La exhaustiva muestra de la obra pictórica de Caspar David Friedrich que se ha podido ver durante estos meses en el Museo Metropolitano nos brinda una oportunidad inédita para repasar el problema del paisaje en el devenir de la pintura moderna. A fin de cuentas, Friedrich es el artista que ejecuta su obra en un momento cumbre de la historia espiritual europea, cuyo síntoma más notable es la entrada de Napoleón en tierras germánicas de la mano de la síntesis especulativa que es La Fenomenología del Espíritu (1807). Los curadores han rotulado la muestra con un claro énfasis naturalista, The Soul of Nature; y, sin embargo, también se nos advierte en el texto programático de la exhibición que la obra del pintor alemán más que una revitalización de la naturaleza nos hace conscientes de la imposibilidad mediadora entre el orden de la visualidad y la inmersión total en el mundo de la naturaleza [1]. Y sí, en más de un sentido, la mano de Friedrich registra un mundo postnatural en un momento histórico en donde la inmanencia de la physis ha pasado a ser inteligible exclusivamente mediante la justificación de un ordenamiento racional (nomos naturalis).
Julio Cortés Morales / Sobre el supuesto elemento “revolucionario” o “socialista” en el fascismo del siglo XX
Filosofía, PolíticaBreve introducción:
La famosa clase del “intelectual público” residente en Miami llamado Axel Kaiser sobre los supuestos vínculos entre socialismo y nazismo, más las reacciones de todo tipo que ha generado, me han motivado a circular en forma de columna este capítulo de “La religión de la muerte” (Tempestades, Santiago, 2023; Lazo, Rosario, 2024). Como se ve, la situación es un poco más compleja que la versión que desde la izquierda niega todo vínculo entre los fascismos y ciertas formas reaccionarias y anti-marxistas de socialismo nacional. Lo cual es aprovechado por los nuevos fascistas que -al decir de Lazzarato- han mutado del “nacional-socialismo” al “nacional-liberalismo”, y desde la que presentan como una nueva extrema derecha se esfuerzan en desfascistizar su imagen pública endosando todo el fascismo a su supuesto origen de izquierda.
Miguel Ángel Hemosilla / Hacia una genealogía del cine militante. Acerca de Política del anonimato en el cine de América Latina de Rudy Iván Pradenas
Cine, Filosofía“No necesitamos tu cuchillo de claridades”. Artaud.
La episteme Martiniana – que refiere al paradigma Martí- del buen gobierno y la unidad del ser nacional y continental como programa gubernamental, que, a su vez, sedimenta el mito de la liberación nacional como identidad cerrada y totalizante de lo latinoamericano, y que, a la vez, abastece el discurso del cine militante de la segunda mitad del siglo XX en América Latina, es el propósito analítico y problemático que abre la escritura del texto que a continuación nos proponemos reseñar.
Las líneas de problematización del texto de Rudy Iván Pradenas Políticas del anonimato en el cine de América Latina, (Umce, 2024), arremete como una genealogía foucaultiana del cine militante latinoamericano, que desafía el estatuto autoritario de la vanguardia estetizante y la metafísica de la identidad, desde una reflexión crítica des-centrada de la tesis del sujeto político mayor y el mitologema dominante de la soberanía nacional popular, articulada como unicidad hegemónica del historicismo redentor.
Mauricio Amar / Nakba
Filosofía, PolíticaNakba es la palabra que los palestinos han escogido para designar un punto originario de su sufrimiento. Nakba en árabe significa catástrofe. El 15 de mayo de 1948, más de veinte mil palestinos fueron asesinados y más setecientos mil expulsados de sus hogares. Sus aldeas fueron arrasadas o, lo que hace el asunto más distópico, ocupada por familias judías que llegaban a vivir al Estado de Israel que se había creado bajo el programa colonial del sionismo. Por supuesto, no existe algo como un origen. Si hablamos de la Nakba, debemos luego ir más atrás al proceso de colonización sionista, antes de ello, al sionismo cristiano, cargado de antisemitismo, que buscaba sacar a los judíos de Europa. Aún antes, habría que hablar del colonialismo en general, de América, de África, de India y China. Habría que hablar del orientalismo y el racismo europeos, que finalmente consolidan en Palestina una colonia supremacista blanca. Habría que hablar de muchas cosas. Del capitalismo y la conversión de las vidas jerarquizadas y racializadas en mercancías, de los procesos de descolonización y la continuación del colonialismo por otros medios. Sí, habría que hablar de muchas cosas, pero la potencia del concepto Nakba sigue siendo irrefutable porque hoy lo que los palestinos han llamado su catástrofe no es otra cosa que la catástrofe del mundo.
Alberto Toscano / Palantir y el tecno-fascismo estadounidense
Filosofía, PolíticaUna nueva campaña de reclutamiento apareció en los campus universitarios de élite de Estados Unidos el pasado abril. En escuelas como Carnegie Mellon, Cornell y Penn, los carteles pegados en las paradas de autobús, con fondo negro, lanzaron una inquietante advertencia: «ha llegado el momento del ajuste de cuentas para Occidente», antes de acusar a la mayoría de las empresas tecnológicas de no considerar el «interés nacional» cuando deciden «qué debe construirse». Por el contrario, Palantir, el contratista de defensa especializado en análisis de datos y responsable de esta campaña de reclutamiento, declaró que no se limita a construir productos tecnológicos «para garantizar el futuro de Estados Unidos», sino, de hecho, «para dominar».
Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: Pensamiento adverbial
FilosofíaEl lugar es aquí. Frente a la interrogación del dónde, lo más genuino consiste en responder con otro adverbio, pero ya no espacial, sino de tiempo: el lugar habita el mientras. Porque jamás un lugar podrá quedar apresado en un sustantivo. Más que sustantivos, simples agotadores de espacio en la presunta certeza de creer ser lo que son, el uso de la imaginación reverbera en los modos, en la caricia palmar con la que, de improviso, dicha palma desata la vibración de los entes. Por eso, imaginar nunca puede reducirse a la substancia reproductiva de lo imaginado por la imaginación. Mucho más poliforme que la economía de trasvasije estático -tan propia de la filosofía analítica- entre “objeto de contenido” y “continente subjetivo”, la manera en que habitamos este mundo es adverbial, gerúndica, circunstancial: desde el desde de lo siendo.
