Gerardo Muñoz / El juramento en la matriz constitucionalista

Filosofía, Política

La neutralización de un movimiento político tiende a desafiar tanto las normas institucionales como las formas implícitas del estado de derecho. El hecho de que el expresidente Donald J. Trump haya sido acusado de cuatro acusaciones legales distintas – el caso del hush money de Nueva York, el caso de los documentos clasificados en Mar-a-Lago, el caso de la insurrección del 6 de enero y el caso de la intromisión en el reconteo de votos del estado de Georgia – no ha hecho más que aumentar su popularidad de culto entre sus seguidores, que ahora presionan para conseguir un segundo mandato presidencial. Además de esto, también es importante señalar que ninguna de las acusaciones impide realmente a Trump llegar a la oficina ejecutiva y emprender un autoperdón. Sin embargo, hemos visto la aparición de una quinta vía para acusar a Trump elaborada en un importante y extenso artículo coescrito por los juristas William Baude & Michael Stokes Paulsen que reivindica la fuerza arrolladora y efectiva de la sección tres de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos [1]. La letra de la sección 3 es directa y establece que cualquiera que haya prestado previamente juramento de defender la Constitución de los Estados Unidos y haya sido partícipe de una «insurrección o rebelión» queda inhabilitado para futuros nombramientos en cualquier cargo público, aunque el Congreso podría eliminar dicha inhabilitación con una mayoría suficiente [2].

Mauro Salazar J. / Intersecciones de memoria. Salvador Allende en 1891. (Entre el salitre y el cobre)

Filosofía, Política

A Miguel Valderrama.

Balmaceda escribió la página de la historia chilena con el más profundo y hondo sentido nacional el pampino reedita hoy día ese sentido, al saber y tener conciencia que el salitre es de los chilenos” Salvador Allende, 1971.

El escenario ensangrentado (1886-1891) devela la escena epidemiológica del Centenario y el fracaso del primer movimiento modernizante. La guerra civil dictaminó el trágico desenlace del «ensayo liberal», de carácter intra-oligárquico, aunque cifrado en múltiples potencias de la «lira popular». Prosas y poesías, símbolos cristianos, la demonología del presidente en una pantera, crónicas, epístolas de la tempestad y emplazamientos al púlpito de la Iglesia. En suma, aquí se desplegaron potencias, imágenes de prensa, exaltaciones imaginativas, construcción de Estado y bienes públicos.

Giorgio Agamben / Nieve en Rumanía

Filosofía, Política

¿A qué somos fieles, qué significa tener fe? ¿Creer en un código de opiniones, en un sistema de ideas formulado en una ideología o en un «credo» religioso o político? Si así fuera, la fidelidad y la fe serían un triste asunto, nada más que el deber monótono y complaciente de cumplir unas prescripciones a las que por alguna razón nos sentimos vinculados y obligados. Una fe así no sería algo vivo, sería letra muerta como la que el juez o el policía se sienten aplicando en el cumplimiento de sus deberes. La idea de que el creyente es una especie de funcionario de su fe es tan repugnante que una muchacha, que había soportado torturas para no revelar los nombres de sus compañeros, a quienes elogiaban su fidelidad a sus ideas respondía simplemente: «No lo hice por eso, lo hice por capricho».

Mauro Salazar J. y Carlos del Valle R. / La Unidad Popular y Nuestra Confianza en Nosotros. Un momento Karmyniano

Filosofía, Política

Sobre Nuestra confianza en nosotros. La Unidad Popular y la Herencia del Porvenir. El Fantasma Portaliano II. Ediciones Universidad de la Frontera (2023). El prólogo del libro corresponde a Carmen Castillo y el epílogo a Sergio Villalobos-Ruminott.

El corpus textual (imaginación) anuda un conjunto de intervenciones y operaciones metonímicas- que buscan abrir una “política de los afectos” subrayando fragmentos lexicales de Salvador Allende donde las singularidades interfieren en el continuum de la dominación. Un nudo “de apropiación de la inapropiabilidad de la potencia por parte de los pueblos, de la patencia (nuestra) de una potencia” (2023, 38). Karmy organiza un diálogo intempestivo desde la «excepcionalidad» de la Unidad Popular para impugnar el archivo de la post-dictadura en la época de la desaparición. Un zumbido vitalista que inscribe incisiones rítmicas en la intensidad imaginal de los sustantivos, disyunciones y porosidades, para emplazar los consensos visuales del pacto oligárquico-transicional (1990-2019) e interrogar cómo el golpe de Estado (1973) ha diagramado las narrativas tanáticas de la izquierda chilena.

Mauro Salazar J. / Buenos Aires bajo las máscaras del 900

Estética, Filosofía, Política

La ciudad se ha enamorado de rufianes. Roberto Arlt



En 1920 Buenos Aires devino en un bullicio con afanes futuristas. Un universo visual donde todo era igual a París. Una pampa adulterada por el centro y la modernidad, donde tranvías, automóviles y rascacielos, prometían desterrar suburbios, candombes y conventillos. La erradicación de lo grotesco era una forma de desmantelar la intervención de Armando Discépolo.

Elsa Rodríguez López / Régimen farmacopornográfico: el control del cuerpo y la subjetividad en la nueva era capitalista

Estética, Filosofía, Política

Este trabajo estudia los aportes y limitaciones del concepto de «régimen farmacopornográfico» propuesto por Paul B. Preciado junto con los pilares que lo constituyen: el farmacopoder y el pornopoder. El análisis será complementado con las aportaciones de otros autores, destacando las de Judith Butler, filósofe de referencia para el autor, cuyas teorías sobre el género y el cuerpo han influido de forma indiscutible en las posteriores investigaciones sobre la identidad. A través del estudio del pensamiento de ambos será posible llegar a una mejor comprensión de lo que Paul B. Preciado denomina «farmacopornocapitalismo» y también dirimir las aportaciones y límites de la teoría del autor. Su trabajo ha sido indiscutiblemente revolucionario en materia de género e identidad, poniendo en tela de juicio categorías naturalizadas y exhibiendo las dinámicas biopolíticas de opresión y discriminación que encarnan nuestra existencia. Reconociendo esto, también debemos poner sobre la mesa los límites en su planteamiento, donde algunas veces la provocación le lleva a afirmaciones que difieren del objetivo final de su teoría: mostrar cómo actúa el control en los cuerpos y encontrar una salida a este.