Geopolítica
La noche del 14 de Abril, la República Islámica de Irán dirigió un ataque, directo y limitado, contra objetivos militares del Estado de Israel. Dicha acción fue ejecutada como represalia al atentado que, el 1 de abril, la entidad sionista había efectuado contra el consulado iraní en Damasco, cuyo resultado arrojó el asesinato de 13 personas. Este último hecho perpetrado por Israel, e independientemente de una serie de asesinatos selectivos, principalmente enfocados en militares ligados a los Guardianes de la Revolución, así como contra científicos iraníes vinculados al programa de desarrollo de energía nuclear del país persa, pareciera constituir, al menos en primera instancia, razón suficiente para que Irán haya materializado su represalia. Así, lejos de la narrativa mediática que le confiere motivaciones religiosas, el contraataque iraní debe ser entendido, a primera vista, como una respuesta ante este hecho puntual. Por lo mismo, tal respuesta ya había sido anunciada públicamente en conferencia de Ebrain Raisi, presidente de Irán, lo cual determinó el nombre de la operación: Promesa Verdadera.