Lo que hoy se nos presenta como “incomprensible” no es, quizá, un exceso de complejidad, sino un defecto de nombres. No porque falten palabras —nunca hubo tantas—, sino porque las palabras circulan como monedas gastadas: todavía compran algo, pero ya no sabemos bien qué. Decir “los fascistas han vuelto” es verdadero y, al mismo tiempo, insuficiente. Es verdadero porque reconocemos gestos, tonos, técnicas de intimidación, el placer de la humillación pública y la promesa de una identidad compacta. Es insuficiente porque el fenómeno se ha vuelto menos un partido que una atmósfera; menos una doctrina que una disposición afectiva y administrativa que puede alojarse, sin contradicción aparente, en instituciones “democráticas”, en mercados desregulados y en plataformas que se dicen neutrales. Lo inquietante no es que regrese lo viejo, sino que lo viejo regrese como si nunca se hubiera ido: como si “fascismo” fuese el nombre tardío de una continuidad. La dificultad de nombrar no afecta sólo a las derechas. También la palabra “izquierda” parece haber perdido su referente, como esas señales en el camino que siguen en pie cuando ya no existe la carretera. Vemos revueltas, protestas, levantamientos, agrupaciones civiles de intereses precisos —a veces admirablemente precisos— y, sin embargo, dudamos: ¿es esto “la izquierda”? Sí, porque ahí está el conflicto; no, porque falta la imaginación que transforme el conflicto en mundo. Durante décadas, los partidos que hablaban en nombre de los trabajadores se especializaron en gestionar lo existente. Y gestionar lo existente no es una actividad neutral: es una pedagogía de la impotencia. Cuando una organización se acostumbra a administrar lo dado, su “realismo” se convierte en la coartada perfecta para que otros inventen —aunque sea con materiales tóxicos— las formas del deseo político.
Revuelta
Felipe Valdés / Política, imaginación y escritura
Filosofía, Política
Sobre No-literal. Ensayos de filosofía en órbita (Deriva, 2026) de Javier Agüero Águila
Hay escrituras que no buscan únicamente la analítica de un mundo dado, sino abrir cuestiones al pensamiento allí donde la máquina gubernamental1 pareciera administrar toda experiencia. No-literal. Ensayos de filosofía en órbita de Javier Agüero podría pertenecer a esta constelación. En efecto, No-literal no trataría solo de un libro que busca comprender su tiempo, sino, más bien, de uno que busca interrumpirlo. En una época para la cual parecen haberse agotado los conceptos filosóficos “(…) que inhabilitan comprender una comunidad, su sociología, su flujo” dando paso a un “tipo de sociedad mutante” (Agüero, 2026, p. 47), el esfuerzo de Agüero explora otras “maneras y «modos» (al decir de Nelly Richard) de hacer inteligible nuestro mundo” (Agüero, 2026, p. 13). Dando un pie atrás de las lógicas del saber estandarizado en las cuales toda inventiva queda reducida a cifras de desempeño, el autor releva al ensayo como expresión filosófica, “homenajeándolo” en su uso2, cuyas imágenes al tiempo que ponen en juego momentos de inteligibilidad, interrumpen el normal funcionamiento de la lengua dominante.
Paz, Guerra; Israel, Gaza; Derechos Humanos, Democracia; Amor, Revuelta; aquí solo algunas de las imágenes que entrecruzan los arcos de sus textos, las cuales han adquirido una intensidad decisiva, allí donde la arremetida del fascismo y la violencia de la guerra amenazan toda la vida en su deriva imperial. No-literal ha adquirido su momento de inteligibilidad de la mutación en tránsito de nuestro presente, allí donde lo que se juega es la feroz disputa por un nuevo “Nomos de la tierra”3. Dicho en otros términos, No-literal piensa en medio del obsceno reparto del mundo (cuya figura paradigmática es Trump) allí donde parece no haber ni maneras ni modos para hacer inteligible dicho reparto. Y a la vez, en la violencia de este reparto, No-literal hace urgente pensar la guerra, es decir, la guerra después de la guerra, que no es otra que la violencia estructural que sostiene al régimen del capital, y que el régimen del capital sostiene sobre la imaginación y los cuerpos.
Carlos Flores Cancino / El cómplice del sistema es el enemigo. Sobre Escritos desde la tierra baldía de Idris Robinson
Filosofía, PolíticaEscritos desde la tierra baldía (Irrupción, 2025) de Idris Robinson —publicado recientemente en inglés bajo el título The revolt eclipses whatever the world has to offer (Semiotexte, 2025)—, es un libro que retoma el diálogo incómodo en torno a la revuelta como experiencia y apertura. Esta incomodidad o inadecuación, propia de las insurrecciones, es precisamente la fractura abierta en el seno de las sociedades occidentales. En este caso, en el corazón del imperio estadounidense, al interior de la wasteland americana, en pleno declive de la Pax Americana y un reacomodo del modelo de integración global del neoliberalismo.
Gerardo Muñoz / La voz de la lamentación. Palabras en la presentación de The revolt eclipses whatever the world has to offer de Idris Robinson
Filosofía, PolíticaObviamente para mi es emocionante participar en el lanzamiento del nuevo libro de Idris, ahora en su edición norteamericana, The revolt eclipses whatever the world has to offer (Semiotexte, 2025). Ya no me corresponde decir mucho más en torno al libro, pues me encargué de traducir y preparar la edición en español —con una ligera variación de algunos textos — que titulé, luego de conversaciones con los editores y el autor, Escritos desde la tierra baldía (Irrupción ediciones, 2025). Hace aproximadamente un mes y medio lanzamos el libro en Santiago de Chile, y sabemos que Chile, al menos desde el 2019, ha vivido un largo ‘Noviembre’ tras una serie de Convenciones Constitucionales fallidas y el aplanamiento brutal del timbre de la revuelta incluso por el coro del progresismo local. En cualquier caso, el título de la actual edición estadounidense tiene una afinidad directa con Chile, no solo por la inscripción de la revuelta de 2019, sino más superficialmente con una conversación que tuve con Idris en los meses posteriores a la revuelta de George Floyd, publicada en la ya inexistente Revista Disenso, una publicación que algunos compañeros chilenos sustentaron tras los ecos del estallido social. Esto significa que casi cinco años nos separan de su publicación, y quizás sea un buen momento de mirar en perspectiva. Pero, antes que todo, debemos agradecer a Idris este ejercicio valioso de reflexión que ha hecho que todo sea un poco más llevadero e inspirador, a pesar de las continuas derrotas e impasses. Y las que no paran de llegar. Por lo que simplemente quiero transmitir varios puntos que quizás puedan preparar el terreno para una conversación sobre los problemas que el libro nos propone, aunque no es mi intención pretender agotarlos.
Marcos Stábile / Texturas de la revuelta o cómo atar sin nudos en la catástrofe. Sobre Destitución y separación de Michele Garau
Filosofía, PolíticaPasado un tiempo de cualquier explosión, sus ecos se escuchan únicamente lejos de su epicentro. Los del estallido argentino de 2001 parecen encontrar, en la actualidad, cajas de resonancia más amplias, más sensibles a su música, en las corrientes del pensamiento de la destitución desprendidas de la tradición autonomista italiana y francesa, que en el territorio que fue su escenario, configurado hoy como nódulo regional del neorreacionarismo en auge. Algunas revueltas, como los profetas, balbucean en una lengua extemporánea, intempestiva, y a esos temblores del lenguaje les suele caber, igual que a los profetas, el naufragio, el destierro.
Nueva Icaria / La revuelta global y sus impasses históricos
Filosofía, Política“Es un hecho aceptado que todo sólo puede ir de mal en peor. «El futuro no tiene porvenir» es la sabiduría de una época que ha alcanzado, bajo su aire de extrema normalidad, el nivel de conciencia de los primeros punks. (…) Ya no hay que esperar —una mejoría, una revolución, el apocalipsis nuclear o un movimiento social. Esperar más es una locura. La catástrofe no es lo que viene, sino lo que está aquí. Nos situamos desde ahora en el movimiento de colapso de una civilización. Aquí es donde hay que tomar partido”. Comité Invisible. La insurrección que viene, 2007.
1.Al igual que hace 6 años, o como hace 20 años, o como hace medio siglo atrás, el mundo da vueltas mientras es consumido por el fuego. El avance de la larga crisis estructural del capital esta marcada por el genocidio, la persecución, la precariedad de la vida y la destrucción de la naturaleza. Pero también por la resistencia, por las pasiones que despiertan sublevaciones imaginadas, por formas de solidaridad y apoyo mutuo que nacen detrás de barricadas, banderas y empedradas. Nosotros nos encontramos junto a estos segundos. No hay que esperar que el viento esté a nuestro favor para movernos, no hay mejor momento para hacerlo que ahora.
2. La contraofensiva parte desde Indonesia, Nepal, Myanmar y se extiende a Filipinas, Ecuador y Perú, por nombrar algunos; las insurrecciones estallan en el mundo, sus formas y ritmos encuentran curso a partir de esta máquina ensangrentada a la que llamamos capitalismo. Sus contradicciones y debilidades determinan los métodos por los que puede ser derrotada, por lo que es necesario un estudio certero de las convulsiones del capitalismo en su fase tardía.
