
Conversación de Ficción de la razón con Diego Valeriano a propósito de su libro Eduqué a mi hija para una invasión zombie. «Experiencia y Metrópoli”.
Hoy 4 de septiembre, 15:30 PM (Buenos Aires), 14:30 PM (Santiago)

Conversación de Ficción de la razón con Diego Valeriano a propósito de su libro Eduqué a mi hija para una invasión zombie. «Experiencia y Metrópoli”.
Hoy 4 de septiembre, 15:30 PM (Buenos Aires), 14:30 PM (Santiago)
El siguiente ensayo introduce algunos aspectos de lo que denomino discurso de la victimización. Teniendo en cuenta su carácter introductorio el lector deberá comprender que las interpretaciones vertidas adquieren el status de una tentativa, de un tanteo siempre pasible de ser revisado o reinterpretado. Una versión preliminar de este texto fue expuesta en el XIX Congreso Nacional de Filosofía (AFRA), realizado en diciembre del 2019 en la ciudad de Mar del Plata.
El más reciente libro de Sergio Vilallobos-Rumunott está escrito desde la urgencia, y por esta razón es una intervención que constituye un esfuerzo de primer orden por localizar la organización contemporánea de la dominación. Esto pareciera ser algo menor, resuelto y axiomático, pero en realidad es uno de los problemas que más tristeza genera en algunos. La incapacidad de desarrollar una analítica a la altura de los tiempos paga el alto precio de compensaciones morales. En primer lugar, Asedios al fascismo (DobleAEditores, 2020) es una contribución que dibuja lo que pudiéramos llamar la geometría de la crítica-metafísica de los dispositivos del poder. En segundo lugar, es una intervención eminentemente política, ya que no busca enmendar o sustituir categorías o conceptos, sino afectar la densidad misma de lo que entendemos por política. Como no hay necesidad de desglosar el libro, voy a aprovechar su gesto para discutir dos de sus vectores. Como sabemos, la grandeza de los libros no se encuentra en el rigorismo neutral de sus argumentos, sino en la manera en que perfora el sentido común. Ese es el estilo: una fuerza que libera procesos de verdad contra el absolutismo de la realidad que nos acecha.
Sergio Villalobos-Ruminott, Gerardo Muñoz, Gonzalo Díaz Letelier, Rodrigo Karmy y Mauricio Amar conversan en torno a la tensión conceptual Pueblo y constitución.
Es sabido que en el momento en que Dios le pide a Abraham que sacrifique a su hijo Isaac (22, 3), sube a una colina y cuando va a perpetrar el acto un ángel le detiene la mano e interrumpe su mortal movimiento: “Alargó Abraham la mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo. Entonces le llamó el Ángel de Yahvéh desde los cielos diciendo: “¡Abraham, Abraham!” El dijo: “Heme aquí”. Dijo el Ángel: “No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada (…)” (22, 11-12). De un momento a otro, el sacrificio queda desactivado. No podrá jamás consumar su acto porque el dispositivo no puede completar su círculo mítico, dado que ha sido violentamente interrumpido por el Ángel, la potencia divina que irrumpe dejando caer el cuchillo, debilitando el acto asesino, llevando el acto sacrificial hacia su destitución.
Un jurista al que una vez tuve algún respeto, en un artículo recién publicado en un periódico alineado, trata de justificar con argumentos que quisieran ser legales el estado de excepción declarado una vez más por el gobierno. Retomando, sin confesarlo, la distinción schmittiana entre una dictadura comisionada, que tiene por objeto preservar o restaurar la constitución actual, y una dictadura soberana que tiene por objeto establecer un nuevo orden, el jurista distingue entre emergencia y excepción (o, como sería más preciso, entre estado de emergencia y estado de excepción). El argumento, de hecho, no tiene fundamento en el derecho, ya que ninguna constitución puede prever su subversión legítima. Por eso, con razón, en su documento sobre Teología Política, que contiene la famosa definición del soberano como el que «decide sobre el estado de excepción», Schmitt habla simplemente de Ausnahmezustand, «estado de excepción», que en la doctrina alemana e incluso fuera de ella se ha impuesto como un término técnico para definir esta tierra de nadie entre el ordenamiento jurídico y el hecho político y entre la ley y su suspensión.