Tariq Anwar / La mansión del horror

Poesía

Pregunta geopolítica y existencial: ¿En qué sentido se dice que vivimos en un mundo multipolar?

sólo veo puntos, líneas, marcas

sólo siento intensidades, velocidades, punciones, martilleos

sólo veo niños gritando antes de caerles una bomba

antes de que su carne quede chamuscada y olvidada.

Esto se parece más a una mansión del terror, que antes fue de misterio y antes sólo una casa

que a la promesa de un jardín a cielo abierto.

No hay palabras lo suficientemente crudas para decir hoy

ya todas las dijeron los drones.

Yanis Iqbal / Círculos y escaleras

Filosofía, Poesía

Me preguntas mientras contemplamos las estrellas

¿Cuál podría ser la forma del duelo?

te digo que el duelo es un círculo,

una escalera de caracol quizás

una que no tiene fin

pienso en cómo vuelvo en círculos

a ti cada vez también

cómo amar es también sufrir y llorar

Todo vuelve a ti de alguna manera

y así sucede entonces

mis ojos vuelven en círculos a ti

y pienso en todas las veces

que seguiré subiendo la escalera

y así sucede entonces

que «quizás» te digo

«el duelo es una escalera de caracol.»

— Aliya Akbar


El poema de Aliya Akbar abre con un deseo de darle al duelo un contorno, de permitirle tomar forma, de permitirle aparecer. El duelo llega aquí como algo que reclama forma, figura, un gesto de decir. La pregunta inicial ya sitúa el sentimiento dentro de la mediación. El duelo entra en el pensamiento a través de la geometría, a través de la analogía, a través de un intento compartido de nombrar. No hay apelación a la inmediatez aquí, ninguna fantasía del afecto como puro desbordamiento. El sentimiento aparece ya tocado por el lenguaje, ya transportado por la interpelación, ya plegado en la relación. Incluso la escena de contemplar las estrellas importa. Suspende la interioridad y dirige la mirada hacia afuera, hacia la distancia, hacia un cielo que recibe la mirada sin ceder posesión. El duelo surge en este intervalo, ni confesional ni crudo, sino contemplativo, pronunciado junto a otro.

Entrevista a Paula Cucurella / Sobre Rabia / Pena. Poesía migrante

Poesía

En Ficción de la razón, conversamos con Paula Cucurella, que acaba de editar la antología de poesía migrante Rabia / Pena en la casa editorial DobleAEditores.

Ficción de la razón: Paula, considerando el contexto mundial de auge de diversas formas de fascismos y la creciente persecución a los inmigrantes, cuestión que en Estados Unidos ha llegado a un nivel delirante, ¿qué significa como gesto la publicación de Rabia / Pena?

Paula Cucurella: La expansión del fascismo nos hace convivir con cosas profundamente contradictorias. En Estados Unidos, donde vivo y trabajo, conviven un nacionalismo agresivo —sostenido en mitologías de origen, políticas identitarias divisorias y discriminatorias y discursos de “defensa” de la nación— con una economía globalizante de libre mercado que necesita entrar en todas las economías locales, precarizarlas y desestabilizarlas, y luego desentenderse de las consecuencias de esa intervención.

En este contexto, se produce una situación muy sintomática: comunidades migrantes que llegaron hace cien años, ya asentadas en las economías locales, discriminan a las migraciones recientes invocando su “originariedad”, que fundamentalmente significa simplemente haber “llegado antes”. Esta es una de las grandes contradicciones del fascismo que vemos hoy, pero que también reconocemos en sus expresiones históricas. Lo peor es que nada nos garantiza que los migrantes de hoy en todo el mundo no harán lo mismo con les migrantes del futuro.

Monica Ferrando / Tres sonetos

Poesía

Con una persona…

Con una persona que nunca responde

ya no se habla, solo palabras

momificadas de signos contados

dormidos en el silencio, a la frustrada espera

El murmullo se apaga en un mar

de pérdida constante que siempre regresa

a una oreja que orienta en libertad

a la mente en su expresión desordenada

Y sin embargo resta una imagen tuya

detrás del velo del silencio informe

como la puntuación dentro

de una extraña historia interrumpida. Deforme

destino de las figuras. Bebo el alquitrán de hulla

de tácitas memorias que se asoman.

Hind Joude / Dos poemas desde Gaza

Poesía

Traducción de Ignacio Gutiérrez de Terán Gómez-Benita

No queda azúcar en la ciudad (2023)

Quiero hacer un bizcocho pero no queda azúcar en la ciudad

ni sonrisas que se desborden de rostros fugaces

ni balcones asomados a los sueños

-las ventanas no han vuelto a su sitio desde la última guerra-.

Quiero cocer pan pero no queda trigo en los campos.

Sólo hay un espantapájaros hecho jirones

que aterra a los campesinos pero no asusta a los

cuervos.

Quiero cocer una luna

pero ningún horno puede albergar su redondez mayúscula.

Así que he decidido comerme mi propio corazón,

crudo, eso sí,

porque mi ciudad también se ha quedado sin lumbre.

Juan Manuel Rivas / Dispositivo para la memoria: «Pez Suelto» de David Aránguiz Mardones

Poesía

Por lo general, el primer poemario se convierte en la declaración de principios de alguien que ha encontrado una voz en la palabra. El texto poético como una fotografía captura un momento de la vida del poeta y lo deja plasmado en el verso. En el caso, de David Aránguiz Mardones (1990), su primera obra funciona más bien como un telón exquisito donde el creador vuelca todo su acervo cultural y poético recopilado por años tanto en la academia como en su labor de docente e investigador. De tal suerte, este quehacer muta en un depurado artefacto de resistencia, es así que, “Pez Suelto” (Libros del Pez Espiral, 2024) exhibe una pátina alegórica en sus versos que abraza a cada momento el concepto de sincretismo, pero no comulga con la civilidad del concepto sino al contrario reniega al oponerse al orden establecido en la historia de Chile: patriarcal, clerical, racista y clasista que se gestó con los años como un verdadero imbunche.