Gerardo Muñoz / El alma divina del etrusco: sobre La Chimera (2023) de Alice Rohrwacher

Cine, Estética, Filosofía

La Chimera (2023), la nueva cinta de Alice Rohrwacher, abre con un plano con el rostro de una joven a la intemperie. Es un rostro luminoso y radiante que por momentos se confunde con la hierba del paisaje. Inmediatamente entendemos de qué se trata de un sueño, pero la sobrecarga de su resplandor provoca el retorno de Arthur a la realidad de un viaje en el vagón de un tren con dos jóvenes de afilados perfiles: “ustedes parecen figuras de alguna antigua pintura”, les dice con una voz grave tomada por la vigilia. La dominación “etrusca” no sale de su boca, pero el espectador informado sabe que a eso alude. Solo con estas dos pinceladas de apertura, Rohrwacher nos sitúa en el corazón de La Chimera (2023): un urgeschichte poético sobre la persistencia de los estratos del pasado y de la inexorable tradición pictórica en los propios gestos. Todo el argumento paródico e infradesarrollado de la película es una aventura auxiliar para justificar esa trascendencia que reside en la epidemia del ser; a saber, que el etrusco no es un “pueblo” de la antigüedad a la sombra de la cultura Roma – un pueblo sin historia, aunque pictórico en su relación con los muertos de sepulcros soterrados – sino una tradición viva que tiene lugar cada vez que los humanos aparecen y se dejan ver. Aquí lo más inmediato: el rostro humano, la fisonomía que nos entrega el suave e involuntario paso del tiempo de las generaciones. En realidad, como en su momento vio Carlo Levi, una verdadera civilización es palpable en la manera en que transforma los rostros estampando la nueva belleza sobre los contornos del mundo [1]. El misterio etrusco del que durante tanto tiempo se ha aludido yace en el propio rostro de un ser humano entre muchos otros. En este sentido, el mayor logro de Alice Rohrwacher en La Chimera (2023) es la poética cinematográfica – una variante material y fabulada de Pasolini y la ternura teológica de Bresson – que le devuelve a la especie humana el lugar de su génesis trascendente: la superficie pictórica de un rostro inolvidable.

Mauro Salazar J. / Astor Piazolla. Organologia del Golpe.Il Pletut sur Santiago

Filosofía, Política

a Charlotte…

Il Pleut sur Santiago es una filmografía (1975) que invoca la atribulada identidad del exilio chileno. El documental vio la luz en Francia y Bulgaria, y su estreno fue en diciembre del mismo año. Una producción de Helvio Soto que se inscribe en el tiempo ininterrumpido del exilio.

Aldo Bombardiere Castro / Nosotres, les neoliberales

Filosofía, Política

Al cierre de la última mesa de La comuna planetaria, conferencia internacional de conversaciones críticas realizado en la Universidad de Chile durante la semana pasada, Jaime Bassa, ex vicepresidente de la frustrada Convención Constitucional, deslizaba un gesto. Por medio de una pregunta, cuya enunciación es tan clara y directa como profundo y pausado su sentido, invitaba a reflexionar a la diversidad de fuerzas de izquierda. Dicha pregunta consiste en lo siguiente: ¿Cuán neoliberales somos?

Mauricio Amar / Sumud. Resistencia, creación y potencia-de-no

Filosofía, Política

Hace algunos meses en un coloquio sobre la Nakba, es decir, la Catástrofe palestina que da inicio a Israel y a la puesta en marcha por el sionismo de una fase decisiva de la limpieza étnica hacia los palestinos, una persona del público preguntó ¿que debemos entender por resistencia? A pesar que usamos este concepto de manera frecuente, se podría decir, parafraseando la idea del ser de Aristóteles que la resistencia se puede decir de muchas formas. Pero esto no soluciona un problema que hoy se vuelve urgente dado el abismo al que nos precipita el capitalismo tardío en términos climáticos y de reconfiguración de conceptos que habíamos entendido por mucho tiempo como dados: lo humano, la naturaleza, la política, entre muchos otros. Frente a esta compleja situación, la resistencia o las resistencias deben volver a ser pensadas e imaginadas. Quizá consista la resistencia en esto mismo, porque parece ser inseparable de la crítica, pero sería bueno echar un vistazo tanto a esa cercanía como su distancia.

Erika Molina García / En la nada del tumulto y el caos. Bailly y Marchant como fenomenólogos del tener fotográfico

Estética, Filosofía

“obstinada voluntad de saisir (saisir, tener, apoderarse) […], deseo de no dejar que l’effacement (que la borradura, que la obliteración) se lleve con ella las razones para vivir” Jean-Christophe Bailly1

Quisiéramos ahondar en el don tan particular que es una fotografía gracias a una lectura conjunta de Amor de la foto de Patricio Marchant y de Une éclosion continue de Jean-Christophe Bailly. En ambas obras se puede leer una reflexión sobre la manera en que la fotografía, esta materialización de lo que normalmente se pierde, de lo evanescente y furtivo, a la vez transforma y revela aspectos de nuestra percepción no solo en lo que concierne el tiempo, el espacio, la imagen y lo representado, temas fenomenológicos por excelencia, sino sobre todo en lo que concierne nuestra propia afectividad: la fotografía mostraría cierta modalidad de la atención que el amor exige. Así, cuando hablamos de fenomenología en estos autores no nos referimos a su adscripción explícita a la escuela husserliana, sino a su exploración del sentir en términos atencionales, o más bien in-atencionales, y a la exploración que ambos hacen de lo que aquí llamamos fenomenalización.

Miguel Ángel Hermosilla / El lenguaje de lo viviente y la poesía en las cosas. De la escritura de Damsi Figueroa

Filosofía, Poesía

“Me trajo el mar su palabra reventada,

Su latir, su pausa, su castigo”.

Damsi Figueroa Verdugo. Muerte Natural. Ed. Delarchivo. 2020.

Escribir, sería una operación de lenguaje inscrita en el temblar primero de la vibración del rayo clavada en una superficie. Esa intuición heraclitiana de Gonzalo Rojas que moviliza el relámpago de su fuego imaginal, es al mismo tiempo el aire que mueve los labios del asombro y la escritura de Damsi Figueroa Verdugo1. El temblor de sus palabras corta el vuelo en distintas direcciones y zigzaguea el ritmo creativo del nombre que desata el soplo sitarino de su logos vendaval.

Así nacía la poesía dentro de mí, como una isla especular que me latía, como un volcán silencioso de lava y de preguntas”2.