Dareen Tatour / Pérdida y Paloma

Poesía

Pérdida

Nacer en mi tierra natal

Pero sentirme como si estuviera en el exilio es la definición de pérdida.

Os digo esto, criminales

Quitadme la democracia

Que ha dibujado el insomnio de una masacre

En mis ojos

Dejadme una dictadura

Una mujer llamada Palestina

Con sus miradas, me tranquilizo

Que estoy presente y aún existo

Rafael Rubio / Sobre País de las hojas de Aldo González Vilches

Poesía

País de las hojas es un título engañoso, que bien podría encabezar una colección de poemas láricos o titular un libro del propio Teillier. Pero aquí no encontraremos esa nostalgia del futuro que trasunta el lenguaje del poeta de Lautaro, ni el realismo secreto como la búsqueda de símbolos ocultos tras la apariencia de la naturaleza. Tampoco está la recuperación de la infancia como el lugar donde los mitos preservan su pureza, ni el paisaje como telón de fondo de una nostalgia, predominantemente objetivada en el bosque. El engaño inducido por el título se disipa cuando planteamos que “hojas” no remite solo a hojas de los árboles, sino también a “expedientes”, “documentos burocráticos”, poemas, etc.

Miguel Ángel Hermosilla / El lenguaje de lo viviente y la poesía en las cosas. De la escritura de Damsi Figueroa

Filosofía, Poesía

“Me trajo el mar su palabra reventada,

Su latir, su pausa, su castigo”.

Damsi Figueroa Verdugo. Muerte Natural. Ed. Delarchivo. 2020.

Escribir, sería una operación de lenguaje inscrita en el temblar primero de la vibración del rayo clavada en una superficie. Esa intuición heraclitiana de Gonzalo Rojas que moviliza el relámpago de su fuego imaginal, es al mismo tiempo el aire que mueve los labios del asombro y la escritura de Damsi Figueroa Verdugo1. El temblor de sus palabras corta el vuelo en distintas direcciones y zigzaguea el ritmo creativo del nombre que desata el soplo sitarino de su logos vendaval.

Así nacía la poesía dentro de mí, como una isla especular que me latía, como un volcán silencioso de lava y de preguntas”2.

Tariq Anwar / Palabras que no dicen nada

Literatura, Poesía

Una palabra que no dice nada, que se escenifica para no decir nada. Que se destruye sin alcanzar a significar. Fonemas rotos, que alcanzamos a escuchar como si fuesen un todo, pero en realidad, dentro de ese todo sólo está un antiguo pegamento endurecido y quebrado. No hay un entre en las palabras y aún así persiste en alzarse al lenguaje, que se llena de ellas, es decir, se forma como un lenguaje con palabras que no dicen nada.

Cynthia Arrieu-King / Ming la Almeja

Poesía

Quahog dos pezuñas apretadas entre doscientos hermanos.

Con un punzón, alguien contó sus escaleras
que conducen a una dinastía
quinientos años de marea,
cerca de dos mil yunques de sol-

y tú, gordo en la castañuela que hiciste
un hogar de calcio, una habitación dedicada.
Si no fuera por nosotros, vivirías
tranquilo como un amanecer

que es donde presenciarte vivo-
mientras las miradas se inclinan lejos de tu labio
un destello, los anillos de flash de Saturno
visto a través de una lente, su hielo volando aparte

allí se sientan los anillos
un sombrero quieto e inclinado
aquí para descubrir
cómo dejar las cosas en paz

Miguel Ángel Hermosilla / De lo ominoso y la imaginación en la escritura de Leyla Selman

Filosofía, Poesía

«Tal vez, un poema quiera ser entendido/extendido como oscuridad, como oscuridad del poema, vale decir, como la puesta en duda de cualquier posibilidad de existencia»1

Cuando el movimiento de las palabras retumba hacia el afuera de la lengua y todo lo familiar resulta una angustia radical, desconocida e “inquietante”, entonces el “lugar” de la escritura podría ser pensada topológicamente, es decir como “lugar” que “no tiene lugar” en la representación cartográfica que el poder define según la racionalidad antropologizante de la lengua imperial.