Se produjo un quiebre terrible y nadie hizo nada. Nadie pudo hacer nada. Ya es muy tarde. Un quiebre que desató a los pocos segundos de existencia humana, una devastación a gran escala. Todo se quema, la materia arde y sofoca los cuerpos. Los ríos se llenan de mierda en cada instante de flujo. Los muertos se levantan de sus fosas comunes llorando como inocentes y luego se hacen piedra. Los humanos que quedan miran atónitos, sin poder hacer nada, sienten el morbo de su propio fin. Hay algo o mucho de goce. Por eso no se hizo nada. Nada por impedir que esencia y existencia terminaran separadas. La primera fue entregada a los dioses antes de ser decapitados. La segunda a los bancos, donde nace el humano en criaderos. Por eso hay goce. Porque este humano-banca ni siquiera recuerda cómo fue el golpe que fracturó al mundo. Sólo, va deambulando por ahí, atónito, gozoso. Diciendo cosas.
Literatura
Rodrigo Uribe Otaíza / Cartografías V. La abeja y la araña
Filosofía, Literatura, PolíticaEn un taller por Barrio Italia, debajo de las andanzas reinan las arañas. Pululan modestas como palabras enjutas. De achacadas piernas mientras duermen la siesta. Entre letras y minucias, durante pequeños placeres cotidianos, cercenan la información que en sus redes caen. Tensan sus telas, dejando una invisible red de historias andinas. Festín nocturno a la hora en que reposan los laureles. Portadoras del sello de un reino de soberanía en retirada. Apenas cuando el castaño oscurece. En las eras donde el canelo, incendiario, retorna a su ser. Esperan atentas y dialogantes a que se levante el alba. Y cuando llega, en medio del café matutino en llamas, reinan también las arañas gracias al discurso marcado por la tara de las ideas. Con un grotesco olor a polilla quemada que abandona la sala, las gobernantes de ocho patas entran en el juzgado de las acequias para ensoñar con ver correr otra vez a los pequeños niños esclavos por sus pasadizos. Tras el comando de la legión pastoral, una ilusión hace de la red una entelequia de concertaciones, uniones, pueblos y naciones. Las hordas de informantes chocan con sus redes; pobre comunicación de molares sin caries y anestesias sin dolores. La horda de comunicadores emanan de sus redes; ricas palabras sin sangre en la boca ni sosiego disimulo. Ahí, entre la vaporizada estética de monjes capuchinos perdidos en el desierto de Atacama, nuestro mapa pregunta ¿cómo son estas telarañas? La caligrafía atestada de interrupciones, de jóvenes estetas sin obra, de artesanos sin trabajo, de trabajadores cesantes, interroga contra su torturador ¿Bajo qué modo es el ser de la red que articula nuestra vida en esta perpendicular era de leyes sin monadas? Y tomando a la complicación como principio, ¿Cómo hace la clandestina vida para encontrar una simpatía negruzca con sus sistemas arácnidos?
Luis Barrientos Lagos / Impronta de multitudes
Literatura, PoesíaPresentación del libro “CON(TRAS)HUMANTE” Ed. Desbordes (2021) Del Poeta Magalllánico Kalani Shaira
Conforme a mi más inmediata apreciación, que estimo compartible por la venidera suma de lectores de Kalani Shaira, aseguro —en el frontispicio de mis escarceo de filólogo— que los textos de este poeta son, en importante medida, tributarios de una índole literaria, de un tenor puesto en solfa o guardado en el desván del género lírico por un sinfín de poetas coetáneos suyos: la índole de poemas predecibles y sin escarpaduras que tornen insuave y escabrosa la incursión de sus lectores.
Alexis Donoso González / Sephirot
LiteraturaEn Infancia en Berlín hacia 1900 Walter Benjamin revivía la propia experiencia que tuvo con los libros siendo niño. En aquel tiempo, los libros, nos dice el filósofo, «no se leían de principio a fin, sino que se habitaba, se vivía entre sus líneas». De este modo sucede al entrar en la lectura de Sephirot, libro publicado por Ediciones Bogavante (2015) del ahora joven poeta Diego González Sánchez (1997), quien siendo todavía niño escribió esta poesía que, según Tomás Harris en el prólogo, puede ser leída como un «poema extenso», fragmentado en diecisiete títulos.
Tariq Anwar / Cuerpo
Filosofía, LiteraturaTodavía, queridos amigos, debemos preguntarnos qué es un cuerpo. Un cuerpo sin órganos nos dice lo que puede un cuerpo, pero ese poder es el cuerpo. Cuerpo potencia, cuerpo que empuja. Bombeamiento de sangre que es resistencia a cada segundo. Conatus es cuerpo. Intensidad y movimiento perpetuo, que sólo la muerte trans-figura, para que sus potencias se alíen amistosamente a otros cuerpos. Qué puede un cuerpo es lo que es un cuerpo. No hay nada más, pero es mucho. Es tan excesivo que a cada instante el cuerpo quiere abandonarse tanto como conservarse. El cuerpo quiere viajar, desplazarse, tocar y amar con otros. Nada lo detiene, ni siquiera el mito fascista de la identidad o la quietud del orden. El fascismo fracasa porque no va con el mundo, no atiende a la fuerza de la vida, que es la mezcla de todo con todo, ni comprende qué significa verdaderamente estar vivo, es decir, vivir el cuerpo. Cuerpo que vive es potencia abierta, sólo limitada por su capacidad de relación. Cuerpo que muere es potencia disgregada, a la espera de nuevas relaciones. Frente a la extrañeza del otro que produce el fascismo (inmigrante, pobre, mapuche, negro), la potencia de la vida se alimenta sólo de la recepción, del mestizaje infinito, del amor al otro que se sumerge en el propio cuerpo para hacer aparecer un yo. Cuerpo es la potencia tal como la vivimos.
Lanzamiento de Asedios al fascismo de Sergio Villalobos-Ruminott
Filosofía, Literatura, PolíticaCon motivo del lanzamiento de Asedios al fascismo. Del gobierno neoliberal a la revuelta popular de Sergio Villalobos-Ruminott, les dejamos algunas reseñas del libro publicadas en Ficción de la razón. El lanzamiento será el día jueves 18 de noviembre a las 18:30 hrs. de Chile. Participarán Paula Cucurella, Aldo Bombardiere Castro y Nadine Faure, junto al autor. Enlace para ver la presentación: https://youtu.be/AJKUmgrWLTQ
