A lo largo de su vida, Leonardo Da Vinci no hizo más que llenar cuadernos. Tener siempre un cuaderno listo para recibir sus más dispares ideas y reflexiones era parte fundamental de su método, y de su grandeza. En muchas de esas páginas se encuentran estudios sobre grietas en los edificios. Creía que una grieta estructural en un edificio tenía el poder de revelar información que de otro modo quedaría oculta sobre la forma en que ese edificio fue concebido, diseñado y construido. Las grietas se acuñan en las zonas del material donde el nivel de cohesión es más bajo y está más expuesto a las fuerzas opuestas. Es una metáfora adecuada, y no es casualidad que el propio Leonardo recomendara mirar de cerca las grietas para entrenar la imaginación. Y no es casualidad que esa misma metáfora haya sido utilizada por el arquitecto Eyal Weizman para describir el trabajo de la Arquitectura Forense en su libro homónimo (publicado originalmente en 2017).
Violencia
Daniel Michelow / La violencia que todo lo da, la violencia que todo lo quita: Latinoamérica en la paradoja
Filosofía, PolíticaLa pregunta por la esencia de la violencia revolucionaria guía el presente análisis. Dicha pregunta debe necesariamente ser hecha de manera doble: por una parte, respecto de la estructura de la violencia política en general y sus dinámicas internas y, por otra parte, en vistas a la naturaleza y posibilidad del fenómeno de la revolución en el escenario concreto de Latinoamérica. A continuación, ofrezco un bosquejo para ambos caminos.
Aldo Bombardiere Castro / Apuntes sobre las presidenciales: el deseo securitario y la captura del deseo
Filosofía, PolíticaLuego de suspender el tiempo histórico y la cotidianidad individualista, luego de destituir la última actualización del pacto oligárquico plasmada en la Constitución del 80, la revuelta dejó sus ecos, sus esquirlas afectivas dispersas sobre las plazas.
En estos meses, esas esquirlas disparadas hacia el infinito, esas modulaciones dentro de una atmósfera atonal y descentrada, han sido capitalizadas y capturadas por el neofascismo. Su éxito, cual arte alquímico, consiste en transmutar el deseo: hacer de la rabia popular y de la potencia común de los cuerpos derramados por las calles, un odio contra el migrante, una valoración de lo securitario, una sacralización de la propiedad y una homologación de todos los tipos de violencias en la condena de cualquier violencia («venga de donde venga»). Miedo.
Rodrigo Uribe Otaíza / Cartografía IV. Los intrascendentes y los cualquiera
Filosofía, PolíticaSecreto a voces. Territorio acorralado. Palabras vacías, principios sin horizonte. Todo abunda en la hacienda vocal de nuestro presidente don Patrón. La larga gesta de nuestra historia agreste. Un Barros Luco, aceitoso y pelado. Los intrascendentes. Siempre los intrascendentes, los don nadie, los que se creen mucha cosa. Chile adolece de sí mismo, porque tiene pesadillas de unidad, tolerancia y paz. Le teme a la violencia. Pobre bebé acorralado. Pobre ovejita con colmillos. Las cunitas de oro de su breve ilustración derogada, sin seguridades.
Rodrigo Uribe Otaíza / Cartografías II. En la boca de los legalistas
Filosofía, PolíticaLa transición nunca de dejó de ser un burdel en el que figuras de televisión y policías hacían el amor. Un motel de arquitectura multicultural, con pilares neoclásicos, techos góticos y paredes barrocas. Una estructura repleta de luces de neón, clamando vacancia mientras los relieves de los muros forma el claroscuro de una poderosa crítica cabalística y mesiánica. El terror, la mentira y el abismo no dejan de estar a la base de la fuerza que ordena a la letra en su página, en la intensidad que comanda que la caligrafía devenga gramática. Y así, en el perpendicular suelo que sostiene a este burdel, vemos una extraña simpatía. Pequeña, perversa simpatía. Es esta la que mantiene a un fundamento político en ciernes. ¿Podrá el Nuevo Pacto Social, alguna vez siquiera, ir más allá del deseo refundacional de Carabineros de Chile?
Rodrigo Uribe Otaíza y Carlos Ramírez Vargas / Cartografías I. No más té, el emprendimiento
Filosofía, Política¿Cuándo un cadáver puede devenir en comida? ¿Cuándo el torso, en pedazo y nutriente? En principio, no diremos que el problema sea la depredación-en-sí, como si tal figura abstracta pudiese ser posible. Claramente no “en sí”, sino sus usos y aplicaciones. Su operatividad, su elemento dispositivo, sus correlatos sobre la norma imperativa. A todas luces parece ser que nos encontramos aún en el siglo de Kant, pero de un categorismo renovado y mucho más mal oliente; una centuria civil con su prusianismo cristiano, actualizado y asegurado entre derivadas sin integrales, bajo nuevas estrategias que harán conjugar en un modo inverso proporcional a capital y trabajo.
