Miguel Valderrama / De historia, historiografía y cine chileno

Cine, Estética

Sobre Tesis sobre la historia del cine chileno, de José Miguel Santa Cruz Grau (Ediciones Qual Quelle, Santiago de Chile, 2024).

¿Cómo leer Tesis sobre la historia del cine chileno? ¿Cómo abordar la singular ensambladura de textos e imágenes que nos propone José Miguel Santa Cruz Grau? Y ¿cómo hacerlo a partir de un punto de mira, de una posición que se quiere disfracta, que se organiza en el vacío, en el intervalo de texto e imagen? Estas preguntas, la trinidad que parece determinarlas, la misma secuencia de subsunción que entrevista su ilación, hacen de esa trinidad una unidad, aquello que se suele identificar propiamente con una problemática, con una estructura de objetos, preguntas y respuestas. Entonces, nuevamente, qué se interroga, qué se somete a lectura en esta lectura sobre la historia del cine chileno. El efecto de recursión, de giro, de retorno, de viraje, de recursividad, no es indiferente a la propia estructuración de las Tesis sobre la historia del cine chileno.1 Aparece ya en el preámbulo, como insignia y sello de lo que se adelantará en forma de dieciocho tesis y dos corolarios. Tesis y corolarios que son emplazadas por mediación de dos paratextos, dos discursos que en las figuras del preámbulo y del epílogo organizan un cierre protector que busca relanzar y retrazar las proposiciones que en tanto tesis y corolarios conforman “una escritura de trinchera”,2 una especie de parte de guerra.

Zachary Foster / Breve historia de la retórica genocida en Israel antes del 7 de octubre

Política

Durante casi un siglo, los líderes sionistas e israelíes han estado haciendo declaraciones genocidas sobre árabes y palestinos. Esto comenzó con la acusación de que los palestinos son ellos mismos genocidas y por lo tanto comparados con animales, nazis o Amalec. «No hay palestinos inocentes en Gaza», usando una frase que precede por mucho a octubre de 2023. Esta es una breve historia de la retórica genocida en Palestina e Israel antes del 7 de octubre.

Mauricio Amar / Gaza y el ángel de la historia

Filosofía, Política

En medio del genocidio sionista en Gaza, las tesis Sobre el concepto de historia de Walter Benjamin pueden adquirir una renovada capacidad para interpelar el presente. Entre todas sus poderosas imágenes, el ángel de la historia de la IX tesis resulta especialmente impactante, sobre todo si consideramos que el ángel mira al pasado, pero Benjamin está en su momento de escritura viviendo las consecuencias del horror fascista. En este fragmento, recuerda un cuadro de Paul Klee llamado Angelus Novus en el que se ve un ángel con el trazo típico del artista germano-suizo. Como supongo ocurre frecuentemente, conocí el cuadro por la tesis de Benjamin –de hecho, éste lo había comprado–, de modo que no podría imaginar otra interpretación para él. Lo que sí puedo pensar es el carácter intempestivo de la lectura que hace Benjamin y crear una nueva escena para el pensamiento en el momento en que el fascismo vuelve a aparecer tanto en su forma electoral (Europa) como en su despliegue de máquina de muerte (Palestina). 

Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: Hechos, posmodernidad, historia

Filosofía, Política

Hechos

¿Dónde reside la fuerza de los hechos sino en la rigidez de aquella mirada que nosotros, casi sin saberlo y durante siglos, hemos ido proyectando sobre ellos? ¿Acaso aún los hechos son capaces de hablar por sí mismos? ¿Aún son capaces de decir algo diferente de lo que dicen -nunca terminan de decir- las palabras? Y sí, si pudieran aportar algo distinto que las palabras, ¿acaso los hechos no estarían condicionados, desde su inicio, por la experiencia de la primera persona que los vivencia, ejecuta o padece? Y en ese mismo sentido, ceñido a la vivencia en primera persona, ¿acaso no sería más apropiado hablar de la singularidad de la experiencia antes que de la fuerza demostrativa, y hasta probatoria, de un hecho? Pero, al contrario, si los hechos nunca pudiesen decir con claridad algo distintos a lo que dicen las palabras, entonces ¿para qué hablar de hechos, por un lado, y de palabras, por otro? Tal vez en la misma noción de “hecho”, y sobre todo de “hecho histórico”, siempre esté existiendo de antemano una configuración lingüística, una suerte de a priori hermenéutico: como si cuando afirmamos que “los hechos históricos nos han dado la razón”, tal razón, en realidad, no estuviese siendo dirimida por un supuesto tribunal de los hechos, sino por el de una razón en sombras, solapada y hasta siniestra, la cual, incluso sin proponérselo, ha forjado el concepto de “hecho” bajo el inadmisible criterio de su propio interés y beneficio, de su propia imagen en difusa semejanza.

Mauro Salazar J. / Allende en las escrituras de Placilla. El Golpe entre nosotros

Filosofía, Política

a Daniel Mansuy, a las condiciones de posibilidad, al cómo y porqué, es posible que enuncie su propio mito, el mito de la necesidad del golpe. A ese afán de objetividad mitificante que distribuye culpas tras 50 años. Y cuya obsesividad final -mediaciones mediante- recae en un solo nombre, Salvador Allende. Tarde de Julio, 20231*.

Placilla, 28 de agosto de 1891. Dos mil muertos. He aquí el escenario ensangrentado donde capituló la fuerza hegemónica del Balmacedismo (1886-1891)2 con su oscilante potencia entre modernismo (estéticas plebeyas y artes cultas) y modernización (técnica, obras públicas, progreso). La guerra civil dictaminó el trágico desenlace del texto liberal cifrado en múltiples potencias. Prosas, poesías populares, crónicas, epístolas de la tempestad y emplazamientos al púlpito de la Iglesia. En suma, aquí se desplegaron intensidades semióticas, imágenes de prensa, exaltaciones imaginativas y construcción de Estado Laico. La banca privada se sintió amenazada por el proyecto gubernamental de crear un banco público, que buscaba mitigar la prevalente oligárquica, las ambiciones de banqueros y elencos del mundo crediticio-feudatario. Entre enciclopedismos, furias patrióticas y diccionarios nacionalistas, quedaba pulverizada la posibilidad de fortalecer un incipiente programa industrial perpetrando una herida al régimen hacendal que inviste la «oligarquía revolucionaria-reaccionaria» afincada en el Congreso, en los astilleros de Iquique y el monopolio extranjero. El “presidente [personaje proverbial] se ha colocado fuera del régimen Constitucional” -dice Waldo Silva el 07 de enero de 1891, invocando el significante libertad secuestrado por el ensayismo oligárquico (Ismael Valdez, nota 1891). El preciado oro blanco ha depravado la época. Aquel obrerismo lumínico quedaba siniestrado, pese al vigor comprometido contra el extractivismo salitrero, la preocupación por el pueblo, antes que por los círculos aristocráticos financieros, locales e internacionales.

Ana Lía Gabrieloni / La literatura como museo: los jardines entre la naturaleza y la historia

Estética, Filosofía, Literatura

En diálogo con la historia de la pintura formal, pretendemos recuperar y reflexionar sobre la imaginería literaria alojada en musées imaginaires que rehuye las categorías estéticas tradicionales, animando el origen y desarrollo del género para, en cambio, proporcionar un nuevo motivo paisajístico al repertorio clásico de loci horridi. Inusuales o directamente inverificables en la pintura de caballete, los jardines en ruinas tal como están descritos en dos novelas de Gustave Flaubert y Virginia Woolf sugieren considerar la función restauradora/museística de la literatura en el seno de la cultura visual. A la vez, estos jardines de extraordinaria originalidad, que pueden verse como “paisajes de devastación”, reclaman una historia del arte irrestricta e inclusiva, alternativa a la canónica que los omite hasta comienzos del siglo pasado. Así pues, proponemos concebir una historia natural del arte que permita reconocer y pensar las imágenes no solo a través de la literatura y la pintura, sino también a través de la historia de la naturaleza y la historia de la humanidad, mas no como diametralmente opuestas sino mutuamente complementarias. Entrelazadas y determinándose crucialmente una a la otra como en la novela Nevermore (2021) de la escritora y traductora francesa Cécile Wajsbrot, quien reconoce en la naturaleza abandonada a sí misma en el jardín de “Time Passes” de Woolf la imagen más “inquietante y trágica” de la devastación en la historia.