Ana Vujanović / ¿Qué hacemos realmente cuando… hacemos arte?

Arte, Estética, Filosofía

Si la muerte del arte es su incapacidad para alcanzar la dimensión concreta de la obra,
la crisis de l arte en nuestro tiempo es, en realidad, una crisis de la poesía, de la ποίησις.
Ποίηις [… es] el nombre mismo del hacer del hombre, de esa acción productiva
de la que el hacer artístico no es más que un ejemplo privilegiado,
y que parece, hoy, desplegar su poder a escala planetaria
en el funcionamiento de la técnica y de la producción industrial.
(Giorgio Agamben, El hombre sin contenido)

Este ensayo se concibe como una visión crítica de los conceptos que sustentan los principios y procedimientos del trabajo en el arte, y de sus numerosas y no lineales transformaciones a lo largo de la historia de la cultura occidental. Se establece, en consecuencia, como una especie de evaluación introductoria de las formas de trabajo y cooperación en las artes escénicas contemporáneas, sin detenerme en sus particularidades ni en la elaboración de los modos de colaboración resultantes. De hecho, mi intención no es elaborar un «glosario» universal, sino centrarme críticamente en los conceptos que con demasiada frecuencia se dan por sentados en el mundo de las artes escénicas contemporáneas. Por consiguiente, el problema central se esboza desde una perspectiva macrosocial: Parto de los contextos económicos/políticos, desde la Revolución Industrial del siglo XVIII hasta los marcos actuales del posfordismo y el capitalismo cognitivo. Con este telón de fondo, examino una serie de paradigmas artísticos que han contribuido considerablemente a los cambios en la percepción de la obra artística a lo largo del siglo XX: El concepto benjaminiano de arte en la era de la reproducción mecánica (fotografía y cine); el ready-made de Duchamp; el arte pop de Warhol; el arte digital y la postproducción (de Bourriaud). El resultado que se espera obtener de este escrito es la agudización de conceptos empleados con frecuencia en la escena artística contemporánea, como obra inmaterial, creatividad, práctica, cooperación, proceso, reproducción, intervención, etc., en referencia a sus orígenes en la filosofía occidental. – en referencia a sus orígenes en la filosofía occidental, la teoría política y, sobre todo, las circunstancias sociales materiales.

Natalia Alarcón Pino / Creando otro cuerpo posible: una vía de hacer desde el arte

Arte, Estética, Filosofía

El presente ensayo nace de la investigación en práctica pictórica en la que busco desde diferentes formas de representar el cuerpo, tanto visible como invisible, reflexionar sobre su estatuto visual, por ello social y político. Por lo que, el presente texto aborda como ese cuerpo es posible mediantes otras formas de representar desde las artes visuales. Dando pie a pensar en el cuerpo sin órganos, que propone Artaud y toman Deleuze y Guattari, para salir de la organización del cuerpo y pensarnos fuera de lógicas espectaculares posicionarnos dentro del campo de las sensaciones y sentidos.

Monica Ferrando / ¿Por qué continúa existiendo la pintura?

Arte, Estética

¿Por qué en tiempos de iconofagia tecnológica e idolatría consumada continúa existiendo la pintura? Intentemos ofrecer una respuesta provisional que pudiera estimular otras cuestiones.

1. En primer lugar, no podemos dejar de recordar que la pintura es un poder originario de las reservas humanas para producir imágenes. La naturaleza también produce espontáneamente imágenes: las reflexiones, las sombras, los espejismos, y las impresiones multiplican lo visible y terminan contenido en él. Si la pintura aspira a este tipo de imagen es porque, según la terminología platónica, produce tanto una eidola como una relación con lo visible o eikones.

Khaled Hafez / Revolución

Arte, Política, Videos

Revolución es una presentación en vídeo de tres pantallas en la que Khaled Hafez designa la ideología como una de las formas más fuertes de creencia. Tanto el hombre de negocios como el fundamentalista religioso son representados aquí como revolucionarios, en reacción a lo cual un tercer protagonista, un soldado, los mata. La obra funciona como un tríptico clásico con tres promesas (equidad social, libertad, unidad), promesas que la revolución no puede cumplir. El soldado representa la promesa de conseguir la igualdad social mediante la violencia. La imagen de vídeo central muestra a un hombre de negocios, símbolo de la economía de libre mercado. Clava clavos rítmicamente, una actividad que hace referencia a la opresión. Aquí la «libertad» adquiere una nota amarga, el consumo de masas se retrata como una nueva forma de esclavitud. El tercer fragmento trata de la unidad. Un fundamentalista religioso utiliza una cuchilla para decapitar muñecas rubias, como símbolo de Occidente. La vestimenta y las acciones de esta figura remiten al fundamentalismo, una tendencia que no deja espacio a la libertad personal. Los distintos protagonistas entran en interacción. Tanto la imagen del hombre de negocios occidental como la del islamista ofrecen una imagen obviamente en blanco y negro. En esta obra, Hafez trata la relación entre Oriente y Occidente, y nos muestra el abismo y las similitudes entre ambos de forma simbólica.

Cansu Nur Simsek / Preocupaciones medioambientales en los mundos virtuales: experiencia interactiva de la vida efímera más allá de las fronteras

Arte, Estética, Filosofía, Política

El aleteo de las mariposas más allá de las fronteras (2016) es una instalación digital interactiva de un colectivo artístico interdisciplinar teamLab con sede en Japón. El título de la obra suscita preguntas e implicaciones críticas como, por ejemplo, ¿están las mariposas o los participantes más allá de las fronteras de las tecnologías digitales en esta obra? ¿Cómo y por qué se configuran estas fronteras? Si consideramos las mariposas digitales como el sustituto de la naturaleza, ¿quién tiene el control sobre la naturaleza más allá de las fronteras, la tecnología digital o el ser humano? La obra sitúa al cuerpo humano no sólo como parte de su entorno natural, sino también como factor dominante para modelar el futuro de la naturaleza, así como el de la obra. Los participantes se vuelven gradualmente más conscientes de sus comportamientos, que repercuten en la continuidad y el bienestar del entorno natural, a través de la experiencia de la interacción íntima con la obra de arte, en particular con su tacto físico. Al construir una instalación de naturaleza digitalizada, los artistas crean una experiencia no para priorizar el sentido ilusorio de la visualidad, sino para aumentar y manipular la conciencia social del entorno natural. Esta obra de arte multimedia presenta una experiencia excepcional y oportuna con sus comentarios sobre el giro ecológico contemporáneo a través del entrelazamiento de los seres humanos, la naturaleza y la tecnología.