Francisco Albornoz / Para un saber de los artefactos

Estética, Filosofía, Política

Sobre Artefactualidad de las imágenes de Alejandra Castillo

En su último libro publicado, Artefactualidad de las imágenes, (Palinodia 2025), Alejandra Castillo se pregunta –o también, continúa preguntándose– por el modo de visibilidad de nuestro momento político, social y cultural, y encuadra su mirada en un orden que, desde comienzos del siglo veinte, ha transitado desde una configuración organizada en torno a la letra hacia un orden que parece describir con claridad a nuestro tiempo, el orden de la imagen.

Desde el neologismo del título de la obra –artefactualidad– se percibe una investigación en curso que busca y propone sus propios instrumentos de expresión del pensamiento que intenta sintetizar.

Giorgio Agamben / Sobre las relaciones falsas

Filosofía, Política

Una buena definición del poder político es la que lo caracteriza como el arte de poner a los hombres en relaciones falsas. Esto, y no otra cosa, es lo que hace en primer lugar el poder, para poder gobernarlos luego como quiere. Una vez que se han dejado introducir en relaciones oblicuas en las que no pueden reconocerse, los hombres son de hecho manipulables y orientables a su antojo. Si creen tan fácilmente en las mentiras que se les proponen, es porque falsas son ante todo las relaciones en las que, sin darse cuenta, ya se encuentran siempre.

Javier Agüero Águila / Una nueva libertad. Apuntes sobre Anarquismo en Catherine Malabou

Filosofía, Política

I. Relieve

Para comenzar, se quisiera relevar el siguiente pasaje de Catherine Malabou que, pensamos, es el gesto filosófico que se disemina en toda su obra (o podría) y que será, de igual forma, un principio filosófico mayor; una estructura fundamental del pensamiento, si se quiere.

Escribe en su libro ¡Al ladrón! Anarquismo y filosofía “¿Cómo cavar el relieve de una diferencia en la superficie?”1.

El pasaje no se revela por sí mismo. Hay, justo, que “cavar”. Va de intuir geografías e intensidades simultáneas, napas subterra y agenciamientos superficiales, dérmicos; todo ocurriendo en el sobresalto de una genealogía supuesta en la que encontraremos –o no– alguna respuesta; genealogía en “relieve” que es, sin embargo, el exceso de una diferencia; la suplementariedad en la que se resuelve la ausencia de cualquier repetición y en la que hacemos frente a la singularidad absoluta.

Aldo Bombardiere Castro / Tercera divagación acerca de la máquina: Tragedia-aporía

Filosofía

En nuestra primera divagación acerca de la máquina buscamos una imagen primigenia que fuera suscitada por la noción de máquina. Acto seguido, en la segunda divagación realizamos el movimiento contrario, es decir, reflexionamos acerca de la noción de máquina despertada por su imagen primigenia. En contraste, esta tercera divagación estará consagrada a radicalizar históricamente el concepto y uso de la máquina. Para ello, tomaremos el caso de la explícita aparición de la máquina en el contexto de la tragedia griega.

Tragedia

La génesis de la tragedia, en cuanto origen, sólo puede ser pensado porque aquella tragedia vital que algún día inflamó los escenarios de la Grecia antigua ha llegó a su fin. Nunca puede haber cabal pensamiento sobre lo pensado sin que aquello pensado haya sido, o esté siendo, asesinado y, de algún modo, resucitado. Pensar radicalmente es un entierro o una agonía: un asumir y un invocar, el acto de exponer nuestra vida para hablar con un mar de espectros. En las inmediaciones de este saber aporético se concentra la fatalidad de la tragedia y la maravillosa profundidad de su enigma. Pero algunos se han quedado sólo con la muerte de la tragedia: la han asesinado para levantar un trasmundo a sus espaldas, detrás de la conmoción de las gradas e inalcanzablemente más arriba de las calamidades del escenario. La luminosidad de un trasmundo parece constituir la tragedia de la tragedia: su destino histórico; es decir, una peripecia y epifanía en la narración de la historia universal.

Gerardo Muñoz / Ha pasado un ángel

Arte, Filosofía

En español existe una expresión maravillosa, ya un poco pasada de moda en nuestros tiempos, para expresar la naturaleza de un silencio repentino: «ha pasado un ángel». La frase se usa comúnmente cuando un silencio se impone en medio de una conversación, lo que provoca incomodidad y vergüenza entre los interlocutores. Es casi como si el ángel invisible le recordara a los humanos que la comunicación se basa tanto en las palabras como en el silencio; y que la sombra del silencio, tarde o temprano, es capaz de interrumpir la práctica comunicativa. Según historiadores y lexicógrafos hispanos, el origen de esta expresión en castellano sigue siendo un enigma, ya que, aunque se usó en la modernidad temprana, no tiene una versión latinizada, y sus orígenes se remontan a la antigüedad griega. De hecho, Plutarco señala en su De garrulitate que siempre que en una conversación se produce silencio se dice que ha entrado Hermes [1]. El ángel, por lo tanto, representa la no presencia del lenguaje en el lenguaje, al igual que el ícono es la sublimación de la presencia en toda representación pictórica.