Omar Aziz / La humanidad está siendo enterrada en Gaza. Debemos levantarnos para salvar nuestro futuro colectivo

Política

¿Dónde te posicionas en la cuestión del mal? Esa pregunta ha resonado en mi mente desde que entrevisté a la autora palestina y superviviente de la Nakba, la Dra. Ghada Karmi, el pasado junio. Me contó que sus propias experiencias de infancia—ser expulsada étnicamente de Jerusalén en 1948—casi le parecen “nada” comparado con lo que ocurre hoy en Gaza.

Este fin de semana, amanecimos con la noticia de que Israel había incinerado a 33 palestinos más—en su mayoría niños—mientras se refugiaban en una escuela en la ciudad de Gaza. Un video muestra a una niña de seis años, llamada Ward (“flores” en inglés), corriendo desesperada. Su pequeña silueta quedó grabada contra el infierno que consumía el cielo nocturno.

También supimos que las fuerzas israelíes bombardearon la casa de la doctora palestina Alaa al-Najjar mientras trabajaba, matando a nueve de sus hijos y dejando herido a su esposo. Sobrevive un solo hijo, aferrado a la vida en cuidados intensivos.

Mauro Salazar J. / Argentina 1926. Borges fuera de sí

Estética, Música, Política

A ti, a ti, solo a ti. f.c

La introducción del micrófono hizo que Jorge Luis Borges leyera en 1926 el avance técnico de la grabación como un catalizador de la decadencia, aquello que terminaría con la institución de la orilla -prostíbulos gregarios- y el del cuchillo. Borges fue en busca de Chiclana.

Con todo, el ingreso de los artefactos cognitivos, salvo, la tecnología fonográfica (cilindros, gramófonos, aerófonos) permitieron a una primera generación de músicos fundamentales, arqueólogos, Julio de Caro y Osvaldo Fresedo abrir una ciudad de partituras. Aquí el tango abandonaba su culpable minoría de edad y alcanzaba una consciencia histórica. El postulado decareano -sexteto de 1924- es que el “tango también puede ser música”. En 1912, en pleno Yrigoyismo tuvo lugar el encuentro entre la chusma ítalo-argentina y la “aristocracia acuerdista”. Este hito permitió una simbiosis político-social donde el liberalismo accedió a un pacto cultural -no menos táctico- entre los flujos migratorios y la oligarquía liberal que tenía intereses ceremoniosos. Luego la institución orillera, el prostíbulo, perdía su ancestral densidad rufianesca. El tango estetizado comenzaba su alianza con el cabaret y comprometía una travesía ornamental de mayor aceptación.

Miguel Ángel Hermosilla / El sionismo y la cultura de la muerte. Sobre El paradigma Palestina: sionismo, colonización y resistencias de Mauricio Amar Díaz

Filosofía, Política

Resistir significa: contar con el corazón y los testículos,

y con tu mal crónico: el mal de la esperanza.”

Mahmud Darwish.

La integración del paradigma colonial en la racionalidad del poder contemporáneo, explica Mauricio Amar, en el libro El paradigma Palestina (DobleAEditores, 2024), es la intensidad con la que se expresa la violencia expansiva de la razón imperial en el mundo como estado de excepción permanente de la regla del capital, y como este ha devenido en genocidio contra el pueblo palestino.

La invitación a pensar los distintos dispositivos que la guerra colonial puesta en obra por el Estado de Israel en los territorios palestinos ocupados desde hace más de setenta años, y el impacto político que esta invasión sionista genera en todos los pueblos del mundo, es el desafío ético que este texto de resistencia nos propone problematizar, como arte-facto de interrupción de las tecnologías del exterminio general de la vida de los pueblos en el planeta.

Javier Agüero Águila / Despertar oriental (El jardín de Baudelaire)

Filosofía, Poesía

Desperté pensando en Las flores del mal. No hay nada que pudiera, al menos de manera consciente, indicarme por qué esta fijación que estuvo ahí desde el primer momento de la madrugada, cuando abrí los ojos a las 4 a.m., me levanté, preparé el café y me puse a escribir. No recuerdo ni que Baudelaire, ni que las flores o que algo malvado se me haya aparecido en algún sueño, o tal vez simplemente no lo recuerdo.

La cuestión es que no pude sacudirme a Baudelaire de la cabeza y lo primero que hice después de mi rutina (a la que me aferro y me salva), es ponerme a leer Las flores del mal, frenéticamente, sin parar, sin dejarme tentar por la torpeza de analizar cada poema; solo sintiendo el navajazo de la palabra; la misma que es estremecida por la desmesura, por el mundo fuera de las prescripciones y el folclor de la época, por la expulsión de toda liturgia. Sobrecogido, claro, por el pálpito de una belleza insondable y condenada que no nos llevaría, en principio y si leemos a Baudelaire en serio, a nada “normal” (“Expón tu alma al peligro y puede que sobrevivas como poeta”, escribió alguna vez Jim Morrison).

Akira Rabelais / the little glass

Música

¡Viernes de sonidos! Hoy nos acercamos al minimalismo extremo con un álbum de 2015 del compositor estadounidense Akira Rabelais. El piano nos lleva a una escena tonal y expresiva, marcada por el silencio y la espera. Les llamará la atención la disparidad de duración entre las piezas, siendo la más corta de 19 segundos y la más larga de poco más de una hora. Enre ellas, Rabelais va introduciendo diferentes modos de reverberación, siempre sutiles, que sirven para hacer crecer una atmósfera de ensoñación.

Mauro Basaure / Violencia y Democracia. La deuda teórica de Miguel Valderrama

Filosofía, Política

La primera impresión que deja Guerra y Democracia de Miguel Valderrama es la de un texto sólido y original en su planteamiento: desarrolla una reflexión que sitúa la violencia (guerra) en el corazón mismo de la democracia, desplazando la mirada tradicional que concibe ambas como polos opuestos. A lo largo de sus páginas, la noción de stasis opera a la vez como herramienta analítica y como signo de fractura en la democracia liberal, entendida ésta última habitualmente como garante de la paz interna. Con ese concepto, Valderrama revisa la historia, la memoria y la escena política chilena, para mostrar una dimensión bélica latente en la democracia, regular y típicamente escamoteada por la institucionalidad o el lenguaje oficial. En este sentido, la mayor virtud del libro radica en su lectura filológica, en la capacidad de detectar “abismos” o “non sequitur” en la narración histórica y en la representación política, llevándonos a considerar la revuelta —el así llamado “estallido social” de Octubre de 2019 en Chile— no como un evento puntual a explicar sociológicamente cuestión que Valderrama junto a Rodrigo Karmy y Javier Agüero, entiende como una reducción sociologizante sino como algo que revela la imposibilidad de un consenso verdaderamente pacificado.