El presente artículo partió de las siguientes inquietudes: ¿qué tipos de estrategias de poder son puestas en marcha en la actual fase del capitalismo en pos de la «gestión» de los cuerpos? (Foucault, 2007) Estas estrategias ¿asumen características peculiares en contextos geopolíticos periferializados, en el denominado “Sur Global”? (Santos, 2010; 2014) ¿Es posible que en tales espacios la clave de la peculiaridad se encuentre en la conjunción entre las nociones de poder, vida-muerte, y raza? ¿Será conveniente, por tanto, al modo de una genealogía, partir por indagar en las condiciones que hicieron posible la emergencia de los procesos de racialización en el pasado colonial?
Filosofía
Federico Ferrari / Para Jean-Luc
FilosofíaFuente: Antinomie.it
¿Ah, sí? Bon… Esta era una de las expresiones más frecuentes de Jean-Luc. Por lo general, lo pronunciaba abriendo mucho los ojos de asombro, y luego, en el punto álgido del bon, iba acompañado de una apertura de todo su cuerpo en una nueva dirección. Jean-Luc Nancy era un hombre lleno de asombro ante el mundo y de curiosidad por el otro. Cuando algo o alguien desafiaba la idea que se había formado, su primera reacción era el asombro, la suspensión de su propio prejuicio y la consiguiente apertura a un nuevo camino, una nueva posibilidad, inaugurada por el otro. Fue el otro el que lo conmovió. Jean-Luc sentía curiosidad por los demás seres humanos, incluso por los demás seres vivos. Le gustaba escuchar, observar y fotografiar. Le encantaban las videollamadas, tener la presencia del otro delante, observar su cuerpo. Yo solía burlarme de él con buen humor por esta imprudente apertura a los demás. Era capaz de hablar con cualquiera, de escuchar a cualquiera, de encontrar puntos en común con cualquiera. Todavía recuerdo lo mucho que me reí cuando vi un vídeo de una conferencia en la que alguien del público pronunciaba un discurso de varios minutos en un francés incomprensible. Pude ver la cara de Jean-Luc y tenía la mirada de alguien que no entendía nada (como era normal en aquella ocasión) y al final de la intervención de su interlocutor, sin alterarse, dijo algo así como «gracias por su pregunta y su excelente francés, pero no estoy seguro de haber entendido bien…» y luego contestó largamente, intentando una vez más que el pensamiento tuviera lugar en el intervalo que nos separa de los demás y nos hace estar con los demás.
Javier De la Higuera / Disyunción, oscilación, contagio: lo visible y lo enunciable en Jean- Luc Nancy
Arte, Filosofía, LiteraturaEn este artículo se estudia el problema de la relación entre lo visible y lo enunciable, imagen y texto, en el pensamiento de Jean-Luc Nancy. Para ello, se traza en primer lugar el marco teórico de este problema en lo que se denomina “la estética del pensamiento”, mostrando qué desplazamiento con respecto a la estética convencional introduce el pensador francés en el tratamiento de este problema y su relación, en este aspecto, con otros pensadores como Blanchot, Derrida o Foucault. Se reconstruye, en segundo lugar, el desplazamiento que la cuestión visible/enunciable sufre en la reflexión de Nancy, desde una interpretación principalmente lingüística, o gramatológica, a otra, más fundamental, de carácter eminentemente figural. En ese plano figural radical, las artes y la literatura parecen quedar en un segundo plano con respecto a lo que Nancy denomina “el arte de hacer un mundo”.
Rodrigo Uribe Otaíza / Cartografías III. La pax araucana
Filosofía, PolíticaHabita al lenguaje, desplegante en sus tecnologías del dialogo. Se imbuye del inmenso párrafo dotado de mitologías políticas poderosas, de liturgias intransitivas, de rituales no intensos. Logo o no logo. Palabra o verbo. Una vez los militares salieron a la calle en el 18 de octubre del 2019, la marcha de los fusiles, los comandos de escritorio, no han dejado de derramar ríos de tinta roja por calles tuertas. La fotografía política recalcó al lapsus compartido que recordaba a un Sebastián Pinochet al mando. Vendaval contra el barco, timón apretado por brazos cortos y tiesos, velas desplegadas. Ahí donde la digitalidad se definía por el mundo dentro de mundos, por el enjambre infinito de una red de redes1, su gesta política reiteró el discreto justificativo frugal: gran crisis dada dentro de la época general de las crisis2. Erección del gran epitafio político de la transición, su criminología, su letarguismo ilustrado. Cifra elemental, de palacios monetarios dentro de una democracia presupuestaria. Todo ha sido convocado por la pregunta por el origen de su archivo: ¿es el Estado de Sitio una alternativa política? ¿Puede retomarse la relación original entre violencia legal y extracción productiva?
Rodrigo Uribe Otaíza / Cartografías II. En la boca de los legalistas
Filosofía, PolíticaLa transición nunca de dejó de ser un burdel en el que figuras de televisión y policías hacían el amor. Un motel de arquitectura multicultural, con pilares neoclásicos, techos góticos y paredes barrocas. Una estructura repleta de luces de neón, clamando vacancia mientras los relieves de los muros forma el claroscuro de una poderosa crítica cabalística y mesiánica. El terror, la mentira y el abismo no dejan de estar a la base de la fuerza que ordena a la letra en su página, en la intensidad que comanda que la caligrafía devenga gramática. Y así, en el perpendicular suelo que sostiene a este burdel, vemos una extraña simpatía. Pequeña, perversa simpatía. Es esta la que mantiene a un fundamento político en ciernes. ¿Podrá el Nuevo Pacto Social, alguna vez siquiera, ir más allá del deseo refundacional de Carabineros de Chile?
Julien Coupat / Engrenages, ficción policial
Estética, Filosofía, PolíticaLos días 28 y 29 de marzo de 2013 tuvo lugar, por iniciativa del CNRS, en un auditorio del arrondisement XIV de París, uno de esos coloquios sin objeto, a través de los cuales el aburrimiento académico intenta distraerse entre dos bostezos. Su título, en una resolución salvaje –“La policía entre ficción y no-ficción”- sonaba como una garantía de que se haría lo posible por no formular la más mínima idea, y que se mantendría educadamente en ese intervalo del discurso donde la neutralidad disputa con la nada. Para darle un poco más de picante al largo túnel de banalidades que se anunciaba, los organizadores habían sazonado el programa con una tarde de proyección-debate “entorno al caso de Tarnac”, que en la época daba de qué hablar en las crónicas, y cuya instrucción aún estaba lejos de cerrarse. Debían intervenir allí David Dufresne, Éric de Barahir, comisario de policía y co-guionista de la serie Engrenages y el juez antiterrorista Gilbert Thiel, que se volvió en esos momentos actor y consultante para la misma serie.
