Aldo Bombardiere Castro / De la propiedad privada

Filosofía, Política

Si estamos interesados en comprender la violencia estructural que ejerce el poder sobre la potencia de la vida, quizás no exista una imagen más sutil e ilustrativa que la imaginada por Rousseau en su Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres. Pese a encontrarse atravesada de idealizaciones exotistas distintivas de su contexto histórico, dicha obra expone con claridad la arbitrariedad que motiva al acto de apropiación privatizadora, esto es, a la reducción de la relación imaginal con el mundo al mero hecho (factum) consistente en instaurar la propiedad privada, así como la consecuente desigualdad entre los seres humanos.

Tim Olive y Philip Sulidae / Batons

Sonido

En Ficción de la razón escuchemos el disco Batons de los artistas sonoros australianos Tim Olive y Philip Sulidae. Este es un álbum muy interesante porque nos lleva hacia diferentes atmósferas sonoras. Como si nos desplazáramos por ambientes desconocidos formados por grabaciones de campo, a veces muy sutiles y otras ruidosas, y manipulación del sonido. Quizá influye en la escucha la carátula y el hecho de que no hayan descripciones sobre el proceso de creación, pero hay una atmósfera vegetal que pareciera moverse al interior de todas las pistas.

Miguel Ángel Hermosilla / El comunismo como felicidad parpadeante de los nadie

Filosofía, Política

“La stásis y no la polis el conflicto intestino antes que la tranquilidad de la ciudad”. Rodrigo Karmy: Stasiología; guerra, formas-de -vida y capitalismo.

Tal vez, ya no haya nada que leer, sino más bien arrojarse al contagio material de los cuerpos y sus modos de evadir el ejército biopolitico de las formas lingüísticas y la performantividad disciplinante del texto, o habría que inventar otros clinámenes de lectura, un poco más salvajes quizás, que, como pentagramas animados, ritmen la metáfora de la elusión del signo, que el saber de turno pautea para armonizar los sentidos en la direccionalidad única de la conciencia letrada.

William Basinski / The Clocktower at the Beach (1979)

Música, Sonido

William Basinski es un artista que no necesita presentación. Sus obras elegíacas en bucle son hipnóticas y constituyen una piedra angular de la música ambiental y de vanguardia del siglo XXI. The Clocktower at the Beach es una obra de archivo inédita de 42 minutos compuesta y grabada en 1979 durante su estancia en San Francisco. A veces tenue y otras estruendoso, este zumbido difuso y brumoso es un tumulto de flujos y reflujos. Compuesta a partir de bucles de cinta de grabaciones originales de fábricas del turno de noche y de televisores rotos de los años 50, rescatados de la calle por su compañero, el artista James Elaine, en su escaso apartamento de Haight Street, The Clocktower at the Beach es una de las obras más tempranas e inquietantes de Basinski.

Giorgio Agamben / El legado de nuestro tiempo

Filosofía, Política

La meditación sobre la historia y la tradición que Hannah Arendt publicó en 1954 lleva el título, ciertamente no casual, de Entre el pasado y el futuro. Para la filósofa judeo-alemana, refugiada en Nueva York desde hacía quince años, se trataba de un cuestionamiento del vacío entre pasado y futuro que se había producido en la cultura de Occidente, es decir, de la ruptura ya irrevocable de la continuidad de toda tradición. Por eso el prefacio del libro se abre con el aforismo de René Char Notre héritage n’est précédé d’aucun testament. Se trata del problema histórico crucial de la recepción de una herencia que ya no puede transmitirse de ninguna manera.

Tariq Anwar / Discontinuo, contingente, eventual

Estética, Filosofía

No puedo dejar de pensar en lo discontinuo. Lo contingente y discontinuo. Lo eventual, contingente y discontinuo. Lo que se va rápido. El agua corriendo, la espuma del mar rompiendo, el viento soplando, la manzana que como y está muy sabrosa. Visto desde un ángulo eterno, también las montañas. Cordones gigantes de tierra que creemos eternos, pero se mueven intensamente a velocidades imposibles de captar. Las piedras que están en jardín, parece que no se irán jamás, pero lo harán. Pienso en mi cuerpo que parece funcionar, pura contingencia, discontinuidad, un evento tan singular como efímero. Células naciendo y muriendo. Ya no soy el mismo de hace diez años. Siempre estuve naciendo y muriendo, como las bacterias que me permiten existir. Que nos las veo, pero que, menos mal, están allí. No están para mí, sólo están haciéndome, participando voluntaria o involuntariamente de una existencia contingente.