Mauro Salazar J. / Fuego y acumulación. Capitalismo de forestales

Filosofía, Política

El capital es otro tipo de fuego, se llama progreso

I. La acumulación originaria

¿Qué arde en el sur de Chile? La respuesta obvia es: bosque. Pino radiata, eucalipto, queule milenario. Pero esta respuesta permanece en la superficie. Lo que arde es una contradicción irrefrenable entre dos formas de estar en el territorio, dos proyectos irreconciliables de lo que debe ser la tierra. De un lado, la acumulación capitalista que requiere la conversión de todo —absolutamente todo— en materia de extractivismo, en recurso valorizable, en commodity. Arde una persistencia que fue negada, desplazada, y retorna de forma espectral para recordar que su aniquilación nunca fue completa.

El capital requiere aceleración, sí, pero no como necesidad «externa», sino como ley de su movimiento íntimo. Cada ciclo que no se acelera es muerte parcial, pérdida de ganancia, ralentización insoportable. La rotación de mercancías debe continuar en velocidad ascendente. Los márgenes crecen en tiempos cada vez menores. Esta lógica choca brutalmente contra los tiempos de la naturaleza, esos tiempos de siglos, de formaciones milenarias del bosque nativo. El capital lo «resuelve»: treinta años de monocultivo donde tardaban siglos las otras vidas vegetales. Luego el fuego « limpia » para minería. Cada fase más rápida que la anterior. Cada aceleración erosiona más profundamente los sistemas ecológicos.

Javier Agüero Águila / La izquierda y el tiempo de la melancolía

Filosofía, Política
  1. El pasado

En un texto de hace casi 35 años, titulado Jeanne, de guerre lasse (1991), el filósofo Daniel Bensaïd escribía que “En la carrera del siglo entre socialismo y barbarie, ésta última ha tomado varios cuerpos de ventaja. Ingresamos al siglo XXI con menos esperanza de la que tenían nuestros abuelos en los umbrales del siglo XX”.

Por aquella barbarie que habrá sacado notable ventaja, Bensaïd se está refiriendo, claro, al capitalismo en su versión de expansionismo neoliberal y a todas las implicancias que arrastra en el plano político, social, humano, en fin. Sin embargo, lo que inquieta aún más, es la referencia a los abuelos, al pasado; siendo en este punto nosotros quienes vemos con ventaja a esa otra generación que se vaporizaba en el desencanto de un siglo XX por llegar; en otras palabras, nuestra desesperanza ha crecido con el paso del tiempo y la posibilidad de construir una izquierda más allá de sí misma, esto es, por encima de sus históricas ceremonias bautismales y exégetas notables de Marx, no han resultado en un regeneración de la esperanza, de la espera en la esperanza. La barbarie no solo ha colonizado “espacios”, sino que territorialidades subjetivas que no han dejado de extenderse al punto que hoy, después de más de tres décadas de lo escrito por Bensaïd, el capitalismo toma la forma y el vibrato neofascista que deja a la intemperie y en evidencia una serie consecutivas de derrotas –muchas de ellas expresión de la propia decadencia totalitaria en la que devino la emancipación original del marxismo– en las que la izquierda niega reconocerse.

Mauro Salazar J. / Conjurar Caracas: El Kapital y sus cóleras

Filosofía, Política

a Nelly, senza la pretesa del significato stabile

Semioclastia

Este ensayo explora las tres paradojas irresolubles que atraviesan la política latinoamericana contemporánea: la victimización que cancela la deliberación, la orfandad hermenéutica (izquierdas fragmentadas) que impide el diagnóstico, y la violencia estructural integrada en las élites locales. A partir de la captura de Maduro (Venezuela, 2026), se argumenta que estas paradojas no pueden ser resueltas mediante formas dialectales, sino únicamente habitadas críticamente. La bomba imperial opera bajo una lógica dromológica de aceleración absoluta que colapsa los espacios de negociación política y expresa la verdad destructiva del capitalismo en su fase terminal. La tarea política consiste en construir teoría desde la catástrofe misma, sin garantías de emancipación.

Introducción: Crisis de inteligibilidad

Un evento ha irrumpido en la situación política latinoamericana. Se llama Caracas, bomba imperial, imposibilidad política. Este ensayo permanece fiel a lo que el evento ha revelado: tres paradojas irresolubles. La fidelidad consiste en extraer las consecuencias más radicales del evento, aunque ello signifique pensar sin esperanza. Una verdad comienza cuando el evento irrumpe. Aquí comienza una verdad política, aunque sea la verdad de la imposibilidad.

Giorgio Agamben / Más sobre cocineros y política

Filosofía, Política

Conviene reflexionar sobre la frase, atribuida a Lenin —aunque no parece que la haya pronunciado nunca— según la cual «toda cocinera puede y debe aprender a gobernar el Estado». Hannah Arendt, comentando el dicho seudoleninista, escribe que en la sociedad sin clases «la administración de la sociedad se ha vuelto tan simple que cualquier cocinera tiene las cualidades para hacerse cargo de ella». Lucio Magri observaba, con razón, años después, que la frase de Lenin habría que invertirla en el sentido de que «el Estado podrá ser dirigido por una cocinera solo en la medida en que ya no existan cocineras».

En el único pasaje en que aparece una cocinera en sus escritos, Lenin dice en realidad algo distinto y bastante más articulado. «No somos utopistas», escribe en un artículo de 1917, «sabemos que una cocinera o cualquier peón no están en condiciones de participar de inmediato en la administración del Estado. En esto estamos de acuerdo con los kadetes, con la Breškovskaja, con Ts’ereteli. Pero nos diferenciamos de estos ciudadanos en que exigimos la ruptura inmediata con el prejuicio de que solo funcionarios ricos o procedentes de una familia rica puedan gobernar el Estado, cumplir el trabajo corriente, diario, de administración. Exigimos que los obreros y los soldados conscientes hagan el aprendizaje en la administración del Estado y que este estudio comience de inmediato o, en otras palabras, que se empiece enseguida a hacer participar a todos los trabajadores, a todos los pobres, en tal aprendizaje».

Giorgio Agamben / Creer y no creer

Filosofía, Política

En 1973, escribiendo La convivialità, Illich preveía que la catástrofe del sistema industrial se convertiría en una crisis que inaugurararía una nueva época. «La parálisis sinérgica del sistema que lo alimentaba provocará el colapso general del modo de producción industrial… En muy poco tiempo la población perderá la confianza no solo en las instituciones dominantes, sino también en aquellas específicamente encargadas de gestionar la crisis. El poder, propio de las instituciones actuales, de definir valores (como la educación, la velocidad de movimiento, la salud, el bienestar, la información, etc.) se disolverá de golpe cuando se haga evidente su carácter ilusorio. Un acontecimiento imprevisible y quizás de poca importancia detonará la crisis, como el pánico de Wall Street que llevó a la Gran Depresión… De un día para otro, importantes instituciones perderán toda respetabilidad, cualquier legitimidad, junto con la reputación de servir al bien público».

Salvatore Spina / Cultura de derechas hoy

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El año, ya próximo a su conclusión, ha registrado, en el ámbito de las ciencias filosóficas, algunas publicaciones interesantes sobre el tema del fascismo.

En el mes de septiembre Roberto Esposito, probablemente el filósofo político más importante dentro de la Italian Theory, publica para Einaudi un volumen intenso, titulado Il fascismo e noi. Un’interpretazione filosofica. En estas páginas el filósofo napolitano da forma a una interpretación completamente particular del fascismo italiano y de los fascismos en general, poniendo de relieve cómo el análisis histórico del fenómeno fascista es necesario pero no suficiente para captar hasta el fondo su alcance epocal. Solo las herramientas de la filosofía son capaces de comprender plenamente cómo «el fascismo no es un régimen, un movimiento, una doctrina —o mejor, que es todo esto, pero ante todo es una máquina metafísica que puede definirse “generativa” en cuanto capaz de generar sus propias condiciones de existencia y expansión» (Esposito 2025, pp. XII-XIII).