Rudy Iván Pradenas / El retorno de lo arcaico y el desquicio del poder: auctoritas, krátos, imperium

Filosofía, Política

Estesícoro, en efecto, como quiera que los de Hímera habían elegido a Fálaris general con plenos poderes (autokratora) e iban a concederle una escolta personal, después de haberle hecho otras consideraciones, les contó esta fábula. Tenía un caballo un prado para sí solo, pero llegó un ciervo y le estropeó el pasto. Queriendo entonces vengarse del ciervo, le preguntó a un hombre si podía ayudarle a tomar venganza del ciervo. El hombre asintió a condición de ponerle un bocado y montarse sobre él llevando unas jabalinas. (El caballo) estuvo de acuerdo y, una vez que lo hubo montado el hombre, en lugar de vengarse, se convirtió en esclavo del hombre. “Mirad así también vosotros –dijo–, no sea que queriendo vengaros de vuestros enemigos, vayáis a padecer lo que el caballo; porque ya tenéis el bocado al haber elegido a un general con plenos poderes, pero si además le dais una guardia y dejáis que se os monte encima, seréis entonces esclavos de Fálaris. (Aristóteles, Retórica 1393b11-24).

I

(Auctoritas)

En Chile, ya tenemos el bocado puesto. Las riendas las manejará José Antonio Kast a partir del próximo 11 de marzo. Su candidatura se definió por dos rasgos –o, más bien, por dos carencias– que sus opositores señalaron de manera insistente: promesas que no podrá cumplir y la negativa sistemática a responder por ellas ante la opinión pública.Pero estas cuestiones no son las que realmente nos importan aquí. No interesa lo que Kast no hizo ni lo que no será capaz de hacer, sino aquello que sí hizo para llegar al poder y qué hará finalmente con él: es decir,cómo logró ponernos el bocado y de qué modo manejará las riendas.

Kast fue interpelado insistentemente por el gobierno progresista-centrista y por su candidata, con el fin de que diera cuenta de las inconsistencias de su programa de gobierno y aceptara hablar en la lengua consensual que creían dominar: la de una política secularizada y pacificada, hecha de promesas razonables y de mala conciencia liberal. Kast, recordando el modo en que perdió su candidatura anterior al quedar atrapado en ese juego discursivo de moralinas de batallas culturales, no respondió. Hizo algo distinto. Ejecutó un giro que llamaremos retorno de lo arcaico.

Aldo Bombardiere Castro / Pánico y amenazas. Un pathos del pensamiento

Filosofía

A lxs amigxs

Pensamiento atmosférico

En sus últimas intervenciones escriturales y radiales, Rodrigo Karmy (2025) y Javier Agüero Águila (2025), han perfilado el movimiento de una constelación de intuiciones. En ella, lo intuido corresponde a una suerte predominio atmosférico y anímico de nuestra época. Predominio que suele marcar los contornos de las frases que todxs nosotrxs pronunciamos día a día un ánimo epocal que delinea el sentido de los actos a los cuales nos hallamos individualmente, y tan falsamente, comprometidos. Hoy asistimos a la época del pánico y de la multiplicación de amenazas: el estado de pánico no ha de ser más que una máquina productora de innumerables amenazas. 

En efecto, las intuiciones de Karmy y Agüero Águila poseen profunda significación no sólo porque constatan el pánico y la amenaza como estados anímicos dominantes, a la simple manera en que un enunciado describe un caso del mundo, tornándose susceptible de validación o refutación. Más bien, sus palabras derraman una significación profunda porque, al nivel de la superficialidad de la piel, todos las sentimos, las vivimos, las padecemos. Sus intuiciones acerca del pánico y de las amenazas, han de constituir gestos de resistencia, ráfagas de pensamiento e imaginación capaces de horadar, atravesar y luego fugarse de la turbiedad de la época, precisamente, gracias a que todxs, incluso ellos, la padecemos. Así, sus intuiciones, lejos de pertenecer a ellos, son el pathos del pensamiento en tiempos de su catástrofe: la imaginación, tal vez, constituye la resistencia del pensamiento ante esa catástrofe, el modo de expresión del pensamiento en tiempos de repliegue del mismo. Quizás la potencia del pensamiento hoy habite allí: en la errancia divagante e imaginal de sí mismo con respecto al dominio de aquella racionalidad formal con que el mero entendimiento ha pretendido colonizarlo. Pensar no puede ser sinónimo de entender, pues sólo se entiende -nuevamente de manera constatativa- un estado de cosas “objetivo”, dado y dispuesto al “sujeto” que ha de conferir verificabilidad gracias a la actividad del entendimiento. Pero pensar es otra cosa.  

Giorgio Agamben / El misterio del poder

Filosofía, Política

Es posible leer la segunda carta de Pablo a los Tesalonicenses como una profecía relativa a la situación actual de Occidente. El apóstol evoca aquí «un misterio de la anomia», de la «ausencia de ley», que ya está en acto, pero que no llegará a consumarse con la segunda venida de Jesucristo si antes no aparece «el hombre de la anomia (ho anthropos tes anomias), el hijo de la perdición, aquel que se opone y se ensalza por encima de todo ser que se llame Dios o sea objeto de culto, hasta sentarse en el templo de Dios, mostrándose como Dios». Sin embargo, hay un poder que retiene esta revelación (Pablo lo llama simplemente, sin definirlo mejor, «lo que retiene – cathechon»). Es necesario, por tanto, que este poder sea quitado de en medio, porque solo entonces «será revelado el impío (anomo, lit. “el sin ley”), a quien el Señor Jesús eliminará con el soplo de su boca y reducirá a la impotencia con la manifestación de su venida».

Giorgio Agamben / Creer y no creer

Filosofía, Política

En 1973, escribiendo La convivialità, Illich preveía que la catástrofe del sistema industrial se convertiría en una crisis que inaugurararía una nueva época. «La parálisis sinérgica del sistema que lo alimentaba provocará el colapso general del modo de producción industrial… En muy poco tiempo la población perderá la confianza no solo en las instituciones dominantes, sino también en aquellas específicamente encargadas de gestionar la crisis. El poder, propio de las instituciones actuales, de definir valores (como la educación, la velocidad de movimiento, la salud, el bienestar, la información, etc.) se disolverá de golpe cuando se haga evidente su carácter ilusorio. Un acontecimiento imprevisible y quizás de poca importancia detonará la crisis, como el pánico de Wall Street que llevó a la Gran Depresión… De un día para otro, importantes instituciones perderán toda respetabilidad, cualquier legitimidad, junto con la reputación de servir al bien público».

fer rojas marchini / Sobre Musa paradisíaca de raúl rodríguez freire

Filosofía

Quisiera comenzar agradeciendo a raúl rodríguez freire por la invitación a reflexionar sobre su libro y por la oportunidad de dialogar con una obra que, pese a su brevedad (raúl me dijo “es un ensayo cortito”), logra articular con lucidez las intersecciones entre ciencia, colonialismo y economía política. Musa Paradisíaca ofrece un formato accesible sin sacrificar profundidad analítica, lo cual convierte a esta obra en un excelente punto de entrada para quienes buscan iniciarse con la literatura crítica sobre botánica colonial, extractivismo y las genealogías del conocimiento científico.

El libro se estructura en dos partes complementarias: un ensayo que toma como eje la plantación de bananas para explorar la relación entre botánica, plantación y crisis climática, y un ensayo visual compuesto por estampillas que evidencian la memoria gubernamental (y la gubernmentalidad en su amplio sentido) en torno al colonialismo, los jardines botánicos, las expediciones científicas, las plantaciones y la esclavitud. Esta arquitectura textual permite al autor avanzar un argumento complejo, a mi parecer, sobre cómo se producen sentidos y conocimientos distintos sobre una misma fruta, que según los datos, es o llegó a ser la más comercializada del mundo.

Giorgio Agamben / Vivir o sobrevivir

Filosofía, Política

Quienes hoy nos gobiernan intentan organizar la supervivencia de la humanidad, intentan, es decir, transformar a los vivos en supervivientes. Pero lo que sobrevive ya no está vivo; vive de verdad solo quien no sobrevive a su propio modo de vivir y a su propio mundo. Una vida desnuda no existe: no es más que una abstracción del derecho y del poder. Los supervivientes que nos rodean no tienen boca ni oídos, no hablan ni escuchan, solo cuentan. Hablarles no sirve de nada. Los poetas y los filósofos están muertos; por eso con ellos podemos hablar.