Colapso y Desvío / Notas sobre la organización y la práctica para los siguientes ciclos de lucha

Filosofía, Política

Desplazar la mirada hacia lo que está pasando en otros lados puede darnos un respiro que nos transmite fuerza y coraje cuando nuestro “hogar” se vuelve oscuro e insoportable. Porque en algún lugar sobre esta Tierra, siempre habrá gente que se organiza, que lo intenta, que no se da por vencida”. Manifiesto, Los Pueblos Quieren

1. La revuelta y sus formas

Pese al fatalismo que naturalmente pueda despertar nuestro presente, los genocidios, el desplazamiento forzado y las catástrofes ecológicas no son la única cara de la época que habitamos. Las revueltas, aunque focalizadas y, como no podría ser de otra forma, contradictorias, permiten dar cuenta de la fragilidad del actual estado de las cosas y, finalmente, de las posibilidades de habitar y organizarnos que se hallan entre las brechas del orden y los intersticios de la lógica capitalista. 

Al cabo de unos meses, durante el ciclo de revueltas anterior, tanto en China, cómo en Ecuador, Chile y Estados Unidos, los distintos movimientos de revuelta experimentaron casi simultáneamente la producción de formas nuevas (o, a veces, no tanto) de organizar su lucha, relacionarse entre sí y hacer uso del espacio que habitaban. De estas experiencias destacan diversas acciones, gestos, afectos y conocimientos prácticos que en la medida en que se demostraron efectivos, se buscaron reproducir hacia la totalidad del movimiento de revuelta, llegando a influir el curso de la lucha en distintos territorios. Extender el conocimiento de estas experiencias de lucha de otros territorios y de las ocurridas en el propio durante el pasado es un momento fundamental en la evolución de toda revuelta.

Este es el caso de, por enumerar algunas, el saboteo a maquinaria extractivista, los saqueos masivos, la evasión del metro, la quema de infraestructura estratégica y la destrucción de monumentos simbólicos para la historia del partido del orden (la “vandalización” a estatuas de figuras coloniales y la quema de la iglesia de carabineros). Pero también de las ollas comunes, las barricadas, grupos de primeros auxilios, asambleas autoconvocadas y de la solidaridad práctica con los presos políticos, y otras formas de solidaridad activa que buscan sostener-nos en la vida cotidiana. Cada acción, ya sea defensiva u ofensiva queda registrada en el arsenal de estrategias y tácticas proletarias (en su noción más amplia). El paso de un ciclo de luchas a otro suele estar marcado en la manera en la que se abandonan y/o se readaptan al presente las distintas formas prácticas y organizativas que caracterizaron a los levantamientos del pasado. El éxito en esta readaptación se demuestra en la medida en que el movimiento de revuelta sea capaz de llevar más lejos el potencial de ciertas prácticas, o de mantenerlas, con sus metamorfosis y procesos de adaptación.

Mauro Salazar J. / Quiróz. Vamos a seguir gobernando igual

Política

Vamos a seguir gobernando igual, porque también existe la gestión y también están los decretos». La frase pronunciada hace horas por el titular de Hacienda en el seminario de Clapes UC merece detenerse: no por su contenido programático, apenas la defensa rutinaria de una megarreforma en aprietos, sino por el desnudo formal con que la lengua del poder se deja ver allí, sin retórica, sin pliegue, sin esa cortesía parlamentaria que en otros tiempos cubría la operación con el barniz de la deliberación. Hay en esa frase un gesto que, leído bajo cierta clave, la que cierta tradición centroeuropea dejó como herencia para entender los engranajes íntimos del mando, resulta intolerablemente legible.

Habría que comenzar por el verbo. Seguir. Continuar. La declaración no anuncia un proyecto sino una inercia, y en esa inercia se condensa la operación más antigua del poder: aquella que se sostiene no en la legitimidad del acto sino en la mera capacidad de durar. El que sigue gobernando igual, independientemente del Congreso, independientemente del dispositivo deliberativo que la modernidad llamó parlamento, ejecuta el viejo gesto del superviviente, esa figura que constituye, según ciertas páginas inolvidables sobre los engranajes del poder, el corazón mismo de la lógica soberana. Sobrevivir al rechazo legislativo, sobrevivir a la inflación, sobrevivir al malestar, sobrevivir al desempleo. La política se vuelve técnica de permanencia, y no necesita aprobar nada: solo necesita estar.

Rodrigo Karmy Bolton / El lenguaje no es humano. Una premisa “averroísta” para resistir a la Inteligencia Artificial

Filosofía, Política

A propósito del nonigentésimo aniversario del nacimiento de Abul-Walid Ibn Ahmad Ibn Rushd, conocido en el mundo latino como Averroes

1.- El lenguaje no es humano

Muchas de las críticas al advenimiento de la Inteligencia Artificial mantienen la premisa de que el lenguaje constituiría una esencia propiamente humana. En realidad, esa premisa “humanista” -antropológica- fue una invención específica de la interpretación latino-cristiana de Aristóteles ofrecida, básicamente, a partir de Tomás de Aquino en su querella contra Averroes. Con esta lectura, con la que Tomás pretendía desheredar a Averroes de la tradición aristotélica, la filosofía deviene antropología y el ser humano se convierte en sujeto y agente del pensamiento. Así, la defensa de las humanidades frente a la Inteligencia Artificial no hace otra cosa que repetir, bajo nuevas formas, viejas tesis sin poder volcarse sobre la enseñanza averroísta que cambia totalmente la premisa: el lenguaje -el lógosno es humano, sin embargo, permite el devenir humano del viviente.

Si el tomismo insistiría en que el cuerpo está anudado ontológicamente con el lenguaje (lógos) y por eso, el lógos definiría a la propia naturaleza humana, el averroísmo plantearía que precisamente porque el lógos está separado ontológicamente del cuerpo individual, por lo cual es uno para toda la especie y eterno como lo es la totalidad del cosmos, es que los seres humanos pueden participar de él.

Dionisio Espejo Paredes / El cliché de la reconciliación, o la escenificación histórica del crimen

Estética, Filosofía, Política

0. La historia como drama: Máscaras, víctimas y la guerra que nunca termina

Nos centraremos en una critica el cliché de la reconciliación, especialmente en el contexto español de la memoria histórica, considerándolo una escenificación que beneficia a los verdugos. Consideramos que la historia no se interpreta de forma neutral, sino que se representa como un drama donde cada persona elige una máscara (vencedor o vencido). La falsa reconciliación, ejemplificada con el intento nazi de crear un «comité de reconciliación», es una coartada para la impunidad y el olvido forzado, que exige a las víctimas perdonar sin reconocer el daño ni hacer justicia. Frente a esto, se defiende una reconciliación genuina que parta de la víctima (como en procesos restaurativos), basada en la verdad, la responsabilidad y la empatía, y se advierte que sin juicio previo, el conflicto se perpetúa. Finalmente, se hace un llamamiento a desenmascarar estos mecanismos para romper el ciclo de violencia heredado.

Mauro Salazar J. / ¿La revuelta como khôra? Devenires sin horizonte compositivo

Filosofía, Política

Este trabajo propone una lectura filosófica de «La revuelta chilena como khôra» en contraste con Deleuze: qué objeciones y reconocimientos plantearía su arquitectura conceptual. La pregunta no es especulativa. El vocabulario deleuziano (Cuerpo sin Órganos en adelante CsO, agenciamiento, devenir-minoritario, ritornelo) se despliega aquí no para sustituir el marco batailliano del ensayo, sino para someter sus fundamentos ontológicos a una interrogación sistemática. El resultado no es refutación: es tensión productiva entre dos ontologías del exceso.

Dos términos articulan toda la discusión. La dépense de Bataille designa el gasto improductivo, soberano y sin retorno —el lujo, la fiesta, el sacrificio, el erotismo, la guerra— frente a la economía restringida del cálculo y la productividad. El CsO de Deleuze y Guattari es la superficie activa donde los flujos del deseo se distribuyen antes de toda organización jerárquica. La khôra batailliana es receptáculo pasivo que acoge sin producir; el CsO es plano activo que produce al conectar. Esa divergencia obliga al ensayo a confrontar los límites de su propio vocabulario y a articular lo que éste no alcanza a nombrar.

Miguel Ángel Hermosilla / Hacia una lectura del texto, “La constituyente” de Jaime Bassa

Filosofía, Política

Ni los muertos están a salvo cuando el enemigo vence. Y no ha dejado de vencer. Walter Benjamin

Habría que leer el texto, la constituyente, de Jaime Bassa como una posibilidad de convocarnos, nuevamente, ahora en tiempos de repliegue y agenda reaccionaria; en momentos en que la maquinaria neofascista clausura la “democracia neoliberal transitologica”, en tanto que instrumento también esta de dominación, y conculca derechos para intensificar sus mecanismos de acumulación, habría que leer, reitero, el texto “La constituyente de Jaime Bassa”, como una forma de pensar los modos de expresión popular que irrumpen de vez en cuando en el presente, para alterar el continuum histórico de Chile y abrir paso nuevamente a la impugnación y al debate en torno a las demandas postergadas de los pueblos, que siempre quedan enterradas bajo la violencia de la historia.