Las noches de verano no requieren de sueños ni de esperanzas. Sobre las mesas de un bar cuya materia se desvanece hasta confundirse con el humo, o bajo la luz de faroles callejeros que se cruzan de brazos mientras uno cruza las piernas, el calor del verano asedia. Las noches de verano no permiten sueños ni esperanzas: ya no permiten dormir ni dentro ni fuera de casa. Tras la historia de un mal año, y perseverando más allá de infatigable cansancio, el cuerpo por fin pide exactamente aquello que la noche le ofrece: sudor, fluidos y carne. Luces y opacidades. Recuerdos y olvidos. Borracheras.
Aldo Bombardiere Castro
Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: ambigüedades
FilosofíaAlgunas respuestas parecen mecánicas. Otras, incluso instintivas. Ciertas disciplinas de saberes, por el contrario, parecen constituirse como fruto de un esfuerzo sobrehumano, siendo el resultado de un superávit de prácticas, reglas y métodos cuyo monótono proceso de recolección, conversión y adaptación de datos permitirán su ingreso dentro de determinadas coordenadas de un archivo o región de conocimiento. Y hay de (in)ciertos acontecimientos que no responde a ninguno de estos modos, pues irrumpen y sacuden la superficie del planeta como si nos susurraran al oído la existencia de un mundo otro.
Aldo Bombardiere Castro / Tres escenas republicanas (III): Verbo América (1996) de Roberto Matta
Estética, Filosofía, PolíticaÚltima escena republicana. Podrían haber sido más. También podría no haber sido ni siquiera una. Pero el con-vivir no conoce de últimos ni de primeros, de monumentos ni memoriales: es memoria en acto; potencia común e imaginación presente y anterior a toda República. El habitar un mundo de paso, sin falsos consuelos ni deseo de eternización, implica atender a la inagotabilidad del sentido expresado en cada instante, como colores y figuras espejeando en las rutinarias paredes de una estación de metro (otro espacio de tránsito devenido lugar). El fervor de la vida común florece entre las grietas de un sistema o en el subterráneo de La República.
Aldo Bombardiere Castro / Tres escenas republicanas (I): La fundación de Santiago (1888) de Pedro Lira
Estética, FilosofíaTres escenas republicanas. O dos. Aunque quizás sólo una: única en su instauración; y también única en su posibilidad/imposibilidad de suspensión. Como sea, he ahí la República, incluso (o siempre) antes de la República.
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Todo fundamento guarda (y es el guardián de) una pretensión de totalidad con aquello que se dispone a sostener. Aunque en realidad, si lo pensamos bien, todo fundamento opera siempre en retrospectiva: él sólo se des-cubre en la medida que es producido por el mismo advenimiento de lo fundado.
Aldo Bombardiere Castro / Palabras e imágenes. Tres divagaciones imaginativas
Estética, Filosofía, Literatura1
Rebotan y circulan. Tras algunos días, las palabras se van haciendo carne, pero también excarnándose, remitiéndonos a otros lares que exceden su propia referencia. Las escuchamos o vemos en una pantalla antes de dormir y, como si se tratase de un hechizo, vuelven al día siguiente, a las semanas, en cualquier lugar, adheridas al filo de un vidrio, contaminando el el vapor aséptico de una ducha desterrada o en el furtivo silencio que se posa sobre el almuerzo familiar. La psiquis no conoce de interiores y exteriores, de compartimentos y correspondencias. Pareciera que la intensidad y pluralidad insinuada en los bordes de una imagen o las constelaciones trazadas por un cúmulo de palabras, siempre fuesen más que una asociación azarosa o arbitraria, dependiente de la casualidad o de la mera voluntad, pero -y he ahí su vértigo y fascinación- sólo nos parece eso: nunca lo podremos comprobar. Como si el “como si” fuese la aparición de nuestra propia imagen. He ahí, tal vez, el sentir el sentido.
Joaquín Pérez Arancibia / Sobre la levedad
LiteraturaNotas sobre Relatos menores, de Aldo Bombardiere Castro, Editorial Luna de Sangre, Santiago, 2017.
Sin embargo, no lo hicimos.
Para nosotros no era necesario eso;
se daba por entendido. (13)
Y mientras te ibas a atender otra mesa nos levantamos
junto a papá al mismo tiempo que me hundía en lo más secreto
de mis vergüenzas. (25)
Pero te sorprende más aún que te veas a ti mismo
pudiendo ver allí un trozo de carne que se pudre paulatinamiente.
[…]
Sientes un horror fascinante de que toda la existencia sea cierta
pudiendo existir la nada en su lugar. (41)
1. Relatos menores son hebras de una significativa miseria interna, en donde cada sujeto retratado, por algún motivo de misterioso origen, retiene en sí una gran silbatina de opacas emociones, que obligan a quedarse donde cada uno está sin ejercer mayor presión al destino cada vez más advenedizo. Son sujetos de horizontes escuetos, planos y sin mayor relieve, de corta distancia, en donde a lo mucho puede verse un angosto sendero que lleva a un estado de mejor calidad al actual.

