El día 8 de agosto de 2019 se juntaron en la hermosa librería Ulises en el barrio Lastarria de Santiago los filósofos Sergio Villalobos-Ruminott y Gonzalo Díaz Letelier para conversar con el autor del libro Fragmento de Chile, Rodrigo Karmy Bolton. El libro publicado por DobleAEditores está disponible en varias librerías y establece una discusión profunda con tres pensamientos clave para pensar el Chile actual: Mario Góngora, Fernanco Atria y Guadalupe Santa Cruz. Los dejamos aquí con el podcast para aquellos que no pudieron asistir al evento y para los muchos que fueron y han quedado con la inquietud de seguir pensando el Fragmento.
Rodrigo Karmy
Reseña: Rodrigo Karmy sobre Ética de la imaginación. Averroísmo, uso y orden de las cosas, de Mauricio Amar Díaz
Filosofía¿Puede la creación prescindir de la voluntad? La intensidad de esta pregunta palpita por las páginas de Etica de la imaginación. Averroismo, uso y orden de las cosas, del filósofo Mauricio Amar Díaz, recientemente publicado por editorial Malamadre. Frecuentemente pensamos la creación como un acto deliberado, un hacer movido por una íntima fuerza soberana que conduce a los cuerpos a realizar una determinada obra. La creación es pensada aquí como un acto de apropiación, un verdadero nomos de la tierra, para ceñirnos a la pregnante fórmula de Carl Schmitt. Crear parece ser sinónimo de la instauración de una relación de propiedad. Como el Dios teológico que crea ex nihilo el mundo por un acto de voluntad, el hombre —su heraldo puesto a imagen y semejanza sobre la tierra— parece haberse convertido en un sujeto capaz de crear algo desde la nada y realizar así su obra.
Rodrigo Karmy Bolton / ¿Es lícito (hacerse) matar? Sacrificio y martirio en Walter Benjamin y Furio Jesi
FilosofíaLa conexión entre Walter Benjamin y Furio Jesi se da en más de un aspecto. Uno de ellos es la cercanía, pero a la vez la distancia, que existe respecto del problema del “sacrificio” y la pregunta acerca de si “¿Es lícito (hacerse) matar?”. El presente ensayo, coloca entre paréntesis el “hacerse” para subrayar el ejercicio de muerte asociado o bien a otro o bien a la posibilidad del suicidio de un cualquiera (no de un héroe) que estaría tratado como problema tanto en Para una crítica de la violencia de Benjamin como en Spartakus de Jesi. La tesis de nuestro ensayo es que en ambos pensadores se sugiere una noción del sacrificio que la distancia respecto de su forma “soberana” y que, en virtud de tal distancia, optaremos por llamarla “martirio” y no “sacrificio” para subrayar el carácter desobrante, popular e insurrecto del acto, tal como aconteció en el contexto de las revueltas árabes del 2011. Si se quiere, el “sacrificio” sería una forma de apropiación, en cambio, el “martirio” (cuya práctica mas pregnante sería la inmolación) constituirá un modo del uso de los cuerpos, según la nomenclatura de Giorgio Agamben. Por eso, el mártir y no el chivo expiatorio, será concebido como uno de los operadores más decisivos de la imaginación popular.
Rodrigo Karmy Bolton / Lo impensado como potencia y desactivación de las maquinas del poder
Filosofía- ¿Cuáles son lo puntos cruciales formulados por Agamben en su crítica al presente?
Giorgio Agamben es un pensador de lo impensado. Esta sería la fórmula de lectura que propongo. Así, en la tradición filosófica estructurada bajo la noción aristotélica del acto descansa, intacta, una ontología de la potencia; en las múltiples máquinas del poder y sus efectos gloriosos, habita el trono vacío; en la extrema violencia del estado de excepción, la posibilidad de su propia revocación; en toda operosidad una inoperosidad que le excede y que, en cierto modo, ha quedado capturada. Como ves, Agamben es un pensador de la inmanencia pues no hay que buscar en otro lugar lo que la misma tradición ha legado sin necesariamente saberlo. Podríamos decir que la tradición siempre deja entrever una herencia que le excede, su impensado resto que está siempre por venir. No se trata de un “ya sido” que eventualmente haya sido superado (aufheben), sino de un “nunca sido” que asume la dimensión radical de una potencia. En este sentido, lo impensado no es una negatividad, sino la forma más extrema de positividad en la que se juega una singular noción de potencia que habita en las sombras en los “bajos fondos” de la tradición.
Rodrigo Karmy Bolton / La Izquierda Aristotélica. Ernst Bloch lector de Avicena
FilosofíaEn 1952 el filósofo Ernst Bloch publicaba un extraño libro titulado Avicenna und die aristoteliche Linke. En él, Bloch articula una suerte de arqueología en la que el nombre de Avicena y el de Averroes configuran una línea de interpretación en torno a Aristóteles que no desemboca en Tomás de Aquino sino en Giordano Bruno y la “(…) floreciente materia total”. A esa línea Bloch la llama, no sin polémica, “izquierda aristotélica (die aristoteliche Linke)”. Es clave, sin embargo, que para Bloch, Avicena constituirá la vía regia para dicha izquierda en diversos planos: metafísico, al hacerse cargo de un hilemorfismo de la inmanencia; gnoseológico al situar la noción de un intelecto común que será desarrollada más radicalmente por Averroes y religiosa en donde el pensador vinculará la razón filosófica expuesta por Avicena a la fe propiciada por la mística que, no obstante, desarrollará el filósofo árabe. Junto a los dos puntos anteriores, este último resulta clave para Bloch en orden a pensar un materialismo no “burgués” que, proyectándose mucho más allá de su mecanicismo –incluso de aquél convertido en filosofía oficial en el “Este” soviético– sea capaz de constituir un “auténtico materialismo histórico-dialéctico”: “(…) bien entendido que no se trata del todavía en uso actualmente en el Este, del nuevamente estacionado y aún acuartelado, del carente de tensión, trivializado y amaestrado sin libertad ni generosidad (…)” (p. 64) que consistirá en caracterizar a la materia como “sustrato” de todas las posibilidades en donde la integración entre ciencia y profecía, razón y fe resulta crucial.
Gonzalo Díaz Letelier / Sobre Escritos Bárbaros de Rodrigo Karmy Bolton
FilosofíaEn esta ocasión me hallo en la feliz circunstancia de presentar un libro escrito por un filósofo que invita a liberar la potencia común de pensar en la materialidad del encuentro, al fragor de las luchas del presente, en la apertura de un poema del pensamiento que desbarata la ficción soberana del “yo pienso” en su misma praxis. En el pensamiento de Rodrigo Karmy alienta una urgente y decisiva interrogación ontológica por el vínculo entre vida y forma. Se trata de una aguda y persistente pregunta por la íntima relación entre imaginación y violencia, enfocándose en la configuración de esa curva monstruosa que va desde la potencia común de lo viviente hasta la potestad soberana y gubernamental que, en su hipérbole nihilista, captura a la vida en una ecología sacrificial.
