Giorgio Agamben / La experiencia del lenguaje es una experiencia política

Filosofía, Política

¿Cómo sería posible cambiar realmente la sociedad y la cultura en la que vivimos? Las reformas e incluso las revoluciones, aunque transforman las instituciones y las leyes, las relaciones de producción y los objetos, no cuestionan esas capas más profundas que conforman nuestra visión del mundo y a las que habría que llegar para que el cambio fuera realmente radical. Sin embargo, tenemos experiencia cotidiana de algo que existe de forma diferente a todas las cosas e instituciones que nos rodean y que las condicionan y determinan: el lenguaje. Ante todo, nos ocupamos de las cosas nombradas, y sin embargo seguimos hablando en susurros y a medida que suceden, sin cuestionarnos nunca lo que hacemos cuando hablamos. De este modo, es precisamente nuestra experiencia original del lenguaje la que permanece obstinadamente oculta para nosotros y, sin que nos demos cuenta, es esta zona opaca dentro y fuera de nosotros la que determina cómo pensamos y actuamos.

Gerardo Muñoz y Philippe Theophanidis / ¿Por qué volver a la Rue Saint-Benoît? Conversación sobre un seminario

Estética, Filosofía

GM. Philippe, desde hace ya algún tiempo nos interesamos por la “escena” de la Rue Saint-Benoît, cuyo desenlace ha sido un seminario. Ya tengo muchas ganas de debatir cuestiones ciertamente apremiantes y difíciles. Me parece que el primer problema del Grupo Rue Saint-Benoît es cómo resiste las periodizaciones y categorizaciones propias de la historia literaria que siempre busca “restituir” al objeto para alejarlo aún más del pensamiento. En un tono abiertamente irónico, vale recordar que Dionys Mascolo, en una entrevista tardía, calificó la experiencia de Saint-Benoît como una especie de comunidad monástica [1]. Sin embargo, esto también parece insuficiente si nos aferramos a la idea de que los diferentes estilos de quienes circulaban en la escena de la Rue Saint-Benoît se unieron para poner en marcha un movimiento de pensamiento profundamente experiencial, arraigado en la vida y no sólo en la realidad o en la dimensión sensorial de la letra, por evocar el espíritu de Hugo de San Víctor. Ciertamente, la experiencia del grupo de Saint-Benoît se midió con el colapso de la política; de la transformación de la política en totalitarismo y en política extática de la que jamás saldría. Por supuesto, sabemos que el monasterio no tiene exterior, y sólo conoce reglas y obligaciones formativas para preparar el abandono del mundo. Creo que en Saint-Benoît había mucho más en juego. Mi hipótesis inicial es la siguiente: la insistencia de la Rue Saint-Benoît en las condiciones de la amistad en el pensamiento siempre tuvo como tonalidad fundamental confrontar la desconexión entre vida y mundo, por más efímero e intenso que pueda ser cualquier encuentro. La noción de “rechazo”, tan común a sus diferentes estilos y que sigue filtrando instituciones en nuestro presente; en principio, también fue un ejercicio contra todas las dispensaciones más o menos programáticas. De ahí que Mascolo dirá en los últimos años de su vida: “Todas las utopías se han transformado en cárceles” [2].

Bassem Saad / El martirio de Palestina trastorna el mundo del Derecho

Filosofía, Política

La noche del viernes 27 de octubre de 2023, me senté perplejo frente a la emisión en directo de Al Jazeera mientras Israel bombardeaba indiscriminadamente la Franja de Gaza. Las bombas cayeron bajo la oscuridad total, producida por un apagón eléctrico y de telecomunicaciones forzado por Israel. Una mitad de la pantalla dividida emitía imágenes en directo del paisaje urbano de Gaza, espasmódicamente iluminado por los bombardeos, mientras la otra mitad retransmitía los metódicos procedimientos de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Rodrigo Karmy Bolton / Apagar la luz

Filosofía, Política

La cuestión palestina deja todo demasiado claro. Tanto que ya no hay que explicar o indagar en torno a aquello que se oculta, se esconde o se vela, sino precisamente a aquello que se muestra, está al descubierto y no deja de desvelarse para nosotros. Nada está oculto, más bien todo resuena transparente. Véase Gaza. Hace años que todo el mundo la ve, que se sabe de ella, que se muestran sus mortales cifras y sus bombas que estallan de vez en cuando, cada vez de manera más cotidiana. Véase la situación de los asentamientos de colonos judíos. Hace años que todos vemos cómo despojan a los palestinxs de sus propiedades, cómo los bulldozer, sus milicos y los tribunales de justicia israelíes, impulsan la colonización y expulsan a lxs palestinxs de manera sistemática de sus hogares. Véase la situación general de la Palestina histórica: hace 75 años que hemos contemplado un proceso de aniquilación, expulsión sistemático y ocupación, con resoluciones internacionales a la vista, con mapas disponibles, con informes internacionales de derechos humanos absolutamente a mano. Véase el muro construido en 2003: no sólo está a la vista de todxs, sino que mide 9 metros de alto (más que el muro de Berlín que medía 3) para que sea visto, y lleva más de 800 km de largo. Los tribunales han declarado su «ilegalidad» y, por supuesto, esto tampoco está oculto, sino expuesto a vista de todxs. Véase los 4 últimos meses de intensificación del genocidio sionista sobre Gaza: todos los días -pero todos los días- tenemos con relativa exactitud las cifras de los asesinados y sus algoritmos de la muerte. Todos los días sabemos de la destrucción de infraestructura crítica, hospitales, escuelas y universidades. Incluso, se nos ha mostrado el video de una Universidad –varias en realidad- hecha estallar por explosivos israelíes. La cuestión palestina no es una situación en la que se «oculte» algo, sino en lo que está todo a la “luz del día”. Explicar la transparencia, desafiar el encandilamiento de Palestina, he aquí el trabajo político-intelectual, el asunto crítico a desmantelar, la luz que tenemos que apagar si queremos pensar.

Aldo Bombardiere Castro / Con-tacto: sentires desde Gaza

Filosofía, Política

Hay dos tipos de judíos: los que reaccionaron ante el inenarrable horror del holocausto jurando que harían todo lo posible para que semejante cosa no se repita jamás a nuestro pueblo; y aquellos que sacaron como lección de ese trágico acontecimiento que deberían hacer todo lo posible para que aquello no le ocurra jamás a ningún pueblo en ningún lugar del mundo. (Testimonio de Joe Murphy, recordando las palabras de su madre judía, en versión de Edgard Morin)

Absortos frente a la pantalla, nuestros ojos rozan la transparencia de un límite que nos mantiene a resguardo. Lejos de Gaza, sin embargo, sabemos que la causa palestina se trata de una extraña e innombrable conjunción entre solidaridad y deber: somos impulsados y nos obligamos actuar para frenar la hiperrealidad de una injusticia que nos desmorona a pesar de aquel límite transparente de la pantalla. De ahí que, muchas veces cayendo en real desesperación, compartamos una avalancha de videos por redes sociales.

Carlos del Valle R. y Mauro Salazar J. / Genealogía de un laissez faire Oligarquizante

Filosofía, Política

La tradición no es una cosa que se recibe, sino que se gana con esfuerzo; encierra el sentimiento de la historia, es un sentimiento de la historia en el que se unen el tiempo y aquello que trasciende al tiempo, y es lo que hace que el hombre [sea] tradicional” TS Eliot, 1919.

Luego del orden fáctico implementado bajo la “modernización pinochetista”, el conservadurismo de la vieja república -1938/1973- no puede ser imputado desde un continuum con las premisas que inspiraron el programa encabezado por los Chicagos Boys (1976). No existe una relación evidente entre pensamiento conservador y partidos de derechas. De otro modo, abundan mixturas e indicios de conservadurismo libidinal, centrista o de izquierdas. También existe revolución conservadora.