Jose Manuel Martínez Pulet / Arqueología sonora del sujeto y estéticas musicales de la memoria. Alfred Tomatis, Peter Sloterdijk y Eugenio Trías

Estética, Filosofía

Este artículo presta atención a la investigación del oído llevada a cabo por el otorrino Alfred Tomatis en relación a su influencia para unas antropologías sonoras que, apoyadas en aquella, alcanzan a la filosofía de la música. La comprensión de esta como memoria sólo es posible desde una modulación sonora de la antropología, esto es, aquella que hace del oído un hilo conductor para una nueva teoría del hombre. Para este proyecto, Sloterdijk se apropia del tema «gnóstico» del «extrañamiento del mundo». Y la audacia de Trías residirá justamente en revertir los hallazgos de su fenomenología musical sobre la antropología, resultando en un cuestionamiento del primado de la muerte en las «filosofías de la existencia»: frente a la clausura de la finitud, «el giro musical de la filosofía» se propone recuperar para el pensamiento una finitud abierta a la trascendencia, que no es sino el futuro como dimensión (escatológica) del tiempo.

Catherine Malabou / ¿Qué placer hay en pensar hoy?

Filosofía, Política

He estado pensando mucho en esta cuestión, y me ha dado algunos problemas. Algo como el placer de pensar nunca ha sido realmente articulado o elaborado en filosofía. La paradoja -normalmente no me gustan las inversiones sistemáticas- es que el placer de pensar en filosofía se convierte inmediatamente en placer de pensar filosóficamente. Cuando Kant habla del placer que podemos obtener al mirar un objeto bello, por ejemplo, transforma inmediatamente la pregunta en «¿Qué es el placer?» en general. Sus respuestas dan paso a un análisis sistemático del placer. A veces se pueden encontrar definiciones filosóficas del placer intelectual, como éxtasis o experiencias místicas. Sin embargo, algo así como el equivalente de un placer corporal para la mente está bastante ausente del análisis filosófico. Entonces tenemos que encontrar una salida a esta doble trampa del placer pensante, por un lado, o del éxtasis total que nos hace desaparecer en el océano de la contemplación, por otro. En cuanto al goce -éxtasis, deleite, especialmente sexual- es extremo. El goce no es placer porque destruye su objeto. En realidad, el goce destruye el placer. Vemos entonces que el placer en filosofía es extremadamente difícil de aprehender.

Javier Eduardo Alejo / Eugene Thacker y el horror filosófico

Filosofía

Où la vie se contemple tout est submergé. Paul Eluard

Para esta aproximación al nihilismo filosófico de Eugene Thacker,[1] es necesario mencionar dos objetivos generales. El primero apunta a ciertas dificultades en la comprensión de la vida, lo vivo y el viviente; dificultad que se dilata y exige establecer conceptualizaciones nuevas que asuman una postura no-antropocéntrica, es decir, que consideren el aspecto de lo-no-humano. El segundo es indagar en aspectos del nihilismo y el pesimismo de este filósofo bajo el manto de su realismo o materialismo obscuro, que ha sabido absorber el cargado zumo de la crítica literaria en contra del antropomorfismo y antropocentrismo.

Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: parecer(es)

Filosofía, Literatura

Uno nunca termina de leer, aunque los libros se acaben, de la misma manera que uno nunca termina de vivir, aunque la muerte sea un hecho cierto. Dentista, cuento de Roberto Bolaño.

¿Qué es la literatura sino aquello que sucede sin suceder? ¿Qué es la literatura sino el inagotable acontecer de un asombro distendido, cuya duración dura lo que tenga que durar y cuyo modo de darse nunca deja de ser, al mismo tiempo, un modo de inventar-se?

Así, la literatura, demandando ser escrita, puede prescindir del mismo hecho de escribirse.

Jorge Torres Sáenz / Música y máquina en el pensamiento de Deleuze y Guattari

Filosofía, Música

Este artículo propone, a través de ciertos conceptos esgrimidos por Gilles Deleuze y Félix Guattari, una revisión crítica de la lectura que la vanguardia musical de los años sesenta hizo de sí misma. Analizando algunas ideas musicales que el compositor Pierre Boulez toma del pensamiento estructuralista para explicar sus procedimientos compositivos, intentaré mostrar que los vínculos entre el pensamiento de Deleuze y la estética de Boulez no son metodológicos, sino circunstanciales. Por otra parte, propongo activar conceptos como máquina, plano, percepto y afecto, en un ámbito específicamente musical, sugiriendo la viabilidad de confrontar las esferas de la música y la filosofía, ya no en términos estéticos, o llanamente musicales, sino partiendo de los compuestos dinámicos producidos por agenciamientos musicales maquínicos.

Mauro Salazar y Carlos del Valle / El realismo. Fidel en el imaginario Unidad Popular.

Filosofía, Política

Entiéndanlo. No quiero ser presidente, ¡necesito ser presidente! Salvador Allende (1969). En referencia a su cuarta candidatura de 1970.

En “Los Diálogos de América” (1971), escena de escenas, Salvador Allende expone las trayectorias de la izquierda chilena en el momento de mayor verdor del proceso cubano ante su líder, Fidel Castro1*. La Revolución fue el faro de las transformaciones para América del Sur. En ese marco, existe un esfuerzo por mencionar los momentos vitales de la cultura política chilena. La consolidación del clivaje político, PS/PC, como así mismo, las batallas obreras de la primera mitad del “pequeño siglo XX». La trama implica una economía de significados que irrumpen en torno a la cuestión social y las idiosincrasias ancestrales. El salitre, Ricos y Pobres de Recabarren, el campo sindical y la Central Única de Trabajadores. Y por los resquemores, la sumisión de las Fuerzas Armadas al dictum Repúblicano.