Yanis Iqbal / Círculos y escaleras

Filosofía, Poesía

Me preguntas mientras contemplamos las estrellas

¿Cuál podría ser la forma del duelo?

te digo que el duelo es un círculo,

una escalera de caracol quizás

una que no tiene fin

pienso en cómo vuelvo en círculos

a ti cada vez también

cómo amar es también sufrir y llorar

Todo vuelve a ti de alguna manera

y así sucede entonces

mis ojos vuelven en círculos a ti

y pienso en todas las veces

que seguiré subiendo la escalera

y así sucede entonces

que «quizás» te digo

«el duelo es una escalera de caracol.»

— Aliya Akbar


El poema de Aliya Akbar abre con un deseo de darle al duelo un contorno, de permitirle tomar forma, de permitirle aparecer. El duelo llega aquí como algo que reclama forma, figura, un gesto de decir. La pregunta inicial ya sitúa el sentimiento dentro de la mediación. El duelo entra en el pensamiento a través de la geometría, a través de la analogía, a través de un intento compartido de nombrar. No hay apelación a la inmediatez aquí, ninguna fantasía del afecto como puro desbordamiento. El sentimiento aparece ya tocado por el lenguaje, ya transportado por la interpelación, ya plegado en la relación. Incluso la escena de contemplar las estrellas importa. Suspende la interioridad y dirige la mirada hacia afuera, hacia la distancia, hacia un cielo que recibe la mirada sin ceder posesión. El duelo surge en este intervalo, ni confesional ni crudo, sino contemplativo, pronunciado junto a otro.

Mauro Salazar J. / Fuego y acumulación. Capitalismo de forestales

Filosofía, Política

El capital es otro tipo de fuego, se llama progreso

I. La acumulación originaria

¿Qué arde en el sur de Chile? La respuesta obvia es: bosque. Pino radiata, eucalipto, queule milenario. Pero esta respuesta permanece en la superficie. Lo que arde es una contradicción irrefrenable entre dos formas de estar en el territorio, dos proyectos irreconciliables de lo que debe ser la tierra. De un lado, la acumulación capitalista que requiere la conversión de todo —absolutamente todo— en materia de extractivismo, en recurso valorizable, en commodity. Arde una persistencia que fue negada, desplazada, y retorna de forma espectral para recordar que su aniquilación nunca fue completa.

El capital requiere aceleración, sí, pero no como necesidad «externa», sino como ley de su movimiento íntimo. Cada ciclo que no se acelera es muerte parcial, pérdida de ganancia, ralentización insoportable. La rotación de mercancías debe continuar en velocidad ascendente. Los márgenes crecen en tiempos cada vez menores. Esta lógica choca brutalmente contra los tiempos de la naturaleza, esos tiempos de siglos, de formaciones milenarias del bosque nativo. El capital lo «resuelve»: treinta años de monocultivo donde tardaban siglos las otras vidas vegetales. Luego el fuego « limpia » para minería. Cada fase más rápida que la anterior. Cada aceleración erosiona más profundamente los sistemas ecológicos.

Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: La espera azul (o sobre una fotografía encontrada al pasar)

Estética, Filosofía

No es arte. Tampoco importa mucho el lugar donde haya sido tomada. Esta fotografía fue encontrada al pasar. No importa la fecha ni la firma de la mano que la ha eternizado. La soledad no conoce propietario. Quizás sólo importe el azul. La luz, el grano y la montaña. Porque sobre ese techo de zinc, y entre los innumerables desencajes de maderas azuladas, la historia de la galaxia equilibra su lento pasar.

El conjunto sopla levemente su rostro frente al nuestro. Una invencible combinación de reposo y eternidad mece el ritmo circular de la escena (los griegos ya sabían que el único movimiento eterno es el circular). Cuando yacemos ante ella declina todo deseo. Nada parece obligarnos a hacer algo; al contrario, en el destello de un segundo, el tiempo ha sido curado de la partición de los siglos. El universo ha de encajar en el silencio de ese instante. Porque en esta imagen resuena el misticismo de lo intraducible: la voz de un origen que no exige ser venerado, el último vestigio de un origen que ni siquiera requiere haber existido. Pero, aunque sea cierto que en ella nada parece obligarnos a hacer algo, sin embargo, algo nos obliga a hacerlo. Como el consejo familiar de un amigo que nos visita tras su muerte, estamos obligados a escuchar su silencio: la finitud y el futuro de nuestra ausencia. tal vez, sea la única sabiduría; la de escuchar la respiración de su último consejo.

Colapso y Desvío / Canto a la muerte: el desbordamiento del tiempo

Filosofía, Política

¡Muerte en nosotros reinas; a ti van nuestras quejas! William Wordstow, 1807

¿Qué ocurre cuando se lleva el desencanto a las formas modernas del Capital hasta sus últimas consecuencias? ¿Qué estéticas surgen de la oposición irreconciliable con el presente? La teoría cultural se ha centrado desde comienzos de la década de los noventa[1] en el estudio del fenómeno del enlentecimiento de la cultura, que ha tenido como síntoma inmediato la generalización gradual e incesante hacia la nostalgia. La irreconciabilidad con el presente ha derivado en un divorcio, no solo con las formas y técnicas más actualizadas del capital, sino con la democracia liberal. A la incapacidad de adaptación simultánea a los acelerados ritmos y formas cambiantes del Capital, con el tiempo oníricamente suspendido en un presente amenazante, les suceden no únicamente el retorno a formas anticuadas de capitalismo, a modo de la recreación perpetua de su propia estructura “eterna”[2] —véase la aparente repetición de las formas militarista, patriarcal, autoritario y monárquico o hasta de relaciones feudales retornadas propias del pre-capitalismo[3]—, sino también al aumento en la presencia de formas de aniquilación (Vernichtung) arraigadas en el carácter de la sociedad.

Mauro Salazar J. / ‘Transhumanismo y revolución. ¿Nunca fuimos humanos?’ Flavia Costa. Una glosa

Filosofía, Política

Sinopsis

El transhumanismo se presenta como inevitable evolución de la humanidad. Quien depone interviene críticamente, argumenta que es un proyecto privatizado por elites libertarias, y no una promesa universal. La paradoja es feroz: una ideología que prometía liberación informacional global se convirtió en máquina de vigilancia. Su ensayo pregunta cómo la promesa de los años sesenta fue capturada por el libertarianismo anarco-ciber-capitalista en 2009, transformando redención colectiva en salvación individual de ricos.