Aldo Bombardiere Castro / De la propiedad privada

Filosofía, Política

Si estamos interesados en comprender la violencia estructural que ejerce el poder sobre la potencia de la vida, quizás no exista una imagen más sutil e ilustrativa que la imaginada por Rousseau en su Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres. Pese a encontrarse atravesada de idealizaciones exotistas distintivas de su contexto histórico, dicha obra expone con claridad la arbitrariedad que motiva al acto de apropiación privatizadora, esto es, a la reducción de la relación imaginal con el mundo al mero hecho (factum) consistente en instaurar la propiedad privada, así como la consecuente desigualdad entre los seres humanos.

Giorgio Agamben / El legado de nuestro tiempo

Filosofía, Política

La meditación sobre la historia y la tradición que Hannah Arendt publicó en 1954 lleva el título, ciertamente no casual, de Entre el pasado y el futuro. Para la filósofa judeo-alemana, refugiada en Nueva York desde hacía quince años, se trataba de un cuestionamiento del vacío entre pasado y futuro que se había producido en la cultura de Occidente, es decir, de la ruptura ya irrevocable de la continuidad de toda tradición. Por eso el prefacio del libro se abre con el aforismo de René Char Notre héritage n’est précédé d’aucun testament. Se trata del problema histórico crucial de la recepción de una herencia que ya no puede transmitirse de ninguna manera.

Tariq Anwar / Discontinuo, contingente, eventual

Estética, Filosofía

No puedo dejar de pensar en lo discontinuo. Lo contingente y discontinuo. Lo eventual, contingente y discontinuo. Lo que se va rápido. El agua corriendo, la espuma del mar rompiendo, el viento soplando, la manzana que como y está muy sabrosa. Visto desde un ángulo eterno, también las montañas. Cordones gigantes de tierra que creemos eternos, pero se mueven intensamente a velocidades imposibles de captar. Las piedras que están en jardín, parece que no se irán jamás, pero lo harán. Pienso en mi cuerpo que parece funcionar, pura contingencia, discontinuidad, un evento tan singular como efímero. Células naciendo y muriendo. Ya no soy el mismo de hace diez años. Siempre estuve naciendo y muriendo, como las bacterias que me permiten existir. Que nos las veo, pero que, menos mal, están allí. No están para mí, sólo están haciéndome, participando voluntaria o involuntariamente de una existencia contingente.

Natalia Alarcón Pino / Creando otro cuerpo posible: una vía de hacer desde el arte

Arte, Estética, Filosofía

El presente ensayo nace de la investigación en práctica pictórica en la que busco desde diferentes formas de representar el cuerpo, tanto visible como invisible, reflexionar sobre su estatuto visual, por ello social y político. Por lo que, el presente texto aborda como ese cuerpo es posible mediantes otras formas de representar desde las artes visuales. Dando pie a pensar en el cuerpo sin órganos, que propone Artaud y toman Deleuze y Guattari, para salir de la organización del cuerpo y pensarnos fuera de lógicas espectaculares posicionarnos dentro del campo de las sensaciones y sentidos.

Giorgio Agamben / Las almas muertas

Filosofía, Política

Nabokov, en su libro sobre Gogol’, intentó definir qué es el pošlost’, la miseria barata y ruin en la que viven los personajes de ese inmenso escritor de cuyo abrigo, decía Dostoievski, «salimos todos». Del pošlost’, emblema, policía y, al mismo tiempo, encarnación es Čičikov, el inefable comprador de almas muertas, es decir, de aquellos siervos difuntos, por los que el amo seguía pagando el testatum, proporcionándoles así una especie de falsa supervivencia. No creo proponer nada descabellado al sugerir que Čičikov es para nosotros un símbolo de quienes hoy gobiernan -o creen gobernar- la vida de los hombres. Como Čičikov, manipulan y trafican, de hecho, con almas que ya están muertas, cuya única apariencia de vida es que ellas mismas pagan los testatis y compran los bienes de consumo que se les dice que compren. Poco importa, pues, que esas almas estén realmente muertas o que sólo lo parezcan a quienes las gobiernan, ya que lo esencial es que se comporten -y lo hagan bien- como si estuvieran muertas. «Sí, claro que están muertas», dice Cicikov de sus almas, «pero, por otra parte, ¿qué sacamos hoy de los vivos? ¿Qué clase de hombres son?», y al interlocutor que objeta que éstos al menos están vivos, mientras que sus almas no son más que una ficción, responde indignado: «¿Una ficción? ¡Pues sí! Si las hubieras visto… Me gustaría saber dónde encontrarías semejante ficción.

Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: delirios y desgarros

Estética, Filosofía

Cuando los rostros extraños se vuelven, además de extraños, entrañables, y sin perder ni un solo espasmo de las tempestades que suscitan, extienden sus brazos en señal de hechicera acogida, entonces la inminencia de la decisión es la que llama a nuestra puerta: abrirla representa un riesgo; mantenerla cerrada, también. Lo único que podemos hacer es respirar -tal vez por última ocasión-, sintiendo la desnudez de una experiencia a un paso de regalarnos, con pudor, su impúdico secreto.