Sergio Villalobos-Ruminott / Realismo capitalista: revuelta, interrupción, restauración

Filosofía, Política

Los años setenta también vieron el crecimiento en Gran Bretaña de movimientos gay, antirracistas, feministas y verdes. En muchos sentidos, fue el éxito sin precedentes de la izquierda y la contracultura en los años 1970 lo que obligó al capital a responder con el neoliberalismo. Esto se desarrolló inicialmente en Chile, después de que el golpe de Estado de Pinochet, respaldado por la CIA, derrocara violentamente al gobierno socialista democrático de Salvador Allende, transformando el país –a través de un régimen de represión y tortura– en el primer laboratorio neoliberal. Mark Fisher, K-Punk (2018: 372)

I. Introducción

En estos días se cumple el quinto aniversario de las revueltas chilenas del 2019. En términos generales, cinco años no parecen ser suficientes para aprehender tendencias y evaluar la naturaleza de cualquier fenómeno histórico; sin embargo, lo ocurrido durante estos últimos años requiere contravenir esta creencia e intentar un análisis que nos permita dimensionar el alcance de dichas revueltas y poner atención a las diversas narrativas originadas en torno a ellas. Recordemos brevemente la concatenación de hechos recientes con el fin de hacer ciertas precisiones: el viernes 18 de octubre de 2019, lo que comenzó como un ciclo más de protestas estudiantiles motivadas por un aumento arbitrario de las tarifas del metro, se convirtió en una revuelta social generalizada. El siguiente viernes 25 de octubre, más de un millón de personas participaron en una serie de manifestaciones que se desarrollaron en Santiago y en las principales ciudades del país. Durante las siguientes semanas y a pesar de la brutal política represiva implementada por el entonces presidente Sebastián Piñera, la situación continuó escalando, aglutinando de paso a la población de manera transversal. En respuesta a esta escalada, el viernes 15 de noviembre, en una jugada estratégica, políticos de distintos sectores se reunieron en el Congreso nacional y alcanzaron un acuerdo denominado Acuerdo Por la Paz Social y la Nueva Constitución que, como su nombre deja claro, fue un reconocimiento oficial de la necesidad de una nueva constitución.

Aldo Bombardiere Castro / Genocidio

Filosofía, Política

Genocidio

Hace unos días se cumplió un año del genocidio que Israel perpetra en Gaza. Con plena complicidad de las grandes potencias coloniales y desoyendo las innumerables resoluciones emanadas tanto de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, así como de los mandatos del Tribunal Internacional de Justicia y de las sentencias de la Corte Penal Internacional, el genocidio continúa siendo transmitido en tiempo real.

Asimismo, y en pleno ajuste con los criterios del espectáculo informativo contemporáneo, durante los últimos meses el irrefrenable ímpetu genocida del sionismo ha desplegado su criminalidad a otras latitudes de la región de Asia occidental y central. Como si Israel devastadora consignase en su frente la advertencia de “lo peor siempre puede ser peor”, la sed expansiva de la ideología sionista poco a poco va desatando diversas intensidades de criminalidad contra los pueblos -y también los gobiernos- que solidarizan con la digna resistencia expresada por el pueblo palestino. Los territorios de Yemen, Líbano, Irán, Siria e Irak, hoy se encuentran asolados ya no sólo por los múltiples dispositivos imperiales ejecutados por y desde occidente, sino por la herrumbe militarista de un sionismo que cada vez se distingue menos y se mimetiza más con el término genocidio.

Giorgio Agamben / Pueblos que han perdido la lengua

Filosofía, Política

¿Qué es hoy de los pueblos europeos? Lo que no podemos dejar de ver hoy es el espectáculo de su pérdida y olvido en la lengua en la que alguna vez se encontraron. Las modalidades de esta pérdida varían para cada pueblo: los anglosajones ya han completado todo el camino hacia un lenguaje puramente instrumental y objetivante – el inglés básico, en el que solo se pueden intercambiar mensajes cada vez más parecidos a algoritmos – y los alemanes parecen estar en el mismo camino; los franceses, a pesar de su culto a la lengua nacional y quizás precisamente por eso, perdidos en la relación casi normativa entre el hablante y la gramática; los italianos, astutamente instalados en ese bilingüismo que era su riqueza y que se transforma en todas partes en una jerga sin sentido. Y, si los judíos son o al menos eran parte de la cultura europea, es bueno recordar las palabras de Scholem frente a la secularización operada por el sionismo de una lengua sagrada en una lengua nacional: «Vivimos en nuestra lengua como ciegos que caminan al borde de un abismo… Esta lengua está preñada de catástrofes… llegará el día en que se volverá contra quienes la hablan».

Javier Agüero Águila / La paz no existe

Filosofía, Política

La paz no es el antónimo de la guerra, por el contrario, es su mímesis. El espacio en blanco (su sangría) que la antecede.

¿Qué paz? ¿hay diferentes formas de paz o la inmensidad de su significado se abrevia en su puro singular? ¿Desde qué lugar hablamos en el momento en que nos dirigimos a ella? ¿es posible ir directo a la paz, sin desvíos, sin permutar nada, sin conceder la más mínima alteración de nuestra pulsión pacifista? O, por el contrario ¿estamos determinados a destruir todo a nuestro paso mientras nos enrolamos en su búsqueda frenética? La paz no existe, nunca, es una esterilidad histórica y culturalmente falsa; se trataría de que en su nombre todo lo que la humanidad ha perseguido no es más que la expansión y subordinación de un grupo humano por sobre otro. La paz no existe, no es, y toda su gramática y tradición que deviene de un cierto eco judeo-cristiano no se correlaciona en nada con la constatación histórica del sometimiento que urge y exige.

Dionisio Espejo / En defensa del pacto lingüístico. El pensamiento retórico de David Pujante

Filosofía

Exordio: el relato

Estamos a punto de ser digeridos por una voluntad simbólica que se pretende verdad única entre montañas de mentiras institucionalizadas, por eso es tan importante poner luz en ciertas estrategias discursivas cada vez más difundidas, ellas nos presentan mundos que parecen irremediables, necesarios y únicos, pero solo son las construcciones imaginadas de determinados colectivos cuyo triunfo consiste en hacernos creer que su palabra es el mapa, único y verdadero, de nuestro mundo, y todo lo demás son «relatos». No es nuevo, así fue como Platón se enfrentó, y derrotó, a los Sofistas en Atenas hace dos mil quinientos años. Pero hoy nuestra capacidad discursiva se enfrenta a un verdadero gigante de miles de cabezas productor de discurso en la era de las redes; si nuestra capacidad creadora y argumentativa se ha quedado sin escenarios, sin medios de comunicación y sin interlocutores, peor destino se presenta en el horizonte de nuestra vieja democracia. El sempiterno racionalismo idealista tiene hoy en sus manos el principio de realidad gracias a las tecnologías de la información y la comunicación. Y hoy sus nuevos sacerdotes nos ilustran acerca de lo que es o no real, de lo que debe ser verdad, nos venden sus filosofías, viejas, como si fueran el ultimo descubrimiento.

Mauro Salazar J. / Crítica, revuelta y escritura. El fonema Richardiano

Estética, Filosofía, Política

Sobre Crítica, revuelta y escritura. Tentativas en torno a Nelly Richard. Mauro Salazar J. (Editor). Ediciones Universidad de la Frontera, Palinodia y La Cebra (2024).

El Sur, margen, subalternidad, periferia: el Sur no como determinismo geográfico, sino como contexto político-enunciativo, es la localidad crítica que ancla mi trabajo a memorias históricas y sociales fragmentadas pero insistentes y persistentes en sus narrativas de la crudeza y la precariedad. N.R. Zona de Tumultos, 2021.

Los textos que se congregan tras las escrituras de la revuelta vienen a establecer modos suspensivos contra los lenguajes de la gestión –consenso del accountability– centrados en servicios, desregulación y commodity, manteniendo complicidades y disensiones con Tiempos & Modos. Las formaciones textuales irrumpen bajo un desgarro incurable de la –desgastada- política hegemónica, a saber, cómo conciliar institucionalidad y movilización social en un horizonte del sinsentido, o bien, en un tiempo de acontecimientos sin traducción narrativa. Con todo, tras el acervo de las luchas populares, la revuelta del 2019 es un pasado que permanece pendiente. Una temporalidad que no se orienta hacia el porvenir porque no es posible reconocer en el pasado mismo un sentido de futuro.