Aldo Bombardiere Castro / Tocar los ojos

Estética, Filosofía, Política

A Juan Manuel Garrido, en lo íntimo de las distancias.

Imaginemos la escena.

Pudo haber sucedido ayer o hace algunos años. Podría haber sido en una calle céntrica, desgarrada en medio de la histeria de un lunes por la mañana o bajo la estela de un atardecer cansino. Lo importante es imaginar, es ver la calle. Y más importante aún: lo indispensable consiste en ver a los cuerpos arropados, desplazándose por una vereda extensa y concurrida, pero la cual les permite moverse con soltura, dejando espacio suficientes (¿para qué?) entre ellos. Se dirigen al trabajo o las casas. Se dirigen hacia donde van y desde donde vuelven. La luz es tenue. Las cabezas gachas apuntan hacia los celulares, los autos y las micros se deslizan vestidos de colores pasajeros, las fragancias o hedores no son decisivas ni tampoco, pese al constante ruido de fondo, irrumpen sonidos estruendosos. Pareciera que nada resalta sobre el indiferente conglomerado de un único mar, de una atmósfera inundada por el ritmo monocorde del apremio o la cadencia declinante de la fatiga. Esa es la tonalidad ambiental con que se escriben las mañanas o las tardes en los espacios de tránsito, en las calles. Sin embargo, de golpe, algo deja de suceder: la sucesión se crispa; atraviesa una interrupción. Cada cuerpo cree que su cuerpo es su cuerpo, y sólo gracias y también en contra de tal creencia -aunque en ese momento dicha creencia tan sólo se respire de manera atemática inconsciente, imprecisa e impresionista-, es posible que la continuidad se interrumpa. Al levantar la cabeza para cruzar la calle, unos ojos se encuentran con otros ojos, clavan a otros ojos: un par de ojos tocan a otro par de ojos. Estalla la vergüenza acerca y distancia lo ajeno y lo propio. El encuentro, en realidad, es un golpe. Acto seguido, los ojos huyen girando la cabeza donde sea. No han necesitado buscarse, no han querido verse, ni siquiera ellos mismos sabían que estaban allí. Su propia visibilidad les estaba espontáneamente velada, les era invisible: sólo pudieron saberse ahí en la medida que otros ojos, tan ciegos como ellos mismos, los delataron. Y aún así no se ven. Les es imposible verse a sí mismos. Nada saben de sí.

Pietro Montani y Marco Maggi / Refigurar para autenticar

Ciencia, Filosofía, Política

Marco Maggi: L’immaginazione intermediale (La imaginación intermedial), un ensayo de 2010 que acaba de reeditar Meltemi, se abría con un análisis de las imágenes de la masacre de Beslán, ciudad de Osetia del Norte donde, tras un atentado terrorista y la posterior intervención de las fuerzas especiales rusas, murieron 386 personas, 186 de ellas niños. En esas páginas, usted razonaba sobre la mediación estética adoptada para hacer frente a la necesidad de testificar o, en sus palabras, sobre la «refiguración» puesta en marcha para «autentificar» las imágenes. Más de una década después, en el mismo cuadrante geopolítico, la guerra se libra, con una intensidad sin precedentes, también en el terreno de las imágenes. Las atrocidades cometidas contra la población civil ucraniana rebotan de un rincón a otro de la red, exhibidas para despertar la indignación y la intervención o descalificadas sistemáticamente como falsas.

Marcelo Raffin / Michel Foucault y la Revolución Iraní: reflexiones en torno de la sublevación, la resistencia y la política

Filosofía, Política

Este artículo analiza la interpretación que Michel Foucault propuso de la Revolución Iraní, es decir, de los levantamientos y las sublevaciones populares que tuvieron lugar en Irán en 1978 y de sus derivas en la formación de la República Islámica en 1979, con el fin de sistematizar el pensamiento del filósofo sobre esta cuestión y de profundizar en una matriz sumamente potente en su producción que, lamentablemente, ha sido eclipsada, en parte, por las críticas apresuradas y superficiales que recibió. A tal fin, se procederá al examen de los núcleos problemáticos y las categorías conceptuales centrales que surgen de lo que se puede denominar el dossier Irán de Foucault (entre otros, el poder, la política, la sublevación, la resistencia, los movimientos sociopolíticos, la revolución, la subjetividad, la historia, la religión como factor político, la espiritualidad política, la voluntad y la relación modernidad-tradición) que dan cuenta de la relación entre el sujeto, la política y la historia. Asimismo, se pondrán en evidencia los ejes principales en juego en dicha lectura a partir de su vinculación con las investigaciones y las líneas de trabajo que Foucault se encuentra desarrollando en ese momento, en particular, con la relación que establece entre la vida, el gobierno y la verdad y la redefinición del problema del poder en términos del problema del gobierno, que le permitirá desplegar ese aspecto de sus análisis del poder y la política relacionado con la resistencia, la libertad y la crítica del presente. Finalmente, se propondrá una evaluación en perspectiva, destacando los alcances y las potencialidades, de las ideas foucaultianas sobre esos acontecimientos.

Tatiana Staroselsky / Una cuestión de adecuada distancia: Benjamin y Heidegger sobre la obra de arte

Arte, Estética, Filosofía

En este trabajo se explora la relación entre las ideas de Walter Benjamin y de Martin Heidegger en torno a la obra de arte y a su despliegue espacial. Para ello, se realiza una lectura conjunta de “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica” y “El origen de la obra de arte”, señalando como una coincidencia relevante la crítica a la concepción moderna de la relación del hombre con el mundo, articulada en torno a la oposición entre sujeto y objeto, que oculta, olvida o debilita la potencialidad transformadora de la experiencia. Asimismo, se analiza el escrito de Heidegger “La época de la imagen del mundo”, a la luz de las reflexiones benjaminianas sobre la estetización y la crisis de la experiencia, señalando cercanías y oposiciones entre las ideas de ambos pensadores con el objetivo de enriquecer la comprensión de ambos corpus. En efecto, no es forzado decir que Heidegger fue un crítico lúcido e incansable de las formas de objetivación del mundo que lo comprenden, desde la teoría, pero no sin consecuencias importantes para la praxis, como un mero objeto de observación, control y medida. Aun así y como puede esperarse, más allá de las coincidencias, la diferencia crucial entre nuestros filósofos será, en un sentido muy profundo, política.

Duncan Stuart / Sobre el significado político de la abolición del tiempo en la literatura

Filosofía, Literatura

Fuente: Blue Laberynths

Comencemos con una pregunta: ¿cuándo, precisamente, comenzó el conocido despliegue de la literatura del tiempo no lineal? Conocemos el punto en el que estamos metidos hasta la cintura en el barro: en algún momento de los años sesenta, en algún momento de la era del posmodernismo. Una novela como La muerte de mi hermano Abel, de Gregor von Rezzori, que es no lineal y está profundamente fuera de lugar, se publica en 1967 en medio del florecimiento de las narrativas no lineales y de las técnicas asociadas al posmodernismo. La no linealidad suena ciertamente como una técnica posmoderna. Sin embargo, hay malas noticias del futuro: en 1998 Perry Anderson nos mostrará en Los orígenes de la posmodernidad que este término de posmodernidad no sólo es nebuloso, sino que se remonta a los años treinta. ¿En cuanto a la no linealidad específicamente? La referencia obvia para este enfoque es el Ulises de James Joyce, publicado en 1922. Sin embargo, podemos remontarnos aún más atrás, hasta Tristam Shandy, de Laurence Sterne, que apareció por primera vez en 1759, un libro citado como el primer ejemplo de un texto posmoderno con una narrativa no lineal. Salvo que, por supuesto, algo extraño ocurre con el tiempo en el Diario de un año de peste de Daniel Defoe, de 1722, en el que el propio paso del tiempo se distorsiona bajo las condiciones de aislamiento e infestación.

Luis Periáñez / Testimonio, ética y arte en la filosofía de Giorgio Agamben: en torno al concepto de “lo inapropiable”

Estética, Filosofía, Política

El presente ensayo se enfrenta a la tematización del filósofo italiano Giorgio Agamben del testimonio, poniéndolo en relación con sus consideraciones recientes sobre “lo inapropiable” como carácter esencial de cuerpo, lengua y mundo. A la reconstrucción interna del proyecto de Agamben del testimonio como problema filosófico se sumará un diálogo con los documentales de Rithy Panh(S-21: la máquina de matar de los jemeres rojos, de 2003, y La imagen perdida, de 2013) y Ari Folman (Vals con Bashir, de 2008), así como a las consideraciones de Didier Fassin sobre el testimonio como“exigencia ética” de las organizaciones humanitarias, con la intención de delimitar y poner a prueba la propuesta ética de Giorgio Agamben.