El recuerdo es borroso, no tan nítido como quisiera, pero quizá más claro de lo que un recuerdo común se asienta. Veo cuerpos, principalmente humanos, pero también formas míticas, perros siendo alzados por miles de brazos. Los cuerpos llevan pañuelos, algunos morados, otros verdes y hay un cetro en torno al cual estos cuerpos giran, se mueven, trepan y se confunden luego con muchos colores. No logro dar con toda la escena. Pareciera haber gases, que hacen del día una mezcla de rojos, amarillos, verdes y mucho gris. Hay sonidos también. Si fuerzo un poco la memoria, aparecen cantos. No parece ser un sueño, porque en ellos, cuando aparece alguien y me dice “despierta” ocurre que ya estoy despertando. Pero aquí los cantos indicaban un despertar y mi propio cuerpo, en vez de levantarse se dejaba llevar por una fuerza gravitatoria. Recuerdo haber sentido picazón en los ojos. Recuerdo haber visto delante de mí, bastante más lejos, otros cuerpos que formaban un muro. Eran cientos y uno solo. Recuerdo haber abrazado sin conocer biografías. Estar en movimiento y luego parado, caminando y luego corriendo. Escucho todavía el sonido de balas que no alcanzaban a quitar la alegría. Golpes de palos sobre los cuerpos que extrañamente creaban rostros sonrientes que en un segundo se mostraban para desaparecer pronto entre rostros indefinibles, rostros humanos, rostros de perros. Recuerdo que la fuerza de atracción me llevó hasta el centro que reunía los cuerpos y se me aparece fugazmente la imagen de un flujo ascendente que terminaba con colores vivos y cambiantes. Recuerdo y a ratos olvido, porque la imagen es borrosa. Quizá el humo no sólo es parte del recuerdo, sino que es la propia memoria difuminándose. Quizá el humo es la fuerza del olvido que habita la memoria cuando esta es melancolía.
Autor: DAE
Mauricio Amar / El disenso vigente
PolíticaLa derrota política es por supuesto una cuestión difícil de enfrentar, sobre todo cuando lo que se ha perdido es la imagen de un horizonte abierto cuyo sostén había sido la revuelta de movimientos sociales, estudiantes, pobladorxs, trabajadorxs precarizados por décadas. La derrota en este caso, es la del sueño, tiempo de la imaginación, frente a la claridad insípida de la vigilia. En un horizonte cerrado como el que las élites económicas han formado por medio siglo, en el que son normales las zonas de sacrificio y la falta de agua, la mala y lucrativa educación, la explotación irracional de la tierra y el mar, la destrucción de la diversidad de la vida, el racismo, la misoginia, en este horizonte, digo, lo que perdura es la falta de mundo. La catástrofe como espacio de inscripción de la vida.
Rodrigo Karmy Bolton / La Nueva Constitución no es un régimen, sino el umbral para habitar el siglo
Política1. En esta elección, ha quedado meridianamente claro que si la oligarquía de 200 años se ha venido abajo -intentando reconstituirse- no es porque mienta, sino porque su textura misma ha sido la mentira. Pero si no hay nada más que mentira es porque ella es puro simulacro. No hay más que eso. La destitución del 18 -O lo hizo prístino y evidente.
2. No basta «saber la verdad» para ganar la elección. De hecho, muchas veces «sabemos» algo, pero dejamos que ocurra o no podemos contrarrestarlo. El poder ideológico es así.
3. Es necesario potenciar el erotismo popular. En él se anudan lazos pues los cuerpos se abrazan para permanecer igualmente libres. No hay más libertad que en el abrazo, no en la soledad individual o en la masa poblacional (ambas formas técnicamente avanzadas), sino siempre en el erotismo abierto por la singularidad del encuentro.
Federico Ferrari / Del coraje. El abc de Wittgenstein
Filosofía"Se podría poner precio a los pensamientos.
Algunos cuestan mucho, otros menos. ¿Y con qué se pagan los pensamientos?
Creo que con coraje".
Ludwig Wittgenstein
Pensar es tener coraje. Enfrentarse a los propios miedos, a las propias profundidades de la inautenticidad. No descontarse nunca a sí mismo e, indiferente a la vida tranquila, ni siquiera a los demás. Hay crueldad en el valor, una forma de ensañamiento doloroso. La imposibilidad de callar, de no decir exactamente lo que hay que decir, cueste lo que cueste. El coraje se paga. Arruina las relaciones humanas. Le empuja a uno a la soledad. Pero el coraje nos hace un poco menos payasos de lo que somos naturalmente. Nos ofrece la oportunidad de convertirnos en hombres y mujeres decentes – ein anständiger Mensch, escribe Wittgenstein, concibiendo el pensamiento como un autodesenmascaramiento despiadado. El coraje y la decencia son dos caras de la misma moneda. La indecencia de todos los tiempos proviene de la falta de valor. Políticos sin valor, intelectuales sin valor, hombres sin valor: el fin de una civilización.
Aldo Bombardiere Castro / Huasca y catástrofe
PolíticaLos síntomas anuncian la inminente catástrofe.
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El domingo 28 de agosto, a una semana del Plebiscito de Salida que dirimirá el resultado de la Propuesta de Nueva Constitución, un grupo de partidarios del Rechazo, vestidos con indumentaria de huaso, armados con huascas y comandado tradicionales carretas de madera arreadas por caballos, arremetieron criminalmente contra ciclistas simpatizantes del Apruebo en plena Alameda de Santiago. Las escenas son tan grotescas como indignantes. Pero también son reveladoras.
Virginia Wing y Alexis Jamet / Private Life
Música, Sonido, Videos¿Qué es un paisaje? ¿Es el horizonte hacia el cual damos una mirada? ¿Es la imagen ya jerarquizada? ¿Estamos frente a un paisaje o dentro de un paisaje? ¿Cuando el ojo observa, hasta que punto recibe el paisaje? ¿Como es ese pathos, qué formas puede tomar para la experiencia? ¿Cómo cambia el paisaje después de una mirada? ¿Estaba desde siempre cambiando el paisaje? ¿Qué tensión nace entre la imagen en movimiento, la imaginación, la memoria y el acontecimiento de la mirada? En Ficción de la razón, presentamos el breve video de Alexis Jamet con música de Virginia Wing. Private Life.
