Mauro Salazar J. / Proletarios. Un pasaje de Augusto Blanqui

Filosofía, Política

Al poema obrero.

En un concitado libro, El desacuerdo de Jacques Rancière (1996), tiene lugar una escena de escenas que nos permite escrutar las aporías de la política moderna. Aquí encontramos un momento paradigmático que quizá ilumine nuestro presente. La secuencia reza así:

En 1832 el revolucionario Aguste Blanqui era procesado. Al comparecer ante el presidente del tribunal, este le preguntó por su profesión: Blanqui respondió Proletario. Ante lo cual el Juez replicó de inmediato: esa no es una profesión. A lo cual Blanqui volvió a insistir: es la profesión de 30 millones de franceses que viven de su trabajo y que están privados de derechos políticos. Luego de transcurrido este episodio el Juez acepta que el escribano tome nota de esta nueva profesión.

La erótica que hay en este episodio histórico nos permite escrutar la singularidad del discurso político. Una primera forma de interrogar tal cuestión nos lleva a interrogar el decisionismo que hay tras la persistencia de Blanqui, a saber, quien se erige en nombre de la «humanidad toda», deviene en un particular que muestra la potencia universal. No se trata de un hiato que la representación pueda copar sin más, aquí las cosas van mucho más lejos. Pretender ser, la voz de los sin voz, no involucra un derecho delegado que agota la presencia de un tercero en una identidad plena, sinoun agenciamiento infinito que viene a perturbar los límites de lo posible (realismo). Por ello, tras la ontología de este enunciado, se olvida la representación y tiene lugar una secuencia más bien solipsista. De otro modo, ¿por qué habría Blanqui de arrogarse, cuál custodio, el derecho a establecer los designios de una multitud innombrada? ¿Acaso es posible una representación popular y fronteriza bajo la articulación del todo o nada, desafiando el horizonte burgués?

Aldo Bombardiere Castro / Resistencia

Filosofía, Política

Esencia: fragancia

En el entrañable libro Palestina. Crónica de un asedio, Daniel Jadue relata las emociones e impresiones que le suscitó su ansiado primer viaje a Palestina, efectuado el año 2009. Dentro de la amena y atractiva narración, Jadue describe una multiplicidad de encuentros con amigos y familias, y, paralelamente, reflexiona acerca de variados temas que marcan la cotidianeidad del pueblo palestino bajo contexto de ocupación sionista. En ese sentido, y acorde con su profesión de arquitecto, resulta cautivante leer la fabulosa impresión que le causó el hecho de contemplar la encantadora armonía expresada por las ciudades palestinas.

Miguel Ángel Hermosilla / Para una aproximación critica a Matrix. El género de la filosofía de Alejandra Castillo

Filosofía, Política

Un cuerpo cuya materialidad no sea otra cosa que la leve hendidura que produce una mano sobre la carne. Alejandra Castillo.

En la tensión secreta y sustraída entre la falo-escritura y la palabra prestada de una voz en deslizamiento exilico del logos patriarcal, que se lee en Matrix. El género de la filosofía de Alejandra Castillo, se anuncia también la instalación ana-sémica y des-sujetada de una materialidad cósmica e impropia de las palabras que eluden constantemente el dispositivo policial del género- sujeto -de la filosofía del padre. Por el contrario, el texto performance que mueve los hilos del significante en Matrix, es la fuga inubicable de la khora- móvil que se muestra como resto- stasis y gesto- que excede los bordes de toda soberanía, la topología abismal del vacío que se construye como cuerpo constelado y “des-aferrado” de cualquier identidad que lo remita a un origen.

Giorgio Agamben / La concha del caracol

Filosofía, Política

Cualesquiera que sean las razones profundas de la decadencia de Occidente, cuya crisis vivimos actualmente en todos los sentidos decisivos, es posible resumir su desenlace extremo en lo que, retomando una imagen icónica de Ivan Illich, podríamos llamar el «teorema del caracol». «Si el caracol», afirma el teorema, «después de haber añadido un cierto número de espirales a su concha, en lugar de detenerse, continuara su crecimiento, una sola espiral más aumentaría 16 veces el peso de su casa y el caracol sería inexorablemente aplastado». Esto es lo que está ocurriendo en la especie que un día se llamó homo sapiens con respecto al desarrollo tecnológico y, en general, a la hipertrofia de los dispositivos jurídicos, científicos e industriales que caracterizan a la sociedad humana.

Mauro Salazar J. y Juan Carlos Orellana / El afecto pedagógico ¿Agonías públicas o experiencias comunes?

Filosofía, Política

a la comunidad de los amantes, a la unión inundada de escisión

Durante el petit siglo XX, la instauración del cuerpo político permitió proyectar escuelas abrazando una sociabilidad compartida bajo la arquitectura de la vieja República (1938-1973). Los Liceos públicos como espacios de reconocimiento y prácticas comulgantes, edificaron un “nosotros genealógico” que daba cuenta de la dimensión ontológica de la razón moderna y que aún porta la esperanza melancólica-utilitaria de las intervenciones locales. Una futuridad que abonó el fortalecimiento de perspectivas ciudadanas y horizontes cognitivos, ayudó a cimentar una disposición de comunicabilidad. Lo público, y las edades metafísicas del citoyen, fueron certezas onto-epistémicas que diagramaron la organización de una época. Aludimos al programa de una comunidad que se asentó sobre valores compartidos, a saber, la humanidad como noción universal impugnante y potencialmente inquisitiva. La “común humanidad”, y su alma bella, alcanzaría mediante el convencimiento racional la estructura comunicativa de la praxis deliberativa.

Marcy Newman / Cómo las universidades israelíes son un brazo del colonialismo de asentamientos

Política

Sobre Towers of Ivory and Steel:How Israeli Universities Deny Palestinian Freedom de Maya Wind, Verso Press.

Poco a poco, las legislaturas estatales de todo Estados Unidos están interviniendo en prácticas universitarias como la titularidad y la DEI (diversidad, equidad e inclusión). Recientemente, la Cámara de Representantes de Indiana ha intentado legislar la «diversidad intelectual» exigiendo que los académicos compartan una variedad de perspectivas que puedan ser evaluadas cuando se sometan a examen. A nivel nacional, las instituciones de élite han sido objeto de críticas si su administración no es suficientemente sionista.

La intromisión del gobierno en la vaca sagrada de la libertad académica es precisamente la forma en que el gobierno israelí interviene en las vidas de profesores y estudiantes. La diferencia es que, en Israel, esa injerencia está integrada en el sistema. Por eso, Towers of Ivory and Steel: How Israeli Universities Deny Palestinian Freedom (Torres de marfil y acero: cómo las universidades israelíes niegan la libertad a los palestinos), de Maya Wind, es una herramienta fundamental para cualquier persona relacionada con la vida académica: estudiantes, profesores o personal. También es un texto que las personas implicadas en el movimiento de boicot, desinversión y sanciones (BDS) encontrarán esencial: su análisis sistemático, su historia y sus datos sólidos son la munición que necesitamos para combatir a quienes asumen erróneamente que boicotear las instituciones académicas israelíes socava la libertad académica.