violencia que se ejerció sobre ellos (Butler, 2009). En su libro Lizarazo presenta la producción visual de otra clase de fotografía, la que realizan fotógrafas y fotógrafos de México, Colombia y Argentina, con la que muestran la experiencia de sufrimiento que las víctimas y sus familias han vivido en medio de procesos de represión de las fuerzas del Estado o de los para-poderes del narcotráfico, frecuentemente aliados con militares y políticos de la región. La mirada fotográfica tiene en estas imágenes, otra naturaleza, no radica en la interpretación de los cuerpos de los otros como recurso para su control político o para su comercialización, sino como una alteridad que nos compromete:

T. J. Clark / Sobre la ira

Estética, Filosofía, Política

Creo que nuestro vocabulario de la ira –todo nuestro paisaje interior de indignación– está empobrecido, principalmente porque se formó en una cultura aristocrática guerrera y ha sido muy poco reconstruido desde entonces. Es decir, la cultura aristocrática descrita en los dos primeros libros de la Ilíada: los gritos, los lloriqueos y la ira egoísta de los pequeños jefes que se pelean por esclavas sexuales y armas capturadas. Me parece que el poema de Homero es despiadado en su presentación de los asesinos: puede serlo, porque confía en que sus oyentes los admirarán en su mayoría. Incluso puede hacer que Tersites diga la verdad sobre el “debate” hasta el momento (“me tomaste el pedazo de culo y por lo tanto mueren miles”) y termine siendo azotado con un cetro por hacerlo. Tersites, el poema permite a algunos oyentes tener esperanza, es la voz de un posible (decentemente feo) futuro.

Mauro Salazar J. / Nelly Richard. Escrituras de extra-muros

Estética, Filosofía, Política

Intervención, Doctorado en Comunicación. Julio de 20241.

A la memoria de German Bravo, por cuando falla lo que él llamó la suave enseñanza del carácter insuturable de la pregunta por el sentido. La insubordinación de los signos, 1994.

En Tiempos y modos. Política, crítica y estética (Paidós, 2024), Nelly Richard (Sorbonne, París III) recoge textos que fueron escritos entre enero 2020 y noviembre 2023 sobre la emergencia de sucesos y procesos de especial relevancia social y política en Chile: la revuelta de octubre 2019; el Plebiscito Nacional 2020; el proceso de la Convención Constituyente y el triunfo del Rechazo en septiembre 2022; la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado en septiembre 2023. La precipitación de estos sucesos y procesos muy complejos en su formación y devenir, arma el corpus sobresaltado, en el que intervienen los textos de este libro que se ubican bajo el signo de la crítica cultural: signos, operaciones y tramas. El plural de los “tiempos” (momentos y eventos) y de los “modos” (configuraciones de habla), subraya las distintas situaciones y posiciones que se combinan irregularmente en estos ensayos sobre alteraciones políticas, disensos críticos y búsquedas estéticas. Estos enunciados, y otros, serán expuestos en el marco del Doctorado en Comunicación (Universidad de la Frontera).