¿Qué es un Estado que, ignorando toda forma de derecho, asesina metódicamente o secuestra a los jefes de los Estados que declara arbitrariamente enemigos? Y sin embargo, esto es lo que sucede con la aprobación o el silencio turbado de los países europeos. Esto significa que vivimos en un tiempo en el que el Estado ha arrojado sus máscaras jurídicas y actúa ya conforme a su verdadera naturaleza, que no es, en último análisis, sino el terror. Es probable, no obstante, que esta situación extrema lo sea literalmente, es decir, que la deposición de las máscaras coincida con aquel fin de la forma Estado sin el cual una nueva política no será posible.
Política
Giorgio Agamben / La política en el tiempo de la imposibilidad de la política
Filosofía, PolíticaEn la séptima carta, Platón vincula su decisión de consagrarse a la filosofía a las desastrosas condiciones políticas de la ciudad en la que vivía. Tras haber intentado de todas las formas participar en la vida pública, escribe, al final se dio cuenta de que todas las ciudades estaban políticamente corrompidas (kakos politeuontai) y se sintió entonces obligado a abandonar la política y a dedicarse a la filosofía.
Giorgio Agamben / Por el ocaso de Occidente
FilosofíaComo en Nápoles en Nochevieja, tirar todo por la ventana. Luego, en la calle, recoger algunos pedazos: los pedazos traen buena suerte. Lo nuevo se hace con los pedazos de lo viejo.
Movimiento de Izquierda Órfica / Tesis colectivas sobre el fascismo. Los nuevos fascismos: tragedia y farsa al mismo tiempo
PolíticaLos fascismos contemporáneos no son una anomalía ni un retorno mecánico al siglo XX, sino la forma actual de la contrarrevolución en un capitalismo neoliberal ya plenamente autoritario. Frente a lecturas que separan liberalismo, neoliberalismo y fascismo como fenómenos distintos, el argumento central plantea que el neoliberalismo es una maquinaria histórica de largo plazo que necesitó —y necesita— momentos “fascistas” para consolidarse, y que hoy ha entrado en una fase donde democracia liberal y acumulación capitalista ya no son compatibles.
Desde esta tesis, se propone pensar los “nuevos fascismos” en plural, no como copias del clásico, sino como formas flexibles, ideológicamente eclécticas, ameboides y culturalmente sofisticadas, las cuales operan tanto desde el Estado como desde su interior democrático, produciendo un consenso represivo transversal que muchas veces se ve velado para las cargas ideológicas de los individuos.
El concepto de trumputinismo funciona como nombre de una configuración geopolítica y cultural global, donde Trump, Putin, Milei, Bukele, etc., no representan polos opuestos, sino variantes de una misma “guerra civil planetaria” que teóricamente guarda ciertos comunes denominadores que apuntan a la reapropiación de la tierra, el cuerpo y la subjetividad.
No obstante, es necesario hacerse y partir con una pregunta estratégica: cómo pensar la resistencia y la sublevación cuando el antifascismo clásico ha devenido impotente y cuando el enemigo ha aprendido a leer la realidad mejor que la izquierda.
Tariq Anwar / Hoy, la forma
Estética, Filosofía, PolíticaAunque nos parezca una ambición desmedida —y en efecto lo es—, aunque se nos repita que “no estamos preparados” para pensarla y aunque sepamos de antemano que nuestro pensamiento llega siempre tarde a aquello que pretende comprender, lo único que hoy, cuando todo parece precipitarse, merece ser pensado es la forma. No la forma como ídolo último, no la forma de las formas que vendría a garantizarnos una verdad, sino la forma en el único sentido que no se deja capturar por una definición: como formación, como formándose. Y es en este punto donde la forma revela su vínculo inseparable con la imaginación y con el poder, con la vida y con la muerte, con el lugar y con la utopía.
Porque la forma no es un contorno quieto que delimita una sustancia: es el choque mismo de fuerzas que se delimitan al chocar. Intensidades, volúmenes, ritmos: lo que se expande y lo que se pliega; lo que se ama y lo que se muerde; lo que se sostiene y lo que se quiebra; lo que se vuelve abstracto y, por esa abstracción, queda subsumido en una figura que se pretende neutral. Si hay una ilusión constante del pensamiento occidental, es creer que primero existe “algo” y luego su forma; pero quizá ocurre lo contrario: sólo hay algo en la medida en que hay una cierta manera de formarse, un cierto estilo de aparecer, una cierta economía de lo visible y lo invisible.
Giorgio Agamben / Más sobre cocineros y política
Filosofía, PolíticaConviene reflexionar sobre la frase, atribuida a Lenin —aunque no parece que la haya pronunciado nunca— según la cual «toda cocinera puede y debe aprender a gobernar el Estado». Hannah Arendt, comentando el dicho seudoleninista, escribe que en la sociedad sin clases «la administración de la sociedad se ha vuelto tan simple que cualquier cocinera tiene las cualidades para hacerse cargo de ella». Lucio Magri observaba, con razón, años después, que la frase de Lenin habría que invertirla en el sentido de que «el Estado podrá ser dirigido por una cocinera solo en la medida en que ya no existan cocineras».
En el único pasaje en que aparece una cocinera en sus escritos, Lenin dice en realidad algo distinto y bastante más articulado. «No somos utopistas», escribe en un artículo de 1917, «sabemos que una cocinera o cualquier peón no están en condiciones de participar de inmediato en la administración del Estado. En esto estamos de acuerdo con los kadetes, con la Breškovskaja, con Ts’ereteli. Pero nos diferenciamos de estos ciudadanos en que exigimos la ruptura inmediata con el prejuicio de que solo funcionarios ricos o procedentes de una familia rica puedan gobernar el Estado, cumplir el trabajo corriente, diario, de administración. Exigimos que los obreros y los soldados conscientes hagan el aprendizaje en la administración del Estado y que este estudio comience de inmediato o, en otras palabras, que se empiece enseguida a hacer participar a todos los trabajadores, a todos los pobres, en tal aprendizaje».
