En este artículo analizo comparativamente Sueñan los androides con ovejas eléctricas (1968) y Fluyan mis lágrimas, dijo el policía (1974), dos novelas de Philip K. Dick, a partir de la idea de copia que presentan y la función que ostentan los animales. En la primera novela, la copia es nuclear en el conflicto entre humanos y androides. Los primeros remarcan qué es lo falso para distinguirse de unos androides que difunden la confusión como modo de sobrevivir. A su vez, los animales, incluso los falsos, tienen funciones económicas, emocionale s y simbólicas. En la obra de 1974, la idea de copia afecta a la realidad en bloque, debido a una droga con capacidad de alterar la percepción y perturbar el orden sociopolítico. La función de los animales ilustra cómo algunos personajes, por rasgos numinosos que los vinculan a funciones míticas, son básicos para el sentido de la novela. Todo esto, junto a otros elementos analizados, tienen una serie de consecuencias en el grado de descontrol que afrontan los Gobiernos descritos por Dick, lo que permite reflexionar sobre cómo se ejerce el poder en esos mundos futuros.
Literatura
Duncan Stuart / Sobre el significado político de la abolición del tiempo en la literatura
Filosofía, LiteraturaFuente: Blue Laberynths
Comencemos con una pregunta: ¿cuándo, precisamente, comenzó el conocido despliegue de la literatura del tiempo no lineal? Conocemos el punto en el que estamos metidos hasta la cintura en el barro: en algún momento de los años sesenta, en algún momento de la era del posmodernismo. Una novela como La muerte de mi hermano Abel, de Gregor von Rezzori, que es no lineal y está profundamente fuera de lugar, se publica en 1967 en medio del florecimiento de las narrativas no lineales y de las técnicas asociadas al posmodernismo. La no linealidad suena ciertamente como una técnica posmoderna. Sin embargo, hay malas noticias del futuro: en 1998 Perry Anderson nos mostrará en Los orígenes de la posmodernidad que este término de posmodernidad no sólo es nebuloso, sino que se remonta a los años treinta. ¿En cuanto a la no linealidad específicamente? La referencia obvia para este enfoque es el Ulises de James Joyce, publicado en 1922. Sin embargo, podemos remontarnos aún más atrás, hasta Tristam Shandy, de Laurence Sterne, que apareció por primera vez en 1759, un libro citado como el primer ejemplo de un texto posmoderno con una narrativa no lineal. Salvo que, por supuesto, algo extraño ocurre con el tiempo en el Diario de un año de peste de Daniel Defoe, de 1722, en el que el propio paso del tiempo se distorsiona bajo las condiciones de aislamiento e infestación.
Tariq Anwar / Cuerpo
Filosofía, LiteraturaTodavía, queridos amigos, debemos preguntarnos qué es un cuerpo. Un cuerpo sin órganos nos dice lo que puede un cuerpo, pero ese poder es el cuerpo. Cuerpo potencia, cuerpo que empuja. Bombeamiento de sangre que es resistencia a cada segundo. Conatus es cuerpo. Intensidad y movimiento perpetuo, que sólo la muerte trans-figura, para que sus potencias se alíen amistosamente a otros cuerpos. Qué puede un cuerpo es lo que es un cuerpo. No hay nada más, pero es mucho. Es tan excesivo que a cada instante el cuerpo quiere abandonarse tanto como conservarse. El cuerpo quiere viajar, desplazarse, tocar y amar con otros. Nada lo detiene, ni siquiera el mito fascista de la identidad o la quietud del orden. El fascismo fracasa porque no va con el mundo, no atiende a la fuerza de la vida, que es la mezcla de todo con todo, ni comprende qué significa verdaderamente estar vivo, es decir, vivir el cuerpo. Cuerpo que vive es potencia abierta, sólo limitada por su capacidad de relación. Cuerpo que muere es potencia disgregada, a la espera de nuevas relaciones. Frente a la extrañeza del otro que produce el fascismo (inmigrante, pobre, mapuche, negro), la potencia de la vida se alimenta sólo de la recepción, del mestizaje infinito, del amor al otro que se sumerge en el propio cuerpo para hacer aparecer un yo. Cuerpo es la potencia tal como la vivimos.
Luis Barrientos Lagos / FAZ, CARIZ Y ROSTRO CONJETURAL DE PAÍS DE LAS HOJAS DEL POETA ALDO GONZÁLEZ VILCHES
LiteraturaÁvido de una comprensión que ventile el reservorio de ideas supuestamente anidadas en el texto que provoca mi lectura, abrigo el denodado empeño de precaverme de incurrir en ese filisteismo de la interpretación que acusaba Susan Sontag en su obra primeriza. Ese filisteismo plasmado en todo intento de amagar el talante prospectivo, el asomo en ristre del arte ( y, por supuesto, de la literatura) sobre el tapete cultural, filisteismo enderezado a la comprensión interpretativa y a radice del todo impertinente de cara a los fueros de lo incomprensible que arte y literatura comportan, a lo menos en cuanto excesivos o subvertidores de los esquemas de lo previsible por consuetudinario. Se entiende que Sontag suprematiza las capacidades creadoras como fuente de dimensiones artísticas insólitas e inesperadas, sindicando a la interpretación parasitaria que las desvirtúa conforme a la intromisión de un intelecto a caza de trasfondos y contenidos, trasfondos y contenidos por desocultar bajo las formas de su sensible apariencia. Se comprende, entonces, que Sontag proclame la superfluidad, la extemporaneidad y la nocividad de la hermenéutica de la obra, focalizada en unos recónditos y solapados contenidos en menosprecio de los superficiales esplendores del arte y la literatura.
Javier De la Higuera / Disyunción, oscilación, contagio: lo visible y lo enunciable en Jean- Luc Nancy
Arte, Filosofía, LiteraturaEn este artículo se estudia el problema de la relación entre lo visible y lo enunciable, imagen y texto, en el pensamiento de Jean-Luc Nancy. Para ello, se traza en primer lugar el marco teórico de este problema en lo que se denomina “la estética del pensamiento”, mostrando qué desplazamiento con respecto a la estética convencional introduce el pensador francés en el tratamiento de este problema y su relación, en este aspecto, con otros pensadores como Blanchot, Derrida o Foucault. Se reconstruye, en segundo lugar, el desplazamiento que la cuestión visible/enunciable sufre en la reflexión de Nancy, desde una interpretación principalmente lingüística, o gramatológica, a otra, más fundamental, de carácter eminentemente figural. En ese plano figural radical, las artes y la literatura parecen quedar en un segundo plano con respecto a lo que Nancy denomina “el arte de hacer un mundo”.
Jara de Tomás Martín / La inoperancia tras la ventana de “Los detectives salvajes”. Una lectura de vitalismo, improductividad y resistencia
Estética, Filosofía, LiteraturaEl contenido político de la obra de Roberto Bolaño que escapa de su sistematización canónica en relación a la dictadura chilena se abre en la tesis de esta reseña hacia un lugar más amplio que se articula desde el vitalismo y la improductividad tanto política como estética en la obra de Los detectives salvajes. Esta articulación se da doblemente gracias al análisis de lo inoperoso de Giorgio Agamben y la potencialidad que se abre en el cortocircuito de las formas acostumbradas. Se daría, por lo tanto, la improductividad a modo de contenido, en la configuración de los personajes y el desarrollo de la acción. Y, a su vez –y de ahí, la potencia del gesto– se daría una inoperancia estética también en las formas estructurales de la novela. Este doble gesto revela una poética y política vital muy cohesionada que tiene claras consecuencias estéticas.
