“[D]esde el marco de la filosofía universitaria, Chile es un país de lectorxs, no de autorxs. Los filósofos chilenos leen mucho y escriben poco. En Chile, los ‘especialistas sin creatividad’ que practican la filosofía profesional comentan textos, promueven sucursales de pensamiento, desvían los disparos de la filosofía europea en forma de tertulia. Chile es un país de traducción de libros de filosofía, antes que de creación de obras filosóficas”.
Filosofía
Mauro Salazar J. / Intersecciones de memoria. Salvador Allende en 1891. (Entre el salitre y el cobre)
Filosofía, PolíticaA Miguel Valderrama.
“Balmaceda escribió la página de la historia chilena con el más profundo y hondo sentido nacional‐ el pampino reedita hoy día ese sentido, al saber y tener conciencia que el salitre es de los chilenos” Salvador Allende, 1971.
El escenario ensangrentado (1886-1891) devela la escena epidemiológica del Centenario y el fracaso del primer movimiento modernizante. La guerra civil dictaminó el trágico desenlace del «ensayo liberal», de carácter intra-oligárquico, aunque cifrado en múltiples potencias de la «lira popular». Prosas y poesías, símbolos cristianos, la demonología del presidente en una pantera, crónicas, epístolas de la tempestad y emplazamientos al púlpito de la Iglesia. En suma, aquí se desplegaron potencias, imágenes de prensa, exaltaciones imaginativas, construcción de Estado y bienes públicos.
Giorgio Agamben / Nieve en Rumanía
Filosofía, Política¿A qué somos fieles, qué significa tener fe? ¿Creer en un código de opiniones, en un sistema de ideas formulado en una ideología o en un «credo» religioso o político? Si así fuera, la fidelidad y la fe serían un triste asunto, nada más que el deber monótono y complaciente de cumplir unas prescripciones a las que por alguna razón nos sentimos vinculados y obligados. Una fe así no sería algo vivo, sería letra muerta como la que el juez o el policía se sienten aplicando en el cumplimiento de sus deberes. La idea de que el creyente es una especie de funcionario de su fe es tan repugnante que una muchacha, que había soportado torturas para no revelar los nombres de sus compañeros, a quienes elogiaban su fidelidad a sus ideas respondía simplemente: «No lo hice por eso, lo hice por capricho».
Ángel Octavio Álvarez Solís / La fotografía como filosofía primera. A propósito de Amor a la foto de Patricio Marchant
Estética, FilosofíaLa insularidad como práctica teórica
Hagamos un poco de historia comparada de la filosofía a modo silvestre, sin planeación historiográfica ni rigor metódico: desde el marco de la filosofía universitaria, Chile es un país de lectorxs, no de autorxs. Los filósofos chilenos leen mucho y escriben poco. En Chile, los “especialistas sin creatividad” que practican la filosofía profesional comentan textos, promueven sucursales de pensamiento, desvían los disparos de la filosofía europea en forma de tertulia. Chile es un país de traducción de libros de filosofía, antes que de creación de obras filosóficas. En este espíritu beligerante, Patricio Marchant comenta: “hemos sido y somos la conciencia teórica de libreros e importadores de libros” (Escritura y temblor, 418). Por eso, Chile es uno de los lugares en América Latina donde la filosofía primera es la estética y no la metafísica o la epistemología. Un topoi en el que la “traducción” es el principal objeto filosófico y donde el poema, antes que el filosofema o el estratagema, tiene preminencia normativa en nombre del concepto. Chile es pensamiento filosófico de vanguardia que no pasó por la modernidad filosófica, mucho menos por la escolástica colonial o las ontologías amerindias, pues llegó directamente de las entrañas decimonónicas de la metrópoli. No es extraño, entonces, que Chile sea uno de los pocos lugares en el mundo donde el trabajo teórico sea valorado como ensayo literario y, para fortuna de los lectores, nuestras pesquisas “filosóficas” pueden tener un alcance público, institucional. Es más, con la suerte precisa o el pituto adecuado, algunas obras de pensamiento pueden aparecer en el comentario de libros del domingo o la matinal.
Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: en torno a Teoría King Kong de Virginies Despentes
Estética, FilosofíaEn uno de los últimos capítulos del libro Teoría King Kong, Virginie Despentes realiza una lúcida y enérgica interpretación acerca de la película King Kong, dirigida por Peter Jackson en 2005, centrándose en la relación entre la rubia protagonista y el monstruoso primate.
Elsa Rodríguez López / Régimen farmacopornográfico: el control del cuerpo y la subjetividad en la nueva era capitalista
Estética, Filosofía, PolíticaEste trabajo estudia los aportes y limitaciones del concepto de «régimen farmacopornográfico» propuesto por Paul B. Preciado junto con los pilares que lo constituyen: el farmacopoder y el pornopoder. El análisis será complementado con las aportaciones de otros autores, destacando las de Judith Butler, filósofe de referencia para el autor, cuyas teorías sobre el género y el cuerpo han influido de forma indiscutible en las posteriores investigaciones sobre la identidad. A través del estudio del pensamiento de ambos será posible llegar a una mejor comprensión de lo que Paul B. Preciado denomina «farmacopornocapitalismo» y también dirimir las aportaciones y límites de la teoría del autor. Su trabajo ha sido indiscutiblemente revolucionario en materia de género e identidad, poniendo en tela de juicio categorías naturalizadas y exhibiendo las dinámicas biopolíticas de opresión y discriminación que encarnan nuestra existencia. Reconociendo esto, también debemos poner sobre la mesa los límites en su planteamiento, donde algunas veces la provocación le lleva a afirmaciones que difieren del objetivo final de su teoría: mostrar cómo actúa el control en los cuerpos y encontrar una salida a este.
