Riccardo Venturi / Solastalgia, o las emociones de la Tierra

Estética, Filosofía, Política

Expresar el desánimo

Hunter Valley, Nueva Gales del Sur, al norte de Sidney: una zona boscosa devastada por las minas de carbón y las centrales térmicas, un paisaje arrasado por los incendios forestales de septiembre de 2019, que fueron controlados tras 240 días. Los habitantes de la región se enfrentan a la destrucción de un horizonte que, como tal, consideraban inmutable, al menos durante su vida. El horizonte, nos parece, está ahí para orientarnos; que desaparezca de repente crea un vacío difícil de llenar y expresar con palabras. Entre los miembros de la comunidad se encuentra el filósofo Glenn Albrecht, que ahora tiene 64 años y, tras jubilarse de la Universidad de Newcastle (Australia), se trasladó con su pareja a una granja. Es él quien da nombre a lo que sufre la comunidad: la solastalgia.

Ana María Simón Viñas / El devenir expresivo de la materia. Deleuze y el arte

Arte, Estética, Filosofía

En este artículo hemos intentado poner de relieve la íntima solidaridad que existe entre la ontología y la estética de Gilles Deleuze. La conexión entre ambas disciplinas es tan estrecha que resulta materialmente imposible aproximarse a la teoría del arte de Deleuze sin tener una clara comprensión de las nociones nucleares que integran su pensamiento. Los conceptos de Deleuze no son estáticos, sino móviles, lo que les permite variar de fisonomía a medida que se desplaza el horizonte de la investigación. Este es el motivo de que, en el proyecto del filósofo francés, la obra de arte reciba un tratamiento conceptual que es tributario de tesis elaboradas en el ámbito de la más rigurosa especulación ontológica. Deleuze concibe el arte como un antídoto contra las pasiones tristes de las que hablaba Spinoza, un revulsivo contra una Sociedad que asfixia la creatividad con sus clichés, un «paisaje» nuevo que solo podemos habitar a condición de despojarnos de nuestra pretendida identidad.

Federico Ferrari / La imagen, el niño

Estética, Filosofía

Fuente: Antinomie.it

El niño baila, da vueltas, no puede parar. Por otro lado, ¿por qué parar si puedes seguir girando, si el movimiento se te sube a la cabeza? ¿Por qué debería detenerme, si ya no soy yo quien gira, sino que es la habitación, el mundo, el que gira a mi alrededor?

El niño sabe que es observado y ser visto da alegría, tanto como ser visto, tanto como darse a ver. La niña actúa, pero su actuación no tiene distancia: está toda dentro de su papel, toda fuera de sí misma, fuera del centro de gravedad de su identidad. Al igual que la imagen que no tiene interioridad pero es completamente visible, el bebé también está completamente expuesto en su superficie luminosa. El infante es el lugar de la imagen, es su apertura, es el instante en que la imagen infantil (sin palabras) se desprende del mundo para convertirse en otro, otro mundo, mundo al cuadrado.

Aldo Bombardiere Castro / Tocar los ojos

Estética, Filosofía, Política

A Juan Manuel Garrido, en lo íntimo de las distancias.

Imaginemos la escena.

Pudo haber sucedido ayer o hace algunos años. Podría haber sido en una calle céntrica, desgarrada en medio de la histeria de un lunes por la mañana o bajo la estela de un atardecer cansino. Lo importante es imaginar, es ver la calle. Y más importante aún: lo indispensable consiste en ver a los cuerpos arropados, desplazándose por una vereda extensa y concurrida, pero la cual les permite moverse con soltura, dejando espacio suficientes (¿para qué?) entre ellos. Se dirigen al trabajo o las casas. Se dirigen hacia donde van y desde donde vuelven. La luz es tenue. Las cabezas gachas apuntan hacia los celulares, los autos y las micros se deslizan vestidos de colores pasajeros, las fragancias o hedores no son decisivas ni tampoco, pese al constante ruido de fondo, irrumpen sonidos estruendosos. Pareciera que nada resalta sobre el indiferente conglomerado de un único mar, de una atmósfera inundada por el ritmo monocorde del apremio o la cadencia declinante de la fatiga. Esa es la tonalidad ambiental con que se escriben las mañanas o las tardes en los espacios de tránsito, en las calles. Sin embargo, de golpe, algo deja de suceder: la sucesión se crispa; atraviesa una interrupción. Cada cuerpo cree que su cuerpo es su cuerpo, y sólo gracias y también en contra de tal creencia -aunque en ese momento dicha creencia tan sólo se respire de manera atemática inconsciente, imprecisa e impresionista-, es posible que la continuidad se interrumpa. Al levantar la cabeza para cruzar la calle, unos ojos se encuentran con otros ojos, clavan a otros ojos: un par de ojos tocan a otro par de ojos. Estalla la vergüenza acerca y distancia lo ajeno y lo propio. El encuentro, en realidad, es un golpe. Acto seguido, los ojos huyen girando la cabeza donde sea. No han necesitado buscarse, no han querido verse, ni siquiera ellos mismos sabían que estaban allí. Su propia visibilidad les estaba espontáneamente velada, les era invisible: sólo pudieron saberse ahí en la medida que otros ojos, tan ciegos como ellos mismos, los delataron. Y aún así no se ven. Les es imposible verse a sí mismos. Nada saben de sí.

Tatiana Staroselsky / Una cuestión de adecuada distancia: Benjamin y Heidegger sobre la obra de arte

Arte, Estética, Filosofía

En este trabajo se explora la relación entre las ideas de Walter Benjamin y de Martin Heidegger en torno a la obra de arte y a su despliegue espacial. Para ello, se realiza una lectura conjunta de “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica” y “El origen de la obra de arte”, señalando como una coincidencia relevante la crítica a la concepción moderna de la relación del hombre con el mundo, articulada en torno a la oposición entre sujeto y objeto, que oculta, olvida o debilita la potencialidad transformadora de la experiencia. Asimismo, se analiza el escrito de Heidegger “La época de la imagen del mundo”, a la luz de las reflexiones benjaminianas sobre la estetización y la crisis de la experiencia, señalando cercanías y oposiciones entre las ideas de ambos pensadores con el objetivo de enriquecer la comprensión de ambos corpus. En efecto, no es forzado decir que Heidegger fue un crítico lúcido e incansable de las formas de objetivación del mundo que lo comprenden, desde la teoría, pero no sin consecuencias importantes para la praxis, como un mero objeto de observación, control y medida. Aun así y como puede esperarse, más allá de las coincidencias, la diferencia crucial entre nuestros filósofos será, en un sentido muy profundo, política.

Luis Periáñez / Testimonio, ética y arte en la filosofía de Giorgio Agamben: en torno al concepto de “lo inapropiable”

Estética, Filosofía, Política

El presente ensayo se enfrenta a la tematización del filósofo italiano Giorgio Agamben del testimonio, poniéndolo en relación con sus consideraciones recientes sobre “lo inapropiable” como carácter esencial de cuerpo, lengua y mundo. A la reconstrucción interna del proyecto de Agamben del testimonio como problema filosófico se sumará un diálogo con los documentales de Rithy Panh(S-21: la máquina de matar de los jemeres rojos, de 2003, y La imagen perdida, de 2013) y Ari Folman (Vals con Bashir, de 2008), así como a las consideraciones de Didier Fassin sobre el testimonio como“exigencia ética” de las organizaciones humanitarias, con la intención de delimitar y poner a prueba la propuesta ética de Giorgio Agamben.