Hans Op de Beeck / Dance

Arte, Música, Videos

Encargada originalmente por el Red Star Line Museum, la película aborda el tema aún candente de la migración. Rodada con cuatro cámaras en una gran percha industrial y con un reparto de unos 800 voluntarios vestidos con ropa especialmente diseñada para el evento, la película tiene una calidad clásica, que recuerda las migraciones a gran escala de principios del siglo XX desde Europa a América. El título, «Danza», se refiere a la migración como un movimiento inestable y rítmicamente irregular, un acto de equilibrio en el arduo viaje entre las viejas identidades del hogar y las realidades del nuevo mundo, un viaje que cambia a todos los que lo hacen sin recurso.

Mauro Salazar J. / Goyeneche en punto y coma. La pasión por el tempo

Música

a Nelson Ronda…

Roberto Goyeneche (1926-1994) fue un chofer de buses y colectivos. El incondicional hincha de Platense. El hombre de Saavedra que inició su carrera en 1944 con la Orquesta de Raúl Kaplún y debutó en Radio Belgrano. En 1952 de la mano de Horacio Salgán pasa a la primera vitrina de la industria tanguera. Esta agrupación sin transgredir las bases de la doxa se ocupó del juego de contrapuntos y variaciones dinámicas en lo que respecta a la instrumentación (“A fuego lento”). Las primeras interpretaciones de Goyeneche están ligadas íntimamente al “genero testimonial”, con melodías bien definidas, énfasis sobre las vocales y remates sobre notas largas, siempre a tempo. Todo ello son características interpretativas comunes con otros vocalistas de la industria de masas. El Polaco por esos años, no gozaba de un lugar privilegiado dentro del “mainstream tanguero”, salvo como un instrumento más dentro de la orquesta. Vocalmente Goyeneche bajo Salgán (“generación sincopa”) cultivó una voz con mucha presencia y proyección, un registro de barítono con un sonido limpio y utilización de vibrato. Estas características influyen en la construcción interpretativa del tango. Aquí comienza el énfasis sobre las vocales en lugar de consonantes. En cuanto a los aspectos rítmicos no hay presencia de desplazamientos, ni irregularidad en los compases. Todo está muy sincronizado con la orquesta sin alterar la regularidad rítmica de ninguna pieza. Todavía nos encontramos bastante lejos de las características que identificamos rápidamente en Goyeneche dos décadas más tarde (años 70’ y su consolidación como solista), como sus irregularidades experimentales dentro del tempo, la forma de cantar que entremezcla melodía, palabra y silencios estirados.

Aldo Bombardiere Castro / Notas musicales: sobre la anestesia apolínea y la amnesia dionisíaca

Filosofía, Música

Preludio: divagación

La música siempre será más que audición y contemplación pasiva. La música, también, siempre será más que la danza hacia la cual nos impele. Un rasgo característico de la música es su aspecto gestual: parece ser un signo sin significado, una transposición de superficies que vuelve imposible determinar su carácter quiditativo (qué precisamente es). Dicho en términos semióticos, la música –tanto al nivel de sus notas como de su ejecución- podría expresar la apertura de un signo carente de significado: insinuación de un detrás, de una esencia imposible de conceptualizar. Sin embargo, por lo mismo, también se vuelve una posibilidad de derogar el significado: un acto sígnico cuyo (deseo de) significado se esfuma en el mismo instante en que el cuerpo deja de agitarse.

ETHR / Orbital Mechanics

Música

En Ficción de la razón presentamos el disco Orbital Mechanics de ETHR (/ether/), proyecto del compositor y productor afincado en Barcelona, Manu Torres. Entre secuencias melódicas que recuerdan a Caterina Barbieri, Nils Frahm o Helene Volspieger y lineas de bajo extremadamente saturadas que podrían evocarnos a Ben Frost u Oliver Coates, en Orbital Mechanics predomina el uso de unos pocos recursos llevados al límite. Un trabajo donde el sonido analógico cobra peso y la panorámica estéreo juega una importancia fundamental en la experiencia del oyente. Una invitación a conectar con nuestro yo interior, paradójicamente a través de los sonidos más sintéticos.

Gilles Deleuze / Devenir música

Filosofía, Música

Para la música occidental (pero las otras músicas se encuentran en un problema análogo, y que resuelven de una manera bien distinta) hemos intentado definir un bloque de devenir en el plano de la expresión, un bloque de expresión: gracias a las transversales que escapan incesantemente de las coordenadas o de los sistemas puntuales que funcionan en tal o cual momento como códigos musicales. Es evidente que un bloque de contenido corresponde a este bloque de expresión. Ni siquiera se trata de una correspondencia: no habría “bloque” móvil si un contenido, ya en sí musical, (no un motivo o un tema) no interfiriera incesantemente con la expresión.