Catherine Malabou / ¿Qué placer hay en pensar hoy?

Filosofía, Política

He estado pensando mucho en esta cuestión, y me ha dado algunos problemas. Algo como el placer de pensar nunca ha sido realmente articulado o elaborado en filosofía. La paradoja -normalmente no me gustan las inversiones sistemáticas- es que el placer de pensar en filosofía se convierte inmediatamente en placer de pensar filosóficamente. Cuando Kant habla del placer que podemos obtener al mirar un objeto bello, por ejemplo, transforma inmediatamente la pregunta en «¿Qué es el placer?» en general. Sus respuestas dan paso a un análisis sistemático del placer. A veces se pueden encontrar definiciones filosóficas del placer intelectual, como éxtasis o experiencias místicas. Sin embargo, algo así como el equivalente de un placer corporal para la mente está bastante ausente del análisis filosófico. Entonces tenemos que encontrar una salida a esta doble trampa del placer pensante, por un lado, o del éxtasis total que nos hace desaparecer en el océano de la contemplación, por otro. En cuanto al goce -éxtasis, deleite, especialmente sexual- es extremo. El goce no es placer porque destruye su objeto. En realidad, el goce destruye el placer. Vemos entonces que el placer en filosofía es extremadamente difícil de aprehender.

Javier Eduardo Alejo / Eugene Thacker y el horror filosófico

Filosofía

Où la vie se contemple tout est submergé. Paul Eluard

Para esta aproximación al nihilismo filosófico de Eugene Thacker,[1] es necesario mencionar dos objetivos generales. El primero apunta a ciertas dificultades en la comprensión de la vida, lo vivo y el viviente; dificultad que se dilata y exige establecer conceptualizaciones nuevas que asuman una postura no-antropocéntrica, es decir, que consideren el aspecto de lo-no-humano. El segundo es indagar en aspectos del nihilismo y el pesimismo de este filósofo bajo el manto de su realismo o materialismo obscuro, que ha sabido absorber el cargado zumo de la crítica literaria en contra del antropomorfismo y antropocentrismo.

Monica Ferrando / ¿Por qué continúa existiendo la pintura?

Arte, Estética

¿Por qué en tiempos de iconofagia tecnológica e idolatría consumada continúa existiendo la pintura? Intentemos ofrecer una respuesta provisional que pudiera estimular otras cuestiones.

1. En primer lugar, no podemos dejar de recordar que la pintura es un poder originario de las reservas humanas para producir imágenes. La naturaleza también produce espontáneamente imágenes: las reflexiones, las sombras, los espejismos, y las impresiones multiplican lo visible y terminan contenido en él. Si la pintura aspira a este tipo de imagen es porque, según la terminología platónica, produce tanto una eidola como una relación con lo visible o eikones.

Aldo Bombardiere Castro / Divagaciones: parecer(es)

Filosofía, Literatura

Uno nunca termina de leer, aunque los libros se acaben, de la misma manera que uno nunca termina de vivir, aunque la muerte sea un hecho cierto. Dentista, cuento de Roberto Bolaño.

¿Qué es la literatura sino aquello que sucede sin suceder? ¿Qué es la literatura sino el inagotable acontecer de un asombro distendido, cuya duración dura lo que tenga que durar y cuyo modo de darse nunca deja de ser, al mismo tiempo, un modo de inventar-se?

Así, la literatura, demandando ser escrita, puede prescindir del mismo hecho de escribirse.

Jorge Torres Sáenz / Música y máquina en el pensamiento de Deleuze y Guattari

Filosofía, Música

Este artículo propone, a través de ciertos conceptos esgrimidos por Gilles Deleuze y Félix Guattari, una revisión crítica de la lectura que la vanguardia musical de los años sesenta hizo de sí misma. Analizando algunas ideas musicales que el compositor Pierre Boulez toma del pensamiento estructuralista para explicar sus procedimientos compositivos, intentaré mostrar que los vínculos entre el pensamiento de Deleuze y la estética de Boulez no son metodológicos, sino circunstanciales. Por otra parte, propongo activar conceptos como máquina, plano, percepto y afecto, en un ámbito específicamente musical, sugiriendo la viabilidad de confrontar las esferas de la música y la filosofía, ya no en términos estéticos, o llanamente musicales, sino partiendo de los compuestos dinámicos producidos por agenciamientos musicales maquínicos.