Es posible leer la segunda carta de Pablo a los Tesalonicenses como una profecía relativa a la situación actual de Occidente. El apóstol evoca aquí «un misterio de la anomia», de la «ausencia de ley», que ya está en acto, pero que no llegará a consumarse con la segunda venida de Jesucristo si antes no aparece «el hombre de la anomia (ho anthropos tes anomias), el hijo de la perdición, aquel que se opone y se ensalza por encima de todo ser que se llame Dios o sea objeto de culto, hasta sentarse en el templo de Dios, mostrándose como Dios». Sin embargo, hay un poder que retiene esta revelación (Pablo lo llama simplemente, sin definirlo mejor, «lo que retiene – cathechon»). Es necesario, por tanto, que este poder sea quitado de en medio, porque solo entonces «será revelado el impío (anomo, lit. “el sin ley”), a quien el Señor Jesús eliminará con el soplo de su boca y reducirá a la impotencia con la manifestación de su venida».
Poder
Giorgio Agamben / Creer y no creer
Filosofía, PolíticaEn 1973, escribiendo La convivialità, Illich preveía que la catástrofe del sistema industrial se convertiría en una crisis que inaugurararía una nueva época. «La parálisis sinérgica del sistema que lo alimentaba provocará el colapso general del modo de producción industrial… En muy poco tiempo la población perderá la confianza no solo en las instituciones dominantes, sino también en aquellas específicamente encargadas de gestionar la crisis. El poder, propio de las instituciones actuales, de definir valores (como la educación, la velocidad de movimiento, la salud, el bienestar, la información, etc.) se disolverá de golpe cuando se haga evidente su carácter ilusorio. Un acontecimiento imprevisible y quizás de poca importancia detonará la crisis, como el pánico de Wall Street que llevó a la Gran Depresión… De un día para otro, importantes instituciones perderán toda respetabilidad, cualquier legitimidad, junto con la reputación de servir al bien público».
fer rojas marchini / Sobre Musa paradisíaca de raúl rodríguez freire
FilosofíaQuisiera comenzar agradeciendo a raúl rodríguez freire por la invitación a reflexionar sobre su libro y por la oportunidad de dialogar con una obra que, pese a su brevedad (raúl me dijo “es un ensayo cortito”), logra articular con lucidez las intersecciones entre ciencia, colonialismo y economía política. Musa Paradisíaca ofrece un formato accesible sin sacrificar profundidad analítica, lo cual convierte a esta obra en un excelente punto de entrada para quienes buscan iniciarse con la literatura crítica sobre botánica colonial, extractivismo y las genealogías del conocimiento científico.
El libro se estructura en dos partes complementarias: un ensayo que toma como eje la plantación de bananas para explorar la relación entre botánica, plantación y crisis climática, y un ensayo visual compuesto por estampillas que evidencian la memoria gubernamental (y la gubernmentalidad en su amplio sentido) en torno al colonialismo, los jardines botánicos, las expediciones científicas, las plantaciones y la esclavitud. Esta arquitectura textual permite al autor avanzar un argumento complejo, a mi parecer, sobre cómo se producen sentidos y conocimientos distintos sobre una misma fruta, que según los datos, es o llegó a ser la más comercializada del mundo.
Giorgio Agamben / Vivir o sobrevivir
Filosofía, PolíticaQuienes hoy nos gobiernan intentan organizar la supervivencia de la humanidad, intentan, es decir, transformar a los vivos en supervivientes. Pero lo que sobrevive ya no está vivo; vive de verdad solo quien no sobrevive a su propio modo de vivir y a su propio mundo. Una vida desnuda no existe: no es más que una abstracción del derecho y del poder. Los supervivientes que nos rodean no tienen boca ni oídos, no hablan ni escuchan, solo cuentan. Hablarles no sirve de nada. Los poetas y los filósofos están muertos; por eso con ellos podemos hablar.
Carlos Flores Cancino / Posthegemonía y retracción de la civilización. Sobre La fisura posthegemónica de Gerardo Muñoz
Filosofía, PolíticaEste otoño de 2025 hemos podido asistir a la publicación de La fisura posthegemónica (DobleAEditores, 2025) de Gerardo Muñoz. Un libro que a todas luces busca generar una grieta en el seno del escenario político contemporáneo. O, más bien, devela la grieta constitutiva a todo intento por edificar nuevas arquitectónicas políticas y hegemónicas, señalando muy hábilmente su desfondamiento e inviabilidad. Es precisamente ésta la riqueza que nos ofrece La fisura. Nos advierte sobre la descomposición de la civilización occidental y discute con aquellos sectores de la política y el pensamiento contemporáneo que se esmeran en limpiar una casa que se cae a pedazos.
Podríamos decir con Muñoz que vivimos en una época de ‘curiosas inversiones’: la época de los movimientos inmóviles, donde “la extensión del movimiento de todas las cosas esconde un motor inmóvil originario». (Muñoz, 13) En esta dirección la mirada de Muñoz no solo refresca la crítica sobre el agotamiento de la gramática política hegemónica y los proyectos progresistas —tanto en Latinoamérica, con la Marea Rosa, como también la experiencia de Podemos, en España. Sino que nos invita a transitar hacia un habitar otro; asumiendo como condición necesaria del mismo la radical imposibilidad de organizar la vida en base a la legitimidad de la política moderna y los archein o principios de estabilización del orden de la representación y la forma como mediación.
Gerardo Muñoz / Rehacer el tejido del mundo. Sobre Nuestra Tierra (2025) de Lucrecia Martel
Cine, Filosofía, PolíticaDesde el primer plano de Nuestra Tierra (2025) Lucrecia Martel no vacila en advertirnos que su filme versa del mundo como problema. Vemos un satélite flotando fuera del planeta Tierra, mientras que un canto gregoriano de banda sonora inviste al artefacto de ángel en ascenso, con sus dos rejillas metálicas como si fueran alas. Como mucho, el satélite es el objeto que confirma que ya no vivimos ante la revelación de Dios, y quizás por esto mismo el planeta en su totalidad aparezca como una gran planicie gélida al servicio de una mirada que se extiende desde su interioridad. La nueva política del cielo tiene a la tierra como un mero almacén administrado. Esta es la aspiración de la depredación, ya sea en manos de la cibernética de Palantir (el palantír en la saga Lord of the Rings es, en efecto, es la bola de cristal que tiene el superpoder de ver desde lejos), o la doctrina imperial china Tianxia. En Nuestra Tierra (2025) Martel trabaja la hipótesis de la configuración objetual del mundo como olvido perpetuo de su suelo, y desde la cual es posible constituir el tejido insondable de experiencias libres y tenues. Para Martel, lo “nuestro” de la Tierra no es una forma de restitución de un humanismo que ve en los territorios el cubículo para la producción autosuficiente; sino que es allí donde las estrías conjuran un mundo sensible de las palabras de las almas.
