Miguel Ángel Hermoslla / La máquina guzmaniana y las culturas de derecha

Filosofía, Política

¿Qué es una cultura de derecha? La cultura en la que se declara que existen valores incuestionables señalados con mayúsculas. La cultura en la que prevalece una religión de la muerte. Furio Jesi. Cultura de derechas.

En este ensayo, nos proponemos identificar y pensar los fundamentos teóricos de las arremetidas “neofascistas” en la escena general de la mutación del capitalismo global contemporáneo y sus derivas reaccionarias.

Se trata de configurar una constelación conceptual y teórica que logre hacer inteligibles las formas del pensamiento y acción reaccionaria, que desde la instalación del neoliberalismo global y la axiomática del capital sin régimen se ha tomado la escena política como fascismo líquido, centrífugo y desterritorializado.

Es muy necesario pensar aquí, que la tradición política moderna porta desde su génesis una filosofía de la historia- un historicismo o filosofía del progreso, que contempla un saber de auto legitimación de sus procesos de enajenación, acumulación y devastación. “La normalidad capitalista” hace referencia aquí también a estas lógicas naturalizadas de destrucción que el tecno-capital despliega sobre la tierra. Por estas razones, es que el trabajo crítico de este ensayo podría leerse como una interrogación general de las diversas narrativas que los procesos modernos de legitimación en la historia del capital han desarrollado para efectos de su violenta facticidad.

Dionisio Espejo / Miento, luego existo

Estética, Filosofía, Política

1. Pasado y presente de la relación entre la burguesía y las ciencias y las artes

Una de las características más importantes de la cultura burguesa fue la capacidad de coordinar e integrar todas las esferas del sistema representativo entre los siglos XVI y XVII. Se estableció un orden bajo el que se integraban y se estructuraban aspectos varios que aparecían como partes de un organismo. Así sucedió con novedades tan importantes como las relativas a la concepción del poder contractual, la transformación operada por el cristianismo reformado, la valorización de las artes y sus significados, el desarrollo de la ciencia empírica y racional, la importancia creciente de la actividad económica capitalista, o el sistemático avance de las nuevas tecnologías mecánicas. Ahí está la clave del triunfo de la emergente burguesía, y el nuevo orden político-social, frente al sistema estamental y el feudalismo. Hacia la segunda mitad del siglo XVIII, hubo dos pilares fundamentales en los que se apoyó el poder de la burguesía: las artes y los saberes. El proyecto político se identificó con la praxis artística, así como con la investigación científica. Y es importante recordar aquella conexión para comprender el significado de la actual ruptura entre los diferentes componentes del programa burgués. Precisamente hoy, que nos encontramos en una nueva fase de lo que algunos han llamado “capitalismo cognitivo”.

Gerardo Muñoz / Factoría y correccional: una crónica desde Newark

Filosofía, Política

Visita al correccional Daleney Hall, en Newark, donde la semana pasada se fugaron cuatro detenidos por ICE en medio de una confusión nocturna, entre zarandeos y gritos. Hoy algunas almas permanecían en la entrada a la espera de otros, pero tal vez ya los reclusos habían sido desplazados a otro recinto. O al menos eso se comunicó a horas tempranas de la mañana. Como ya sucedió en el 2020, es obvio que la gran marcha organizada en diversas ciudades puntuales – con los hospicios y los dólares de la heredera de Walmart – es otro instrumento contrainsurgente para ralentizar los focos dónde se ha coagulado, a lo largo de estos días, la energía del disturbio ampliado, en el que se entrecruzan la destrucción de la mercancía y el desplome de los salarios. Daleney Hall es ciertamente un ominoso lugar: el gris del día lluvioso se confundía con el arabesco del alambre de púas sobre las rejas. Las cámaras de seguridad multiplican los ojos ad infinitum, y es algo que sentimos de inmediato. Como tantos otros correccionales administrados por grupos privados, Delaney Hall es una entidad privada a manos del GEO Group, cuyas ganancias netas este año fiscal superan los 2 billones de dólares. En un momento de crecientes excedentes poblaciones, en medio de la crisis demográfica y del agotamiento del crecimiento laboral, la prisión es un reservorio ineludible para sostener el patrón de acumulación en picada. No otra cosa quedó clara en la disputa entre los federales y el alcalde Baraka hace unas semanas. Las disputas por la representación en Estados Unidos casi siempre son pugnas por cómo organizar, acoplar, y distribuir la tasa de ganancia en las diversas capas institucionales. Y poco más.

Aldo Bombardiere Castro / (Des)fascistización: sensibilidad, captura y resplandores

Estética, Filosofía, Política

Evocación

En el número 141 de Ciudad de los Césares -revista estrechamente vinculada con cierta corriente mística del fascismo histórico- figura una entrevista realizada a Jaqueline de Roux, esposa y editora del novelista y cronista y editor francés Dominique de Roux, a cargo de Frederic Andreu. En ésta se recorren testimonios de vida acerca de los tiempos en los cuales el matrimonio, habiendo fundado la editorial Cahiers de l´Herne, primero, y los Dossiers H, después, difundieron en la Francia de los años 60 las obras de autores como Julius Evola, Ernst Jünger, Louis-Ferdinand Celine, Giuseppe Ungaretti, Jorge Luis Borges y Ezra Pound, entre otros.

A poco andar, la entrevista pasa a ser una reseña y, casi inmediatamente después, una conversación poética. Al interior de una atmósfera mística, casi sagrada, y al mismo tiempo de enorme familiaridad, Jacqueline de Roux refiere a su marido de manera sentida, pero reposada, dejando aflorar ese tono de elegíaca paz cuya manifestación sólo podemos experimentar en compañía de nuestras más hondas certidumbres.

Giorgio Agamben / El Estado y la guerra

Filosofía, Política

Lo que llamamos Estado es, en última instancia, una máquina para hacer guerras y, tarde o temprano, esta vocación constitutiva acaba emergiendo más allá de todos los objetivos más o menos edificantes que pueda fijarse para justificar su existencia. Esto es especialmente evidente hoy en día. Netanyahu, Zelensky y los gobiernos europeos persiguen a toda costa una política de guerra para la que sin duda se pueden identificar objetivos y justificaciones, pero cuyo motivo último es inconsciente y se basa en la propia naturaleza del Estado como máquina de guerra. Esto explica por qué la guerra, como es evidente para Zelensky y para Europa, pero también en el caso de Israel, se persigue incluso a costa de enfrentarse a su propia posible autodestrucción. Y es vano esperar que una máquina de guerra pueda detenerse ante este riesgo. Seguirá adelante hasta el final, sea cual sea el precio que tenga que pagar.

Giorgio Agamben / El fin de Ucrania

Filosofía, Política

La guerra en Ucrania está llegando a su fin y, sea cual sea su desenlace, coincidirá con la desaparición de la «antigua República Socialista Soviética de Ucrania» (antes de la cual nunca había existido un Estado ucraniano y conviene recordar que Crimea, que Zelensky no deja de reclamar, fue unida a la República Soviética Ucraniana solo en 1954 por Jruschov y, según el censo de ese año, estaba poblada en un 72% por rusos). Como no ha dejado de repetir la clase dirigente europea: estaremos con Ucrania hasta el final. Pero este final no podrá sino implicar también el destino de Europa. ¿Qué hará y qué dirá Europa cuando el fin de Ucrania, al que ha contribuido a convertir en catastrófico, sea un hecho consumado? Según las previsiones de los observadores políticos más perspicaces, es probable que también se ponga en tela de juicio la identidad de la actual comunidad europea, que no tiene otra realidad jurídica que la de un acuerdo internacional entre Estados. Y esta es la única consecuencia positiva que podemos esperar de la guerra en Ucrania, que, por lo demás, como todas las guerras, es desastrosa.