Giorgio Agamben / La guerra atómica y el fin de la humanidad

Filosofía, Política

En 1958 Karl Jaspers publicó bajo el título La bomba atómica y el futuro de la humanidad un libro en el que pretendía cuestionar radicalmente -como reza el subtítulo- la conciencia política de nuestro tiempo. La bomba atómica», comienza en la introducción, «ha producido una situación absolutamente nueva en la historia de la humanidad, enfrentándola a la alternativa ineludible: «o toda la humanidad será destruida físicamente o el hombre deberá transformar su condición ético-política». Si en el pasado, como en los primeros tiempos de las comunidades cristianas, los hombres se habían hecho «representaciones irreales» de un fin del mundo, hoy, por primera vez en su historia, la humanidad tiene la «posibilidad real» de aniquilarse a sí misma y a toda la vida en la tierra. Esta posibilidad, aunque los hombres no parezcan darse cuenta del todo, sólo puede marcar un nuevo comienzo para la conciencia política e implicar «un punto de inflexión en toda la historia de la humanidad».

Miguel Ángel Hermosilla Garrido / Para una aproximación crítica a la historia de la filosofía moderna

Filosofía, Política

En este comentario me interesa interrogar la historia de la filosofía moderna como articulación imperial de lo político, que se expresa como dispositivo proto fascista –orientalista1, al interior de la filosofía de la historia del capital y su configuración onto política moderna, entendiendo que estos, más que conceptos monumentales, son articulaciones o tecnologías inmunitarias que reaccionan ante la emergencia de un singular que desorganiza un cierto “nomos de la tierra”, como esquema de orden en el que se determina la diferencia entre la verdad y el error, entre lo normal y lo patológico, entre lo civilizado y lo barbárico, entre un nosotros y ellos. La historia de la filosofía moderna pone en juego el imaginario imperial de lo político como forma histórica de constitución del poder, en términos de una relación compleja entre soberanía y vida. En ese sentido, la razón imperial es una operación soberana ejercida sobre la vida, para administrarla, productivizarla o, incluso, sacrificarla.2 en este horizonte reflexivo la historia de la filosofía moderna se inserta al interior de esta narrativa soberana- la razón imperial- en articulación con lo que el mismo Sergio Villalobos- Ruminott, denomina, “filosofía de la historia del capital”, aclarando que con este concepto no se hace referencia a un relato o esquema normativo y explicativo que daría cuenta del movimiento de la historia a cabalidad, sino como una narrativa compleja y diversificada que asigna a esta historia una cierta destinalidad, o si se quiere, una cierta estructuración archeó- teleológica que le da sentido y fuerza como relato general y reconstructivo que justifica las derivas de los procesos históricos de las formas de acumulación capitalista3.

Gonzalo Díaz-Letelier / TRES ESCENAS SOBRE EL “HUMANISMO” Y LA COMUNIDAD DE LOS HABLANTES

Filosofía, Política

1.- PREÁMBULO: LA COMUNIDAD HUMANA DE LOS HABLANTES.

La composición de las siguientes escenas busca poner en juego la visibilización de un arcano de la metafísica “humanista” occidental en distintos registros. El lienzo de esta composición imaginal resulta de la labor textil de tejer el hilo secreto entre las escenas que lo componen.

La primera escena explora el canon de la “filosofía primera de Occidente” enfocando uno de sus momentos decisivos en la metafísica política de Aristóteles, en la medida en que ella implica una definición de lo humano por género próximo y diferencia específica respecto de lo animal. En tal definición, el polo de la especificidad se juega en la identificación entre politicidad y lingüisticidad –definición que articulará la matriz greco-latina y cristiana de la modernidad occidental en lo que se refiere a su consistencia biopolítica. El carácter decisivo de esta escena primordial marca, por contraste, el hilado de las otras escenas –que hacen aparecer lo que ella excluye, su reverso negativo, su dimensión sacrificial.

Andrea Cortellessa / Fantasma de amor

Filosofía

Quien busque a Guido Cavalcanti en Wikipedia, lo encontrará definido como «un poeta y filósofo italiano del siglo XIII» (y más adelante, en la «entrada», se recuerda la definición que de él hizo Boccaccio: «el mejor erudito que tuvo el mundo»). Y ello a pesar de que ninguna de sus obras doctrinales -si es que compuso alguna- ha llegado hasta nosotros. Pero no es necesario; es la sustancia de su poesía la que es filosófica: en un nivel que sólo alcanzará el discípulo que lo «echará del nido», Dante, y luego Leopardi. Una «línea» que de nuestra tradición literaria es la columna vertebral, como podemos ver, pero que en términos cuantitativos siempre ha sido muy minoritaria. El problema es que la koinè idealista (empezando, si nos fijamos bien, por el propio Hegel, el poeta refoulé…) siempre ha mantenido en gran desconsideración lo que Heidegger llamaría «pensamiento poético»: una koinè encarnada por nosotros de una vez por todas por el «alcalde de la literatura italiana» (como le insultó Manganelli), De Sanctis, que alabó a Cavalcanti a pesar de sus intereses filosóficos. Pero, más o menos declarada, aún hoy prevalece, para la poesía que se hace, la concepción de que los autores como Guido son «artistas y poetas sin quererlo ni saberlo»: una tesis que, según Gianfranco Contini, debería ser «más o menos derribada».

Tatiana Staroselsky / Una cuestión de adecuada distancia: Benjamin y Heidegger sobre la obra de arte

Arte, Estética, Filosofía

En este trabajo se explora la relación entre las ideas de Walter Benjamin y de Martin Heidegger en torno a la obra de arte y a su despliegue espacial. Para ello, se realiza una lectura conjunta de “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica” y “El origen de la obra de arte”, señalando como una coincidencia relevante la crítica a la concepción moderna de la relación del hombre con el mundo, articulada en torno a la oposición entre sujeto y objeto, que oculta, olvida o debilita la potencialidad transformadora de la experiencia. Asimismo, se analiza el escrito de Heidegger “La época de la imagen del mundo”, a la luz de las reflexiones benjaminianas sobre la estetización y la crisis de la experiencia, señalando cercanías y oposiciones entre las ideas de ambos pensadores con el objetivo de enriquecer la comprensión de ambos corpus. En efecto, no es forzado decir que Heidegger fue un crítico lúcido e incansable de las formas de objetivación del mundo que lo comprenden, desde la teoría, pero no sin consecuencias importantes para la praxis, como un mero objeto de observación, control y medida. Aun así y como puede esperarse, más allá de las coincidencias, la diferencia crucial entre nuestros filósofos será, en un sentido muy profundo, política.

Jorge Vélez Vega / Alteridad alterada: o sobre el lugar que ocupa la técnica entre los seres humanos y los demás animales

Filosofía

A lo largo del ensayo, el autor intentará mostrar que la técnica configura la relación existente entre los seres humanos y los demás animales. Dicha tesis está acompañada de un supuesto proveniente de la filosofía de la técnica que afirma no solo la existencia de los objetos técnicos, sino que ante todo los seres humanos son un resultado técnico. Después de todo, los seres humanos pueden ser considerados tanto un remedo de animal como un remedo de técnica. Más aún, el autor presenta un marco ontológico diferente en el que los seres humanos, los demás animales y los objetos técnicos son caracterizados como alteraciones alteradas, que co-emergen en el tiempo y co-habitan en complejas redes donde ocurre la alteración continua, tanto de la forma como de la esencia de cada entidad particular. Con esta fuerza ontológica, el ensayo busca desarrollar tres temas, a partir del caso particular de los ajolotes: 1) la relación entre los seres humanos y los ajolotes; 2) la relación entre los ajolotes y el complejo técnico llamado laboratorio que ejerce un tipo de poder sobre la vida; 3) la relación entre los seres humanos, la biotecnología y la regeneración. A raíz de las conclusiones obtenidas en cada uno de los apartados, el autor propondrá que la regeneración de la vida implica una nueva forma en la que seres humanos, demás animales y objetos técnicos podrán co-emerger en el tiempo y co-habitar la Tierra.