Gerald Eckert / Absence (mode320)

Música

Viernes de música en Ficción de la razón. Escuchemos el disco Absence (mode320) del compositor alemán Gerald Eckert (1960). El juego de percusiones y flautas mediados por entornos oscuros creados con instrumentos electrónicos nos lleva a una escucha intensa y atenta las variaciones y cambios. El disco está compuesto por cuatro obras, den angestoßenenen Augen der Steine (2014) para contrabajo-clarinete, violín, electrónica en directo y cinta; traces éloignées (2007) para 4 flautines y 2 percusionistas (con Ensemble L’art pour l’art, Gerald Eckert, director); Annäherung an Petrarca (2006) para 4 voces, flauta y violonchelo (con Auditivvokal Ensemble, Olaf Katzer, director); y außen, von tief innen (2015) para flauta baja, contrabajo-clarinete y violonchelo con el Ensemble Reflexion K.

Sergio Villalobos-Ruminott / Iteraciones

Estética, Filosofía

Prólogo (15-24), al libro de Paola Helena Acosta Sierra, Plusvalía de la memoria. Universidad Pedagógica Nacional, Colombia, 2021.

En julio de 1997, el jazzista Ornette Coleman invitó al filósofo Jacques Derrida a subirse al escenario del festival de La Villete en París, para compartir un experimento, mientras el músico presentaba su esperado concierto. De tal experimento, en el cual el primero tocaba y el segundo leía –marcando un contraste que no era solo formal sino que envolvía la cuestión misma de la improvisación—, se recuerda únicamente una anécdota que repara en la insatisfacción del público, la que obligó finalmente al filósofo a abandonar, frustrado, el escenario, concluyendo así, aparentemente, ese insólito encuentro. Sin embargo, más allá de la anécdota, vale la pena destacar que lo que Coleman y Derrida se traían entre manos, aunque solo fuese por unos minutos, era precisamente la compleja cuestión de la improvisación, del jazz como música intrínsecamente ‘espontánea”, revolucionaria si se quiere, en permanente disputa con las normas o con el “cultural background”, y por tanto, como una forma eventual (an eventful thinking) de inteligencia que no podía ser meramente repetida según las leyes de la ejecución, la formalización de la performance, o la determinación cultural de sus registros.

Mauro Salazar J. / Pugliese Sforzato. La comunidad sensitiva

Estética, Filosofía, Política

a nuestros heraldos.a esa horrible condición de lo humano que nos confisca días posibles…

Durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón (1946-1952) Osvaldo Pugliese (1905-1995) fue proscrito porque su “lira popular” no encuadraba en los moldes de la institucionalidad peronista. La policía hacía ronda en los espacios recreativos que eran -mayoritariamente- “pueblos de tango”, clubes de filiación pugliesiana. En cierta ocasión un comisario le mostró la orden oficial emitida desde la presidencia, y rezaba así: “El señor Osvaldo Pugliese está inhibido de trabajar en el orden nacional”. Eran tiempos donde la ausencia de Pugliese en la orquesta se expresaba con un clavel rojo sobre el piano. Todo en señal de respeto. La policía en la puerta prohibiendo la actividad de la orquesta. Bajo el gobierno de Perón, se esgrimía “una orden y comunicación…. Usted no puede trabajar en ninguna parte del país”.  Pugliese denunciaba el abuso de las casas discográficas, preservando los derechos de sus músicos, al punto que ello se expandirá a la instrumentación como una cooperativa. A poco tiempo ocurrió lo mismo bajo el gobierno de Arturo Frondizi (1958). Contra todo, impuso un “lenguaje comunitario-expresivo” en las formas rítmicas de una orquesta que no aceptaba “solistas”, salvo a condición de contribuir a mejorar el “acento” de una cooperativa evolucionista que evitaba toda “figura patronal”, evitando los «narcisismos del yo».

Jorge Torres Sáenz / Música y máquina en el pensamiento de Deleuze y Guattari

Filosofía, Música

Este artículo propone, a través de ciertos conceptos esgrimidos por Gilles Deleuze y Félix Guattari, una revisión crítica de la lectura que la vanguardia musical de los años sesenta hizo de sí misma. Analizando algunas ideas musicales que el compositor Pierre Boulez toma del pensamiento estructuralista para explicar sus procedimientos compositivos, intentaré mostrar que los vínculos entre el pensamiento de Deleuze y la estética de Boulez no son metodológicos, sino circunstanciales. Por otra parte, propongo activar conceptos como máquina, plano, percepto y afecto, en un ámbito específicamente musical, sugiriendo la viabilidad de confrontar las esferas de la música y la filosofía, ya no en términos estéticos, o llanamente musicales, sino partiendo de los compuestos dinámicos producidos por agenciamientos musicales maquínicos.

Mauro Salazar J. / Santos Discépolo. Más allá de las pasiones tristes

Estética, Filosofía, Música

a Carlos Ossa.

Una intervención de Sergio Pujol (1997), desliza una penetrante intuición cuando nos recuerda la “crisis de invención” en la obra del dramaturgo argentino durante los “años dorados” del Peronismo histórico (1946-1955). Si bien, sabíamos de tal hito gracias a los textos de Emilio de Ipola, aludimos a la condición peronofila del hijo de Santos. Con todo, tal tesis no era fácil de asimilar. Según ambos autores, el dramaturgo, habría padecido una “crisis curatorial”, un «vacío de inventividad», que se puede atribuir al monumentalismo estético del primer peronismo –al cual suscribió sin miramiento de pasiones. No debemos olvidar que el pequeño Enrique, formado en la tradición religiosa, padeció tempranamente la muerte de sus padres napolitanos. Ello en un breve lapso de cuatro años -1906 y 1910, respectivamente-. El aporte de Armando Discépolo, su hermano mayor, dramaturgo teatral fundamental para retratar los desarraigos Tanos (1887-1971) en la «galería de los grotescos». Lo anterior sugiere algunos cruces con un anarquismo que David Viñas alcanzó a consignar en el giro hacia Musfatá (1921). La obra de Armando, mediante un triple movimiento, desplaza el mito del italiano enraizado y lo devela en sus ambiciones para resguardar su identidad en medio de opciones donde no hay beatitud. La avidez era necesaria, cuestión similar ocurría con el «mito gaucho» y, especialmente, el vacío gubernamental del proyecto liberal argentino que, insistía, en mostrar el Centenario como una tierra solidaria -léase conventillo- con el italiano. La holgura del «sainete» quedaba atrás, «tu cuna fue un conventillo», decía antes Vacarezza. Lo grotesco denuncia los frágiles lazos de la comunidad y las glorias del Centenario se desvanecen.

Aldo Bombardiere Castro / Johann Sebastian Bach, creador de Dios

Estética, Filosofía, Música

Bach revela lo insuperable. Luego de escuchar su música nos apresuramos a circunscribirlo en un concepto: una estética del dolor, por ejemplo. Pero ello sólo cumple la función de un remedo. Otras veces, aún temblando tras el vértigo de sus armonías, tendemos homenajearlo por actuar como un insigne explorador metafísico, cuyo arte se entendería en ligazón con el quehacer de quien busca a Dios en los pliegues y grietas de su propio sufrimiento. Bach puede ser eso, aunque nunca sólo ni suficientemente eso.